Ricardo Donoso Novoa (1896-1985): El historiador chileno que transformó el estudio de su país

Ricardo Donoso Novoa (1896-1985) fue uno de los historiadores más destacados de Chile, cuya vida y obra influyeron profundamente en la forma en que se estudia y comprende la historia de su país. Su enfoque meticuloso en la investigación y su pasión por desentrañar los eventos históricos desde una perspectiva objetiva lo colocaron entre las figuras más importantes en el ámbito académico chileno. A lo largo de su vida, Donoso no solo fue un prolífico escritor y académico, sino también un incansable defensor de la rigurosidad histórica, lo que le permitió destacar tanto dentro como fuera de Chile.

Orígenes y contexto histórico

Ricardo Donoso Novoa nació el 1 de enero de 1896 en Talca, Chile, en una familia que le inculcó el valor de la educación y el estudio. Fue el segundo hijo de Ricardo Donoso Cruz y Hortensia Novoa Concha. Su formación escolar comenzó en un colegio privado, para luego continuar sus estudios en el liceo de su ciudad natal, donde comenzó a forjarse su pasión por las humanidades. Durante su juventud, tuvo la oportunidad de conocer al escritor español Vicente Blasco Ibáñez, quien visitó Chile para dictar una serie de conferencias. Las ideas republicanas de Blasco Ibáñez influyeron profundamente en Donoso, alentando su interés por estudiar la historia desde un enfoque más laico, en contraste con la visión tradicional que predominaba en ese momento en el país.

Este encuentro fue determinante para su futuro académico. Decidió ingresar al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde más tarde se convertiría en profesor. Fue allí donde desarrolló su visión crítica sobre la historia de Chile, dándose cuenta de la importancia de realizar trabajos de campo y acceder a documentos originales para una investigación más profunda. En 1925, Donoso se incorporó al Archivo Nacional de Chile, donde desempeñó diversas funciones hasta llegar a ser su director en 1927. Esta posición le permitió acceder a una vasta cantidad de fuentes históricas y comenzó a consolidarse como uno de los grandes historiadores del país.

Logros y contribuciones

Uno de los mayores logros de Donoso fue su capacidad para integrar la investigación histórica con el análisis riguroso de los documentos primarios, lo que permitió un enfoque más detallado y veraz de los eventos que marcaron la historia de Chile. Su carrera como escritor comenzó a principios de la década de 1920, cuando publicó obras clave como «Una amistad de toda la vida. Vicuña Mackenna y Mitré» y «Veinte años de la historia de El Mercurio» (1921), que reflejaban su interés por las figuras históricas más relevantes de Chile. Durante estos años, Donoso también se dedicó al estudio de grandes personalidades como Benjamín Vicuña Mackenna, Barros Arana, Antonio José de Irrisarri y Ambrosio O’Higgins.

Su trabajo no solo se centró en las figuras políticas, sino también en la sociedad chilena en su conjunto. En 1928, publicó la «Historia de la constitución de la propiedad austral», una obra que escribió en colaboración con el periodista Fanor Velasco. Esta obra resultó ser un importante hito en el estudio de las políticas de propiedad en Chile y marcó su entrada al mundo de la docencia. Entre 1930 y 1937, Donoso impartió clases en el Instituto Nacional de Chile, y desde 1937 hasta 1957 en el Instituto Pedagógico, donde enseñó Historia de Chile durante más de dos décadas.

Además de sus contribuciones académicas, Donoso realizó una tarea de recopilación y preservación documental que dejó un legado invaluable para la historia de Chile. Como director del Archivo Nacional, supervisó la «Recopilación de leyes, reglamentos y decretos relativos a los servicios de enseñanza pública» y el «Inventario de la colección Fondo Antiguo», este último publicado en Estados Unidos. Además, publicó una serie de artículos en la Review of Interamerican Bibliography de Washington.

Donoso también se destacó como un crítico historiográfico de su tiempo. Enfrentó a historiadores como Abdón Cifuentes y Francisco Encina, a quienes les cuestionó y corrigió ciertos aspectos en sus relatos históricos. En 1958 publicó «Omisiones, errores y tergiversaciones de un libro de historia», en el que criticaba los trabajos de Jaime Eyzaguirre sobre el presidente Errázuriz Echaurren, lo que desencadenó una disputa entre ambos historiadores.

Momentos clave

Durante su vida, Ricardo Donoso tuvo una serie de momentos clave que marcaron su carrera. Algunos de los más relevantes incluyen:

  • 1921: Publicación de sus primeras obras, entre ellas Una amistad de toda la vida. Vicuña Mackenna y Mitré y Veinte años de la historia de El Mercurio.

  • 1925: Ingreso al Archivo Nacional, donde desempeñó un papel crucial en la preservación de documentos históricos.

  • 1930-1937: Período en el que impartió clases en el Instituto Nacional de Chile, después en el Instituto Pedagógico, donde enseñó Historia de Chile durante dos décadas.

  • 1958: Publicación de Omisiones, errores y tergiversaciones de un libro de historia, en la que criticaba la obra de Jaime Eyzaguirre.

  • 1970: Recibe la medalla de oro de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía en reconocimiento a su labor. Sin embargo, un par de años después abandonó la institución debido a su desencanto con la gestión interna.

Relevancia actual

El legado de Ricardo Donoso Novoa sigue vigente en el campo de la historia chilena. Su enfoque en el estudio de los documentos originales y su empeño por corregir las distorsiones históricas siguen siendo un modelo a seguir para los historiadores contemporáneos. Además, su labor en el Archivo Nacional y su dedicación a la conservación de fuentes históricas resultaron fundamentales para el desarrollo de la historiografía en Chile.

Donoso también dejó una huella perdurable a través de sus múltiples publicaciones, que incluyen obras como «Breve historia de Chile» (1963), «Las ideas políticas en Chile» (1946), y «Autenticidad de las Noticias Secretas de América». Sus investigaciones sobre figuras clave de la historia chilena, como José Toribio Medina, Justo Arteaga Alemparte y Vicente Carvallo y Goyeneche, contribuyeron a una comprensión más profunda de la historia del país.

Durante sus últimos años, Donoso se dedicó a investigar la vida de otros eruditos como José Antonio Soffia y Andrés Bello, produciendo obras como «José Antonio Soffia en Bogotá» (1976) y «Andrés Bello. Labor en el Senado (Discursos y escritos)» (1981).

Ricardo Donoso Novoa dejó una huella indeleble en la historia de Chile, no solo como historiador, sino también como un incansable defensor de la verdad histórica, que sigue siendo una fuente invaluable de conocimiento para futuras generaciones.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Ricardo Donoso Novoa (1896-1985): El historiador chileno que transformó el estudio de su país". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/donoso-novoa-ricardo [consulta: 27 de febrero de 2026].