Esteban de Terralla y Landa (¿-1797): La voz crítica de la Lima colonial

Esteban de Terralla y Landa (¿-1797): La voz crítica de la Lima colonial

Orígenes y Formación

1.1 Contexto histórico y social

En la primera mitad del siglo XVIII, España y sus colonias atravesaban un periodo crucial. La Ilustración europea comenzaba a calar en las estructuras sociales y políticas de la metrópoli, aunque con variada intensidad según los diferentes virreinatos del Imperio. Mientras que en Europa la Reforma Protestante, la Revolución Francesa y las ideas de filósofos como Voltaire o Rousseau estaban transformando la forma de pensar sobre el poder, la sociedad y la ciencia, América Latina, bajo dominio español, vivía una realidad diferente: en su mayor parte, las ideas de la Ilustración aún se debatían entre la opresión de la Iglesia y el poder colonial central.

El Virreinato del Perú, donde Esteban de Terralla y Landa pasaría la mayor parte de su vida, se encontraba en un periodo de esplendor económico debido a la minería, especialmente en Potosí y otras áreas productivas, aunque también atravesaba tensiones sociales y étnicas entre los criollos, los mestizos, los indígenas y los españoles peninsulares. Estos contrastes se reflejaron en las obras literarias y poéticas de la época, donde se ponía en evidencia tanto el auge económico como la opresión social y la explotación indígena. Fue en este contexto que Terralla empezó a desarrollar su mirada crítica, que sería reflejada en sus trabajos más destacados.

1.2 Los primeros años de Esteban de Terralla

Poco se sabe sobre los primeros años de vida de Esteban de Terralla y Landa. Se cree que nació en Cádiz, una ciudad portuaria española de gran importancia en el comercio colonial. En un contexto de crecimiento económico, marcado por la expansión de los imperios coloniales, muchos jóvenes de clases medias y bajas emigraban a América con la esperanza de encontrar fortuna. Terralla, como muchos otros, buscó un futuro mejor en el Nuevo Mundo, guiado por la promesa de riquezas y oportunidades.

Si bien no se tiene información concreta sobre su educación formal, es probable que, como otros poetas de la época, recibiera una formación basada en las letras clásicas y la influencia del Renacimiento y el Barroco. Los estudios de filosofía, historia y literatura debieron haber sido clave en su vida. Estas influencias lo habrían conectado con las corrientes críticas de la Ilustración, aunque, en sus primeros años en América, su objetivo primordial parecía ser conseguir estabilidad económica.

1.3 Su formación académica e intelectual

La travesía de Esteban hacia el continente americano no fue sencilla. Se trasladó primero a México, donde se quedó por un tiempo, antes de instalarse en el Perú alrededor de 1784. En su paso por México, Terralla probablemente se sintió atraído por los mismos ideales ilustrados que permeaban en muchas partes de Europa: la razón, la educación y la búsqueda de un orden más justo y civilizado. La ciudad de México, como centro de la cultura virreinal, era un espacio propicio para el intercambio intelectual, aunque sus problemas sociales y políticos no diferían mucho de los de Lima.

En Perú, la situación era compleja: las tensiones entre las distintas clases sociales y el poder colonial eran palpables, y Terralla comenzó a ser testigo de una sociedad que, a pesar de la prosperidad económica, estaba marcada por desigualdades profundas. Sin embargo, la imagen de un mundo ordenado y racional estaba en su mente, probablemente influenciado por la Ilustración, que veía como la solución para la organización de las sociedades coloniales. La educación y la capacidad de trabajo productivo, que pregonaban muchos ilustrados de la época, comenzaron a formar parte de los temas recurrentes en sus composiciones.

