Roh Tae Woo (1932–2021): Militar y Político que Transformó Corea del Sur
Roh Tae Woo (1932–2021): Militar y Político que Transformó Corea del Sur
Roh Tae Woo (1932–2021) fue una figura clave en la historia reciente de Corea del Sur. Su trayectoria, marcada por un ascenso fulgurante en el ámbito militar y político, culminó en su presidencia entre 1988 y 1993, un periodo crucial en la transición de Corea del Sur hacia la democracia. Nacido el 4 de diciembre de 1932 en Taegu, y fallecido el 26 de octubre de 2021 en Seúl, Roh fue testigo y protagonista de algunos de los eventos más importantes en la historia contemporánea del país. Su presidencia estuvo marcada por la promesa de reformas democráticas, el inicio de relaciones diplomáticas con Corea del Norte y una serie de escándalos políticos que afectaron su legado.
Orígenes y Formación Militar
Familia y primeros años
Roh Tae Woo nació en una familia de clase media en la ciudad de Taegu, en el sur de Corea. Su entorno familiar fue rural, lo que contrasta con la vida política que más tarde llevaría. Desde joven mostró habilidades académicas que lo encaminaron hacia la carrera militar, un campo que dominaría y que se convertiría en el núcleo de su vida.
Educación y carrera militar
Roh asistió a la Escuela Media de Taegu, donde comenzó a tejer una amistad fundamental en su vida: la que tendría con Chun Doo Hwan, un futuro presidente de Corea del Sur. Después de graduarse, Roh continuó sus estudios en la Escuela Superior de Kyongbok antes de ingresar a la Academia Militar de Corea, donde perfeccionó su formación y capacidades. A lo largo de la década de 1960, Roh serviría en la Guerra de Vietnam como consejero militar, en una de las fases más complejas de la Guerra Fría, donde las tropas surcoreanas participaron en apoyo al gobierno de Vietnam del Sur.
Carrera Militar y Ascenso al Poder
Participación en el golpe de Estado de 1979
El punto de inflexión en la vida de Roh llegó en 1979, cuando apoyó a su amigo de la academia, Chun Doo Hwan, en el golpe de Estado que derrocó al presidente Park Chung-Hee. Este evento marcó el comienzo de una dictadura militar que duraría varias décadas en Corea del Sur. La caída de Park, quien había gobernado el país de manera autoritaria desde 1961, trajo consigo una serie de cambios políticos y sociales, y Roh se consolidó como una pieza clave en el nuevo régimen.
Ascenso en el Ejército y carrera política
En 1974, Roh fue ascendido al cargo de comandante de la Brigada Aerotransportada de Operaciones Especiales, una unidad de élite del ejército surcoreano. En 1979, después de la destitución de Park Chung-Hee, Roh asumió el puesto de comandante de la Primera División del ejército, lo que consolidó aún más su poder. Sin embargo, en 1981, tras una exitosa carrera militar, Roh decidió retirarse del ejército para adentrarse en la política, siguiendo los pasos de su amigo Chun Doo Hwan. Desde ese momento, comenzó a ocupar diversos cargos en la administración, incluyendo Ministro de Seguridad Nacional en 1981, Ministro de Deportes en 1982, y Ministro del Interior en 1983.
Los Primeros Pasos en la Política Surcoreana
El Partido de la Justicia Democrática y su papel
Roh no tardó en convertirse en una figura clave en la política surcoreana. En 1985, fue elegido presidente del Partido de la Justicia Democrática, el partido oficialista del régimen militar de Chun. Su ascenso a este puesto lo posicionó como el segundo hombre más poderoso de Corea del Sur, lo que incrementó su influencia en el escenario político. Este ascenso coincidió con una época de creciente descontento social, marcada por las manifestaciones de la oposición, que clamaba por la democratización del país y el fin de la represión militar.
Tensiones y protestas en los años 80
A lo largo de la década de 1980, las tensiones entre el gobierno y la oposición se incrementaron. La represión de las manifestaciones, como la sangrienta represión de la sublevación de Kwangju en 1980, fue un punto álgido en la lucha por la democracia. La respuesta del gobierno de Chun, que decretó la ley marcial para sofocar las protestas, intensificó el descontento popular. Durante este período, Roh fue visto como un aliado cercano de Chun, lo que aumentó la desconfianza de la oposición hacia él. Sin embargo, su capacidad para navegar entre las corrientes de poder y su relación con los líderes militares y políticos le permitió llegar a una posición de liderazgo en el país.
Presidencia de Roh Tae Woo
Victoria electoral de 1987
Roh Tae Woo fue elegido presidente de Corea del Sur en las controvertidas elecciones de 1987, una victoria que sorprendió tanto a la oposición como a sus propios seguidores. Con solo el 35,9% de los votos, Roh ganó la presidencia en una elección marcada por la fragmentación de la oposición. Los principales rivales de Roh, Kim Young Sam y Kim Dae Jung, no lograron unirse para presentar una candidatura común, lo que permitió a Roh obtener la mayoría en las principales ciudades del país, aunque su victoria fue percibida por muchos como resultado de un proceso electoral fraudulento.
