Somes, Michael (1917-1994). El bailarín y director artístico británico que marcó una era en el ballet
Michael Somes (1917-1994) fue una figura esencial en la historia del ballet británico, reconocido tanto por su virtuosismo como por su influencia dentro del Royal Ballet. Su legado perdura en las coreografías de algunas de las obras más emblemáticas del siglo XX y en su destacado rol como maestro y director artístico. A lo largo de su carrera, Somes estuvo rodeado de los grandes nombres del ballet, incluyendo a Phyllis Bedells, Vera Volkova, Ninette de Valois, y Frederick Ashton, contribuyendo a la evolución del arte en un contexto histórico complejo, marcado por la Segunda Guerra Mundial y las transformaciones culturales de la época.
Orígenes y contexto histórico
Michael Somes nació en Horsley, Reino Unido, el 28 de septiembre de 1917. Su educación y formación artística fueron impulsadas desde temprana edad por su pasión por la danza. Somes estudió con destacados maestros como Katherine Blotz, Édouard Espinosa y la ya mencionada Phyllis Bedells, quienes influyeron profundamente en su estilo y desarrollo como bailarín. A los 16 años, consiguió una beca para ingresar a la Escuela Vic-Wells, lo que marcó el comienzo de su carrera profesional en el mundo del ballet.
Durante su formación, tuvo la oportunidad de ser alumno de grandes maestros, entre ellos Vera Volkova y Ninette de Valois, quienes fueron cruciales en su formación técnica y artística. La Escuela Vic-Wells, más tarde conocida como el Royal Ballet School, se convirtió en el lugar donde Somes forjaría su carrera, siendo parte de la histórica transición del ballet británico hacia el estatus de una de las compañías más prestigiosas del mundo.
Logros y contribuciones
Somes debutó profesionalmente con el Royal Ballet en 1935, pero fue en 1938 cuando alcanzó el puesto de bailarín principal, consolidándose como uno de los pilares de la compañía. Durante su carrera, tuvo la oportunidad de estrenar importantes obras creadas por Frederick Ashton, uno de los más influyentes coreógrafos del Reino Unido. Entre las obras que estrenó se encuentran Les Patineurs (1937), A Wedding Bouquet (1937), Horoscope (1938), y Harlequin in the Street (1938), además de Cupid and Psyche (1939), Dante Sonata (1940), The Wise Virgins (1940), y The Wanderer (1941).
Una de las características más destacadas de Somes fue su habilidad para interpretar con gran técnica y expresividad las coreografías de Ashton, quien a lo largo de su carrera le confió varios de sus trabajos más importantes. Además, Somes también estrenó piezas de Ninette de Valois, como Checkmate (1937) y The Prospect Before Us (1940), consolidándose como un intérprete excepcional.
Sin embargo, su carrera se vio interrumpida por la Segunda Guerra Mundial. Somes sirvió en el ejército británico durante el conflicto, lo que significó un parón en su trayectoria artística. A pesar de esto, su regreso al escenario en 1945 marcó un nuevo comienzo, con una vuelta triunfal a la danza que lo llevaría a convertirse en una de las figuras más importantes del Royal Ballet en las décadas siguientes.
Momentos clave
Tras la retirada de Robert Helpmann a finales de la década de 1940, Somes se convirtió en el principal bailarín masculino del Royal Ballet. A partir de 1950, su colaboración con la legendaria Margot Fonteyn se convirtió en una de las asociaciones más célebres del ballet clásico. Juntos estrenaron una serie de ballets de Ashton, como Symphonic Variations (1946), Les Sirènes (1946), Scènes de Ballet (1948), y Cenicienta (1949), entre otros. Esta colaboración no solo consolidó la reputación de Somes, sino que también cimentó el lugar de Fonteyn como una de las grandes bailarinas de su tiempo.
Uno de los momentos más memorables de su carrera fue su participación en el estreno de Daphnis and Chloë (1951), en el que compartió escenario con Fonteyn. Esta obra, considerada una de las más complejas de Ashton, permitió a Somes brillar por su destreza técnica y su capacidad para interpretar con profundidad los matices emocionales de la obra.
En los años 60, Somes continuó siendo una figura clave en el Royal Ballet. En 1963, interpretó el papel de Padre en Marguerite and Armand, otra obra emblemática de Ashton, donde actuó junto a Fonteyn y el bailarín ruso Rudolf Nureyev. Además, participó en el estreno de Romeo y Julieta (1965) de Kenneth MacMillan, donde interpretó a Lord Capuleto en una de las versiones más aclamadas de la obra.
Relevancia actual
La relevancia de Michael Somes trasciende su tiempo sobre el escenario. Su dedicación al arte del ballet, su trabajo como director asistente entre 1963 y 1970 y su posterior labor como maestro principal y repetidor hasta 1984 fueron fundamentales para la preservación y el crecimiento del Royal Ballet. La influencia de Somes en la formación de nuevas generaciones de bailarines no puede ser subestimada. Gracias a su enfoque pedagógico y su profunda comprensión técnica de la danza, fue crucial en la evolución del ballet británico.
El legado de Somes sigue presente hoy en día, tanto en las grabaciones de sus actuaciones como en los recuerdos de aquellos que tuvieron el privilegio de bailar a su lado. Fue galardonado con la Orden del Imperio Británico en 1959, un reconocimiento a su destacada carrera y contribuciones al mundo de la danza.
Además, su trabajo con grandes nombres del ballet, como Margot Fonteyn, sigue siendo objeto de estudio y admiración. Su capacidad para conectar emocionalmente con su audiencia y con sus compañeros de escenario lo convirtió en un referente para las generaciones posteriores de bailarines y coreógrafos.
A través de sus contribuciones a la danza y su enseñanza, Michael Somes dejó una huella imborrable en la historia del ballet, tanto a nivel artístico como institucional, formando parte de la tradición que ha definido al Royal Ballet como una de las mejores compañías del mundo.
MCN Biografías, 2025. "Somes, Michael (1917-1994). El bailarín y director artístico británico que marcó una era en el ballet". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/somes-michael [consulta: 11 de febrero de 2026].
