Segismundo Casado López (1893-1968): El general republicano que defendió Madrid hasta el final
Segismundo Casado López (1893-1968) fue una figura destacada del bando republicano durante la Guerra Civil Española. Nacido en Nava de la Asunción, Segovia, su vida estuvo marcada por su profundo compromiso con la República, su carrera militar, y, especialmente, por su papel en la defensa de Madrid durante los últimos años de la guerra. Aunque hoy día su figura sigue siendo objeto de debate y análisis, Casado es recordado como uno de los militares republicanos más significativos del conflicto.
Orígenes y contexto histórico
Segismundo Casado nació en 1893 en una familia de tradición militar, lo que influyó en su vocación castrense. Su padre, un militar profesional, fue la principal figura que lo inspiró a seguir una carrera en el ejército. Ingresó en la Academia de Caballería de Valladolid en 1909, y en 1911, a los 18 años, finalizó sus estudios militares. Durante su carrera, Casado pasó por diversos destinos en el Ejército, destacando en la Escuela Superior de Guerra, en la que ingresó en 1918. Fue aquí donde su carrera empezó a tomar un rumbo más prominente. En 1919, un año después de finalizar la escuela, alcanzó el rango de capitán.
A lo largo de su carrera, Casado sirvió en distintos lugares de España y fuera del país. Entre sus destinos se encuentran Madrid, Navarra y Marruecos. Con el tiempo, ascendió a comandante en 1929 y, un año después, fue nombrado profesor de táctica en la Escuela Superior de Guerra, lo que consolidó su lugar en las altas esferas del Ejército español. No obstante, la llegada de la Segunda República en 1931 marcó un punto de inflexión en su carrera.
Logros y contribuciones
Defensa de la República y el ascenso a la fama
Cuando la Segunda República fue proclamada en 1931, Segismundo Casado, al igual que otros muchos militares, se vio afectado por la reforma militar impulsada por el presidente Manuel Azaña. A pesar de su ideología republicana, perdió su puesto debido a los cambios estructurales del nuevo régimen. Sin embargo, Casado fue reincorporado al Ejército poco después. En 1935, asumió el cargo de jefe del escuadrón de la escolta presidencial, una tarea crucial durante los momentos más tensos de la República.
En julio de 1936, cuando se produjo el golpe militar del 18 de julio, Segismundo Casado estaba encargado de la seguridad de Azaña. Durante los días que siguieron al levantamiento, Casado jugó un papel clave en proteger al presidente de la República, ayudando a trasladarlo desde el palacio de El Pardo hacia Madrid. Fue una acción decisiva que evitó un posible atentado por parte del regimiento de Transmisiones, que se había alineado con los sublevados.
A partir de este momento, Casado se sumó al Gobierno republicano de Francisco Largo Caballero, que le nombró miembro del Estado Mayor. Fue ascendido al rango de teniente coronel, lo que le permitió tener un papel más activo en la organización del Ejército Popular Republicano.
Organización del Ejército Popular y la defensa de Madrid
Uno de los momentos clave de su carrera fue su contribución en la creación y organización de las Brigadas Mixtas, un componente esencial del Ejército Popular Republicano. Estas brigadas, que fueron entrenadas en Albacete en los primeros meses de la Guerra Civil, constituirían la base del ejército republicano en la lucha contra los sublevados. Entre 1936 y 1937, Casado desempeñó diversos cargos importantes, como Jefe de Operaciones del Estado Mayor Central y Director de la Escuela Popular del Estado Mayor.
A lo largo de la guerra, su rol fue crucial en diversas batallas, especialmente en la defensa de Madrid, un objetivo estratégico tanto para los republicanos como para los franquistas. Durante las batallas de Madrid, Jarama, Brunete y Belchite, Casado tuvo una participación destacada. Su determinación y liderazgo fueron fundamentales para organizar la resistencia republicana en momentos de grandes dificultades. Además, fue uno de los principales responsables de la estrategia militar en la defensa del territorio republicano.
Momentos clave de su carrera
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Creación de las Brigadas Mixtas (1936): Casado fue una figura clave en la organización de las Brigadas Mixtas, un componente esencial del Ejército Popular Republicano.
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Ascenso a teniente coronel (1936): Fue ascendido rápidamente a teniente coronel, un cargo que le permitió tener más poder y responsabilidades dentro del Ejército republicano.
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Dirección del Ejército del Centro (1938): Fue nombrado director del Ejército del Centro, donde centró sus esfuerzos en la defensa de Madrid y otras zonas cruciales de la República.
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Alzamiento contra el gobierno republicano (1939): En marzo de 1939, Casado se rebeló contra el gobierno de Juan Negrín, al considerar que era necesario negociar con los franquistas para evitar una derrota total.
Relevancia actual
La figura de Segismundo Casado es polémica y ha sido objeto de críticas desde diversos frentes. Mientras que algunos lo consideran un traidor por su alzamiento contra el gobierno republicano en marzo de 1939, otros lo defienden por haber tratado de evitar una derrota total para la República. De hecho, su decisión de formar el Consejo Nacional de Defensa y tratar de lograr una paz negociada con los franquistas fue una de las últimas oportunidades de evitar una rendición incondicional.
La guerra interna que se desató dentro del bando republicano tras su alzamiento también es uno de los aspectos más complejos de su legado. Los leales a Casado, apoyados en su mayoría por las fuerzas anarquistas, lograron prevalecer sobre las fuerzas comunistas, pero la división interna debilitó aún más a la República. Casado, al frente del Consejo Nacional de Defensa, intentó negociar con los franquistas, pero sus esfuerzos fueron en vano, ya que el régimen de Franco no aceptaba otra opción que la rendición incondicional.
Tras la derrota republicana, Casado se exilió en Francia, pasando luego por Gran Bretaña, Venezuela y Colombia. En 1961, regresó a España, donde fue sometido a un consejo de guerra. A pesar de ser absuelto de los cargos, nunca pudo reincorporarse al ejército y su esperanza de obtener una pensión por su servicio militar fue desechada en 1966.
La figura de Casado tras la guerra
La figura de Segismundo Casado, especialmente durante los últimos años de la guerra y su posterior exilio, fue vista de manera negativa por muchos. Los historiadores de ambos bandos, así como los comunistas, lo acusaron de traicionar a la República al intentar negociar con los franquistas. Sin embargo, algunos lo ven como una figura que intentó hacer lo mejor para la República en una situación imposible, buscando evitar una derrota más humillante.
Casado murió en 1968, tras haber escrito sus memorias en el libro Así cayó Madrid, donde trató de justificar sus decisiones durante la defensa de la capital. Su legado sigue siendo un tema de debate, pero su papel en la historia de la Guerra Civil Española está indiscutiblemente marcado por su participación en los momentos más decisivos del conflicto.
En resumen, Segismundo Casado fue una figura compleja cuya lealtad a la República se puso a prueba en los últimos días de la guerra. Su figura sigue siendo objeto de controversia, pero su nombre permanece en la memoria colectiva como uno de los protagonistas de la historia militar de España en el siglo XX.
Bibliografía
CASADO LÓPEZ, Segismundo. Así cayó Madrid: último episodio de la guerra civil española. Madrid, 1968.
PRESTON, Paul. La Guerra civil española, 1936-1939. Madrid, 1986.
MCN Biografías, 2025. "Segismundo Casado López (1893-1968): El general republicano que defendió Madrid hasta el final". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/casado-lopez-segismundo [consulta: 13 de abril de 2026].
