José Moreno del Moral (1884-XX): El «Lagartijillo Chico», una figura olvidada del toreo

José Moreno del Moral, conocido en el mundo taurino por su sobrenombre artístico de «Lagartijillo Chico», nació en Granada en 1884. Fue un matador de toros que, pese a ser contemporáneo de grandes figuras del toreo, nunca alcanzó la notoriedad de otros nombres de su época. Sin embargo, su legado en el arte de la tauromaquia sigue siendo relevante para los aficionados al toro, especialmente por su vinculación familiar con otro torero destacado, su tío Antonio Moreno Fernández, conocido como «Lagartijillo». Su historia está marcada por una lucha constante por hacerse un nombre en un mundo competitivo y lleno de figuras legendarias.

Orígenes y contexto histórico

El toreo, como arte y espectáculo, vivió una evolución en los primeros años del siglo XX. En España, el dominio de grandes figuras como Juan Belmonte García y José Gómez Ortega, conocido como Joselito o Gallito, marcaba el rumbo de la tauromaquia. En este escenario, José Moreno del Moral comenzó a forjar su carrera, alentado por el deseo de imitar a su tío, Antonio Moreno Fernández («Lagartijillo»), quien también tuvo una destacada carrera en los ruedos.

Desde su más temprana juventud, José mostró una gran pasión por el arte del toreo. A la edad de quince años, en 1899, comenzó a frecuentar las capeas y sueltas de reses en su Granada natal. Fue en uno de estos festejos menores donde tuvo su primer contacto con la tradición taurina, que lo llevó a vestirse por primera vez con el traje de luces en una actuación en Pinos-Puente, una localidad cercana a su ciudad. A partir de este momento, su nombre fue sonando cada vez más entre los aficionados al toreo, aunque no con la misma fuerza que otros contemporáneos suyos.

Logros y contribuciones al toreo

José Moreno del Moral adoptó el sobrenombre de «Lagartijillo Chico» en homenaje a su tío, quien fue un referente dentro de la tauromaquia granadina. Este gesto no solo reflejaba su admiración por el legado familiar, sino también su deseo de mantener viva la tradición taurina en su familia. A lo largo de su carrera, «Lagartijillo Chico» alcanzó un nivel considerable de éxito, aunque siempre en un plano secundario frente a otras figuras de mayor renombre.

El gran momento de su carrera llegó en 1903, cuando debutó en la plaza de toros de Madrid. El 1 de marzo de ese año, José tuvo la oportunidad de compartir cartel con Cástor Jaureguibeitia Ibarra, conocido como Cocherito de Bilbao, un novillero de gran renombre en esa época. Aunque no fue una actuación que dejara una huella imborrable, marcó el inicio de una serie de presentaciones en las plazas de toros más importantes de España.

En el mismo año de su debut en Madrid, «Lagartijillo Chico» decidió dar el siguiente paso en su carrera al recibir la alternativa como matador de toros. Fue su tío Antonio Moreno Fernández quien, en una corrida celebrada el 13 de septiembre de 1903, le entregó los honores de la alternativa. Esta era una etapa crucial en su carrera, en la que comenzó a enfrentarse a toros de mayor peligro y tamaño.

A pesar de sus esfuerzos y su dedicación al arte del toreo, José no logró mantenerse en la élite de la tauromaquia. Durante más de una década, participó en una cantidad reducida de festejos debido a la dura competencia de grandes figuras que dominaron el escenario taurino de principios del siglo XX. A lo largo de esos años, se hizo evidente que su estilo aguerrido y esforzado no era suficiente para destacar frente a otros nombres como Vicente Pastor y Durán («El Chico de la Blusa»), Rafael Gómez Ortega («El Gallo»), Ricardo Torres Reina («Bombita»), Rafael González Madrid («Machaquito») y, sobre todo, Juan Belmonte García, quien era considerado el torero más innovador y revolucionario de la época.

Momentos clave en la carrera de «Lagartijillo Chico»

  1. 1899: José Moreno del Moral debuta con el traje de luces en una corrida en Pinos-Puente, Granada.

  2. 1903: Debut en la plaza de Madrid junto a Cástor Jaureguibeitia Ibarra («Cocherito de Bilbao»).

  3. 1903: Recibe la alternativa de manos de su tío Antonio Moreno Fernández en una corrida celebrada en septiembre.

  4. 1915: Se retira del toreo tras una actuación en la plaza de toros de Cáceres, poniendo fin a una carrera que nunca despegó del todo.

A pesar de sus momentos de gloria, su carrera estuvo marcada por una suerte de eclipsamiento ante la luz de figuras más populares y taquilleras del toreo de la época. Su toreo, caracterizado por su valentía y su empeño, no logró encontrar un público que lo apoyara de forma masiva, lo que provocó que su presencia en las plazas fuera cada vez más esporádica.

Relevancia actual y legado

Aunque José Moreno del Moral, «Lagartijillo Chico», no llegó a la cima de la fama como otros de sus contemporáneos, su nombre sigue siendo recordado en el círculo taurino. Su vinculación con Antonio Moreno Fernández y su participación en la generación de toreros que marcaron el cambio de siglo le otorgan un lugar en la historia del toreo español.

Su figura, menos conocida por el gran público, refleja la complejidad y la competencia dentro del mundo de los toros. En un universo dominado por gigantes como Joselito, El Gallo y Juan Belmonte, José intentó abrirse camino con su esfuerzo y dedicación, pero quedó relegado a una posición secundaria. Sin embargo, su trayectoria muestra la importancia de la perseverancia en el mundo del toreo, donde no siempre el talento es suficiente para alcanzar la fama.

Aunque su nombre no resuena con la misma fuerza que otros toreros de su época, «Lagartijillo Chico» sigue siendo una pieza clave en la historia taurina de Granada y de España, representando a una generación de toreros que, aunque no lograron el reconocimiento masivo, aportaron su granito de arena al arte del toreo.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "José Moreno del Moral (1884-XX): El «Lagartijillo Chico», una figura olvidada del toreo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/moreno-del-moral-jose [consulta: 25 de enero de 2026].