1.4 Las primeras decisiones y conflictos

A pesar de las aspiraciones intelectuales y económicas de Terralla, su incursión en el mundo de la minería no le dio los frutos esperados. Tras obtener una licencia para explotar minas en Cajamarca y Huamachuco, no parece que la riqueza prometida se materializara. Este fracaso económico, sin embargo, lo llevó a un giro en su vida: el fracaso como hombre de negocios lo encaminó a una dedicación más profunda hacia la literatura y la crítica social.

Es en este contexto, alrededor de 1790, cuando su obra comienza a adquirir notoriedad. En esos años, ya había establecido vínculos con los sectores más ilustrados y críticos del virreinato del Perú, aunque también empezaba a apartarse de los círculos oficiales, que lo rechazaban cada vez más por su estilo de vida y su actitud desafiante. De esta manera, Terralla no solo vivió la opulencia de la minería, sino también el desencanto y la frustración ante las estructuras sociales y económicas que, a pesar de todo, seguían dominando el virreinato.

Carrera literaria y obra central

2.1 La obra poética inicial

En sus primeros años de estancia en el Virreinato del Perú, Esteban de Terralla comenzó a forjar su identidad literaria. Durante este período, escribió poesías de carácter circunstancial y laudatorio, como era común en la época, especialmente entre los poetas que buscaban ganarse la aprobación de las autoridades virreinales. Este tipo de poesía se caracteriza por expresar elogios a figuras de poder, eventos relevantes o temas de interés público, todo dentro del marco de una estética y una lengua formal, que respondía tanto a la tradición barroca como a la influencia de la Ilustración.

Una de sus obras más conocidas en esta etapa fue el Lamento métrico general, escrita en 1790 en ocasión del fallecimiento del rey Carlos III. En ella, Terralla utilizó su habilidad poética para rendir homenaje al monarca de manera solemnemente pomposa, un estilo que encajaba con la tradición de poesía de la época. Otras composiciones, como Alegría universal. Lima festiva y encomio poético y El sol en el medio día: año feliz y júbilo particular, fueron igualmente dedicadas a eventos de gran importancia para la sociedad limeña de ese momento, como el festejo por la coronación de Carlos IV y los logros del virrey Gil de Taboada y Lemos.

Sin embargo, a pesar de estas obras, la popularidad de Terralla en los círculos oficiales no duró mucho. Su dependencia de la alabanza a las autoridades virreinales se fue desvaneciendo con el tiempo, dando paso a un tono más irónico y crítico, que marcaría su evolución literaria hacia la sátira. Este giro sería crucial para su legado literario.

2.2 El cambio hacia la sátira: «Lima por dentro y por fuera»

El verdadero cambio en la carrera literaria de Esteban de Terralla se produjo en 1792, cuando publicó su obra más célebre bajo el seudónimo de Simón Ayanque: Lima por dentro y por fuera en consejos económicos, saludables, políticos y morales que da un amigo a otro con motivo de querer dejar la ciudad de México para pasar a la de Lima. En esta obra, Terralla adoptó una postura radicalmente diferente a la de sus trabajos anteriores.

A través de una serie de dieciocho romances satíricos, Terralla no solo abordó los problemas sociales, políticos y económicos del virreinato, sino que también lo hizo con una crítica mordaz y despiadada. En Lima por dentro y por fuera, la ciudad de Lima, la misma que había sido objeto de sus anteriores homenajes poéticos, aparece como un lugar de desorden, vicios y mediocridad, muy distinto de la ilustrada Ciudad de México, que él veía como un modelo de organización y racionalidad. La sátira se apoya en una estructura de «relato de viaje», en la que el protagonista, utilizando el seudónimo de Simón Ayanque, aconseja a un amigo sobre los peligros y dificultades que enfrentará al mudarse a Lima.

La obra causó un gran escándalo en la sociedad limeña y, como era de esperarse, generó una reacción negativa de las autoridades virreinales. Fue denunciada y se intentó retirar de circulación. Sin embargo, la obra fue tan popular que pronto circuló clandestinamente y se reprodujo en diversas ediciones, tanto en Hispanoamérica como en España, lo que demuestra el éxito de su estilo satírico y su crítica social.

