Vilzak, Anatole Josifovich (1898-1998). El virtuoso bailarín de los Ballets Russes y su legado

Anatole Josifovich Vilzak (1898-1998) fue un renombrado bailarín y profesor estadounidense de origen lituano, cuya contribución al mundo de la danza clásica dejó una huella indeleble en la historia del ballet. Nacido en Vilnus el 29 de agosto de 1898, y fallecido en San Francisco el 15 de agosto de 1998, Vilzak fue un destacado miembro de los famosos Ballets Russes de Sergei Diaghilev, uno de los grupos de danza más influyentes de su época. Su vida estuvo marcada por su participación en los escenarios más prestigiosos, así como por su transición a la enseñanza del ballet, dejando un legado perdurable tanto como intérprete como pedagogo.

Orígenes y contexto histórico

Anatole Vilzak nació en el seno de una familia lituana en Vilnus, una ciudad que en ese entonces formaba parte del Imperio Ruso. Desde joven mostró una inclinación por la danza, lo que lo llevó a ingresar en la Escuela del Teatro de Petrogrado, una de las instituciones de danza más prestigiosas de la época. En 1915, Vilzak se graduó de dicha escuela y comenzó a forjar su carrera profesional en el mundo de la danza.

El contexto histórico de principios del siglo XX en Rusia, marcado por profundos cambios políticos y culturales, influyó enormemente en la trayectoria de los artistas de la época. Tras la Revolución de Octubre de 1917, el ballet en Rusia se transformó, aunque la tradición de los grandes bailarines y las compañías como los Ballets Russes de Diaghilev continuó siendo una referencia internacional. Fue dentro de este panorama que Vilzak se unió al Gosudarstvenny Akademichesky Teatr Oper, donde pronto alcanzó la categoría de solista en 1917.

Logros y contribuciones

Vilzak tuvo una carrera internacional destacada, marcada por sus contribuciones tanto en el escenario como en la enseñanza. A lo largo de su carrera, interpretó una serie de papeles en los Ballets Russes, un grupo que fue fundamental para la modernización del ballet en el siglo XX. Entre sus primeras contribuciones significativas se encuentra su interpretación en el estreno del ballet Eros (1915), obra de Mikhail Fokine. Este fue solo el principio de una carrera que lo llevaría a compartir escenario con los bailarines más destacados de la época.

Uno de los hitos más importantes de su carrera fue su debut con los Ballets Russes de Diaghilev en 1921, cuando interpretó el papel de Harlequín en La Princesa Durmiente, una obra coreografiada por Nicholas Sergeyev. En esta producción, Vilzak alternó el papel de Príncipe con Pierre Vladimirov, lo que consolidó su posición en la compañía. La apertura de temporada en el Opéra de París, el 18 de mayo de 1922, fue otro de los grandes momentos en la carrera de Vilzak, quien tuvo el honor de bailar en uno de los escenarios más prestigiosos del mundo.

A lo largo de los años, Vilzak fue parte de otros estrenos importantes de los Ballets Russes, como Les Tentations de la Bergère, ou l’Amour Vainqueur (1924), Les Biches (1924) y Les Fâcheux (1924), coreografiadas por Bronislava Nijinska, y Ballet de l’Astuce Feminine (1924), de Léonide Massine. Además, uno de sus papeles más emblemáticos fue el de Luis XIV en el Castillo de Versalles en 1923, lo que subraya su versatilidad y habilidad para encarnar personajes históricos.

En 1925, Vilzak fue uno de los líderes del movimiento de huelga que involucró a los bailarines de los Ballets Russes, un hecho que lo obligó a abandonar la compañía. Este conflicto reflejó las tensiones internas dentro de la compañía y la búsqueda de los artistas por mejorar sus condiciones laborales y artísticas.

Momentos clave

Durante su carrera, Vilzak protagonizó numerosos momentos clave que marcaron su vida profesional:

  • 1915: Participó en el estreno de Eros, una obra de Mikhail Fokine.

  • 1921: Debutó en los Ballets Russes de Diaghilev en La Princesa Durmiente, interpretando el papel de Harlequín.

  • 1922: Actuó en la apertura de temporada de los Ballets Russes en el Opéra de París.

  • 1923: Interpretó a Luis XIV en el Castillo de Versalles.

  • 1924: Bailó en la creación de las obras Les Tentations de la Bergère y Les Biches, entre otras, bajo la dirección de Bronislava Nijinska y Léonide Massine.

  • 1925: Lideró la huelga de los bailarines de los Ballets Russes, lo que lo llevó a dejar la compañía.

  • 1926: Se unió a la compañía de Ida Rubinstein, donde estrenó El Carrillón y Cuadro Campestre.

  • 1928-1931: Bailó con el grupo de Ida Rubinstein en producciones de gran renombre como La Bien-Aimée y La Valse de Bronislava Nijinska.

  • 1940: Fundó una escuela de ballet junto a su esposa, Ludmila Schollar, lo que marcó el inicio de su labor pedagógica.

  • 1949-1986: Enseñó en importantes instituciones como la Escuela del Ballet Russe de Monte Carlo, el American Ballet Theatre, el Ballet de Washington y el Ballet de San Francisco.

Relevancia actual

El legado de Anatole Vilzak perdura tanto en el ámbito de la danza clásica como en la enseñanza del ballet. Si bien su carrera como intérprete fue notable, su influencia como maestro es igualmente significativa. Durante décadas, Vilzak formó a nuevas generaciones de bailarines, transmitiendo su vasta experiencia y conocimiento adquirido en los escenarios más importantes del mundo. En particular, su trabajo en el Ballet de San Francisco fue crucial para el desarrollo de la danza en Estados Unidos, donde se convirtió en un referente pedagógico.

Su capacidad para fusionar la tradición del ballet clásico con las innovaciones de su tiempo le permitió mantenerse relevante a lo largo de su extensa carrera. Hoy en día, las técnicas y métodos que enseñó siguen siendo utilizados por muchos bailarines y compañías en todo el mundo. Además, su contribución al repertorio de los Ballets Russes, una de las compañías más importantes en la historia de la danza, sigue siendo una referencia esencial para los estudiosos de la danza.

Su legado pedagógico

Anatole Vilzak también es recordado por su rol como educador. En 1940, fundó una escuela de ballet junto a su esposa, Ludmila Schollar. La institución fue crucial para el desarrollo de muchos bailarines que posteriormente se destacaron en compañías de todo el mundo. Su enfoque pedagógico se caracterizó por un profundo respeto por las técnicas clásicas, pero también por un enfoque innovador que reflejaba las transformaciones en el ballet del siglo XX. Durante su tiempo en el Ballet de San Francisco (1965-1986), Vilzak consolidó su reputación como maestro, formando a varios de los mejores bailarines de la época.

A lo largo de su vida, Anatole Vilzak dejó una marca indeleble en la danza clásica, tanto como intérprete en los escenarios internacionales más prestigiosos como como mentor de generaciones de bailarines. Su legado sigue vivo en la enseñanza del ballet y en la influencia que tuvo sobre los artistas y compañías que continuaron su trabajo.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Vilzak, Anatole Josifovich (1898-1998). El virtuoso bailarín de los Ballets Russes y su legado". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/vilzak-anatole-josifovich [consulta: 14 de febrero de 2026].