Curro Vázquez (1951-VVVV): El torero elegante que conquistó Madrid desde Linares

Curro Vázquez, nacido como Manuel Vázquez Ruano el 1 de mayo de 1951 en Linares, Jaén, es una de las figuras más destacadas del toreo español contemporáneo. Aunque originario de Andalucía, fue en Madrid donde forjó su leyenda y consolidó una carrera que, a lo largo de más de tres décadas, estuvo marcada por una estética refinada, múltiples altibajos y un carisma inigualable. Conocido por su estilo clásico y una técnica depurada, Curro Vázquez se convirtió en ídolo de la afición madrileña, logrando la hazaña de salir a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas. Su vida taurina es testimonio de lucha, superación y arte en su forma más pura.

Orígenes y contexto histórico

Curro Vázquez nació en una tierra de profunda tradición taurina, Linares, aunque desde los ocho años se trasladó a Madrid, donde encontró el entorno ideal para desarrollar su vocación. Desde muy joven, sintió una inclinación firme hacia el toreo, lo que lo llevó a participar en tentaderos y capeas. En 1968, con apenas 17 años, debutó en público en Estella (Navarra), iniciando así una trayectoria novilleril prometedora con 25 festejos ese mismo año.

Su ascenso en el escalafón taurino fue rápido y contundente. En 1969 participó en 25 novilladas picadas, lo que le permitió estar completamente preparado para tomar la alternativa como matador de toros ese mismo año, un paso decisivo para cualquier aspirante a figura del toreo.

Logros y contribuciones

Uno de los momentos más importantes en la carrera de Curro Vázquez ocurrió el 12 de octubre de 1969, cuando tomó la alternativa en la plaza de Vista Alegre (Madrid). El padrino de su ceremonia fue su paisano José Fuentes Sánchez, quien le cedió los trastos para enfrentarse a Batanero, un toro de la ganadería Barcial. A pesar de ser herido por el animal, su nombre ya comenzaba a resonar con fuerza entre los aficionados.

La confirmación de su alternativa llegó el 15 de mayo de 1970 en Las Ventas, en el marco de la Feria de San Isidro. En aquella tarde compartió cartel con Antonio Lomelín Migoni como padrino y José Carlos Frita Falcão como testigo. Aunque no tuvo fortuna con Bailandito, el toro de confirmación, este evento marcó su entrada definitiva en el círculo de los matadores profesionales.

Durante las décadas de los 70 y 80, Curro Vázquez fue consolidando una reputación como torero elegante, sobrio y estilista, aunque su carrera estuvo marcada por la irregularidad. Las continuas cogidas y una preparación desigual para ejecutar la suerte suprema impidieron que alcanzara la regularidad deseada, a pesar de que su arte le permitía rozar la excelencia en múltiples ocasiones.

Momentos clave

A lo largo de su carrera, Curro Vázquez protagonizó tardes memorables que quedaron grabadas en la memoria de la afición. Algunos de los hitos más destacados incluyen:

  • 1968: Debut con traje de luces en Estella, Navarra.

  • 1969: Toma de alternativa en Vista Alegre con José Fuentes Sánchez como padrino.

  • 1970: Confirmación en Las Ventas durante la Feria de San Isidro.

  • 1973: Mostró gran calidad en un festejo en Vista Alegre junto a Joaquín Bernadó y Bartoméu y Antonio Porras Lucena.

  • 1982: Salida a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas tras un triunfo apoteósico con un toro de El Torero, compartiendo cartel con Manuel Vázquez Garcés y Andrés Mazariegos Vázquez.

  • 1994: Despedida temporal de los ruedos en Madrid, toreando en solitario seis toros durante la Feria de Otoño.

  • 2002: Retiro definitivo en un mano a mano con Julián López “El Juli” en Vista Alegre, cerrando el círculo en la misma plaza donde tomó la alternativa.

Relevancia actual

La figura de Curro Vázquez sigue siendo una referencia en el mundo del toreo, no solo por su carrera como matador, sino también por su posterior labor como apoderado y mentor de nuevas generaciones de toreros. Su conocimiento profundo del arte de lidiar, su visión táctica y su legado estético han dejado una huella indeleble.

Durante su trayectoria, Curro Vázquez encarnó el ideal del torero clásico, más preocupado por la expresión artística que por la espectacularidad vacía. Su manejo del capote, su temple y su concepto del toreo han sido elogiados tanto por críticos como por colegas de profesión.

A pesar de los altibajos y las adversidades físicas, supo mantenerse vigente a lo largo de tres décadas en un mundo tan competitivo como el de la tauromaquia. Su evolución de joven promesa a figura consolidada, y luego a maestro y guía de otros toreros, refleja su adaptabilidad, pasión y compromiso con el arte taurino.

En resumen, Curro Vázquez es uno de esos nombres imprescindibles para entender el toreo español del último tercio del siglo XX y principios del XXI. Su paso por los ruedos dejó momentos memorables que siguen siendo recordados con admiración, y su influencia continúa viva en las nuevas camadas de toreros que han aprendido de su experiencia, sensibilidad y sabiduría.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Curro Vázquez (1951-VVVV): El torero elegante que conquistó Madrid desde Linares". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/vazquez-ruano-manuel [consulta: 29 de enero de 2026].