2.3 La crítica social y la sátira en Lima

Lo que distingue a Lima por dentro y por fuera de otras obras contemporáneas es la dureza de su crítica a la sociedad limeña. Terralla no escatima esfuerzos para retratar la ciudad como un lugar dominado por la corrupción, la ociosidad y la falta de orden. En sus versos, Lima es vista como un espacio caótico donde las autoridades no pueden imponer el orden y donde la sociedad, marcada por el racismo y el clasismo, vive en un estado de descomposición moral. A través de una mirada profundamente crítica, Terralla aborda temas como el mal gobierno, la higiene, la falta de educación, el parasitismo social y la decadencia cultural.

Lo que destaca en la obra es la aguda crítica hacia la mentalidad irracional de los limeños, un tema recurrente en la sátira del autor. De acuerdo con su visión, Lima es la ciudad del desorden, que contrasta con la racionalidad y el orden de la Ciudad de México, vista como un modelo de urbanismo, economía y valores ilustrados. Esta crítica no solo se dirige a las autoridades, sino que también incluye a las clases sociales que habitan la ciudad: los criollos, los mestizos, los indígenas y, especialmente, las mujeres limeñas, a quienes presenta de manera muy negativa, dentro de la tradición misógina del Barroco.

2.4 El estilo y la intención moral

Aunque Lima por dentro y por fuera es una crítica feroz, también cumple con las características tradicionales de la sátira: tiene un objetivo moralizante. Terralla se presenta como un interlocutor racionalista que, a través de su seudónimo Simón Ayanque, predica los valores de la Ilustración: el trabajo productivo, la educación, el ahorro, la honestidad, la moderación y la capacidad de crear una sociedad más ordenada y justa. Esta visión idealista de la sociedad contrasta directamente con lo que él percibe como las prácticas viciosas y caóticas de los limeños.

Además, Terralla se vale de una lengua que juega con los excesos y los recursos del Barroco español, pero también utiliza una forma de lenguaje más accesible, de acuerdo con su enfoque ilustrado. Su sátira se apoya tanto en el humor directo como en la ironía más sutil, burlándose de la cultura literaria dominante en la época y criticando el uso de fórmulas retóricas complejas sin propósito alguno. El resultado es una obra que no solo se burla de la sociedad limeña, sino que también se posiciona como una crítica al legado cultural y literario del Barroco español, proponiendo una visión más sencilla, accesible y moralmente correcta de la literatura.

Últimos años y legado

3.1 La vida en Lima bajo la protección del virrey Teodoro de Croix

Después del escándalo que causó la publicación de Lima por dentro y por fuera, Esteban de Terralla y Landa pasó sus últimos años en Lima, aunque de manera algo apartada de los círculos oficiales. A pesar de la controversia que generó su obra, en los últimos años de su vida logró obtener la protección del virrey Teodoro de Croix, quien, como muchas otras figuras del poder virreinal, era consciente de la creciente relevancia de la literatura crítica y satírica. Aún así, su relación con los círculos de poder comenzó a ser cada vez más distante.

Lima, al igual que el resto del Virreinato del Perú, seguía sumida en las tensiones sociales y políticas. En este contexto, Esteban vivió una vida más retirada, mientras continuaba alimentando su vena poética. Sin embargo, su producción literaria en estos años fue menos conocida. Su declive en la vida pública fue paralelo a una disminución en la relevancia de sus escritos. Ya no era el poeta de los grandes eventos oficiales ni de las grandes celebraciones, sino un hombre que, desde su posición aislada, reflexionaba sobre la sociedad que lo rodeaba.

Aunque su relación con la alta sociedad virreinal se fue debilitando, su obra continuó siendo objeto de atención, en especial por parte de aquellos que compartían su visión crítica y la exaltación de los valores ilustrados.

3.2 El impacto de su obra y la censura

La publicación de Lima por dentro y por fuera representó un punto culminante en la vida literaria de Esteban de Terralla. A pesar de la intención de las autoridades virreinales de censurar y retirar su obra, su impacto fue irreversible. No solo se difundió clandestinamente, sino que incluso se llegaron a realizar varias ediciones de lujo en lugares como España y París, lo que demuestra que su visión crítica no pasó desapercibida ni para los círculos intelectuales más distantes de Lima.

La censura a la que fue sometido Terralla no fue única en su tiempo, ya que muchos otros escritores de la época también se enfrentaron a la represión de sus ideas. No obstante, la obra de Esteban destacó por su capacidad para mezclar lo humorístico con lo profundo, lo moral con lo sarcástico, lo que permitió que se mantuviera vigente en la memoria literaria. La obra de Terralla fue una de las más subidas de tono en cuanto a la crítica social, comparada con la de otros contemporáneos suyos, lo que explica en parte la virulencia de la censura que le tocó enfrentar.

A pesar de esta represión, la obra de Terralla llegó a constituir un testimonio invaluable de la Lima colonial. Más allá de sus críticas, Lima por dentro y por fuera retrató con agudeza la compleja sociedad limeña de la época, y su influencia perduró mucho después de su muerte.

3.3 El legado literario y la vigencia de su crítica

A más de dos siglos de la publicación de su obra, el legado de Esteban de Terralla y Landa sigue siendo relevante para los estudios de la literatura colonial hispanoamericana. Su obra, especialmente Lima por dentro y por fuera, continúa siendo considerada uno de los ejemplos más representativos de la sátira política y social de la época. Con su crítica mordaz y su mirada irreverente, Terralla dejó un testimonio sobre la sociedad colonial que, a pesar de su tono despectivo, sigue siendo una fuente valiosa para entender las tensiones sociales y culturales de la Lima de su tiempo.

El legado de Terralla no se limita a su crítica a la sociedad limeña. A través de su obra, también ofreció una reflexión sobre el papel de la ilustración en la América colonial, y su crítica a la falta de organización, educación y racionalidad en la ciudad limeña sigue siendo relevante para quienes estudian las dinámicas coloniales. A su modo, Terralla abogaba por una transformación social que basara sus cimientos en la educación y la racionalidad, principios clave de la Ilustración, lo que otorga a su obra un carácter progresista, incluso en el contexto de su época.

Además, el estilo de Terralla, que se burla y a la vez celebra las tradiciones barrocas y picarescas, presenta una mirada compleja y crítica hacia los valores literarios de su tiempo. Aunque algunos de sus contemporáneos, y muchos de los posteriores, pudieron ver su obra como una simple sátira, para los estudiosos modernos se ha convertido en un importante testimonio de los dilemas culturales y literarios que marcaron el tránsito hacia el siglo XIX.

3.4 Reflexión final sobre Esteban de Terralla y Landa

Esteban de Terralla y Landa, a través de su seudónimo Simón Ayanque, logró crear una de las sátiras más agudas de la Lima colonial, exponiendo tanto sus vicios como sus virtudes. Su crítica al caos social, político y económico de la ciudad, junto con su visión de una sociedad mejor organizada y más racional, continúan ofreciendo una valiosa perspectiva sobre los problemas que aquejaban al Virreinato del Perú. A pesar de su escasa fama durante su vida y de las controversias que generó, su obra ha trascendido, convirtiéndose en un testimonio perdurable de la América colonial. A través de sus versos y sátiras, Esteban de Terralla se erige como una figura clave en la historia de la literatura colonial, dejando un legado literario que sigue siendo valorado más de dos siglos después de su muerte.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Esteban de Terralla y Landa (¿-1797): La voz crítica de la Lima colonial". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/terralla-y-landa-esteban-de [consulta: 25 de febrero de 2026].