Reacciones de la oposición y desafíos al nuevo régimen
La elección de Roh provocó una respuesta vehemente de la oposición, que lo acusaba de ser una continuación del régimen represivo de Chun Doo Hwan. Sin embargo, Roh sorprendió a muchos cuando declaró su compromiso con la democratización de Corea del Sur. En sus primeros días como presidente, implementó reformas significativas, como la elección abierta del próximo candidato del Partido de la Justicia Democrática y la promesa de convocar un plebiscito sobre su mandato antes de los Juegos Olímpicos de 1988.
Reformas Democráticas y Relaciones Exteriores
Intentos de democratización interna
Uno de los compromisos clave de Roh durante su presidencia fue la implementación de reformas democráticas. A lo largo de su mandato, adoptó una serie de medidas que buscaban consolidar un sistema político más abierto y transparente. Entre ellas, destacó la reforma de su partido, que en 1990 se transformó en el Partido Democrático Liberal, con el fin de atraer a más sectores de la oposición y facilitar un sistema de representación más pluralista.
Acercamiento a Corea del Norte
A nivel internacional, Roh también marcó un cambio significativo al iniciar conversaciones con Corea del Norte. En 1988, solicitó una reunión con Kim Il Sung, el líder norcoreano, buscando avanzar en la reconciliación entre las dos Coreas. Este acercamiento incluyó acuerdos diplomáticos, como la firma de un acuerdo en 1991 para la retirada de armas nucleares de Corea del Sur, lo que representaba un paso importante hacia la paz en la península de Corea.
Relación con Estados Unidos y otros acuerdos internacionales
Además de sus esfuerzos en la península coreana, Roh también buscó fortalecer las relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos. En 1992, firmó un acuerdo con los Estados Unidos para promover las inversiones y el comercio entre ambos países, lo que ayudó a consolidar a Corea del Sur como una potencia económica regional.
Pérdida del Poder y la Caída del Régimen
Escándalo y final de su mandato
A medida que su mandato avanzaba, Roh se vio envuelto en varios escándalos políticos, incluido uno relacionado con la compra de votos en las elecciones generales. Estos escándalos, junto con su creciente distanciamiento de la oposición, marcaron el final de su presidencia. En 1993, no pudo presentarse a la reelección debido a las restricciones constitucionales, y decidió apoyar la candidatura de Kim Young Sam, quien ganó la presidencia y se convirtió en el primer presidente civil de Corea del Sur tras más de tres décadas de regímenes militares.
Juicio y condena
Después de dejar el poder, Roh se enfrentó a un juicio por su implicación en el golpe de Estado de 1979 y la represión de la sublevación de Kwangju. En 1996, fue condenado a una larga pena de prisión por corrupción y abuso de poder, aunque su sentencia fue reducida por el Tribunal Supremo de Corea. En 1997, fue liberado tras un acuerdo político con el presidente Kim Dae Jung, quien buscaba la reconciliación nacional tras décadas de dictadura militar.
Legado
El legado de Roh Tae Woo es complejo. Aunque se le recuerda por sus intentos de democratizar Corea del Sur y su papel en la reconciliación con Corea del Norte, su carrera política también estuvo marcada por la corrupción y los escándalos. A pesar de ello, su figura es fundamental para entender el proceso de transición democrática en Corea del Sur, un proceso que culminó en la plena apertura del país al final del siglo XX.
Presidencia de Roh Tae Woo
Victoria electoral de 1987
El 16 de diciembre de 1987, Roh Tae Woo logró una victoria electoral en unas circunstancias altamente controvertidas. Aunque su candidatura fue respaldada por el régimen militar de Chun Doo Hwan, su ascenso a la presidencia se produjo en un contexto de creciente presión por parte de la oposición y de un descontento popular que se había intensificado a lo largo de la década. Con solo el 35,9% de los votos, su victoria fue posible debido a la división de la oposición. Los dos principales rivales, Kim Young Sam y Kim Dae Jung, no lograron llegar a un acuerdo para presentar una candidatura unificada, lo que permitió que Roh ganara las elecciones a pesar de la mayor popularidad de sus contendientes.
La victoria de Roh fue percibida como una extensión del régimen autoritario de Chun, lo que generó un escepticismo inmediato hacia su gobierno. Muchos temían que, bajo su mandato, Corea del Sur seguiría siendo gobernada por las mismas políticas represivas que habían caracterizado el gobierno de Chun Doo Hwan. No obstante, el nuevo presidente sorprendió tanto a sus seguidores como a sus detractores con un cambio en su enfoque hacia la democratización del país.
Reacciones de la oposición y desafíos al nuevo régimen
Las tensiones entre el gobierno de Roh y la oposición se mantuvieron altas, especialmente en los primeros meses de su presidencia. Muchos opositores vieron la victoria de Roh como un fraude electoral, acusándolo de haber obtenido su puesto mediante prácticas antidemocráticas. Sin embargo, a pesar de las críticas y la desconfianza inicial, Roh inició una serie de reformas que evidenciaron un cambio hacia la democracia, al menos en apariencia.
Una de las primeras medidas fue la promesa de realizar un plebiscito en el que los ciudadanos pudieran opinar sobre su mandato antes de los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988. Esta propuesta le permitió ganar algo de legitimidad y suavizar las críticas de la oposición, que ya se habían manifestado en las calles en contra del régimen militar.
Reformas Democráticas y Relaciones Exteriores
Intentos de democratización interna
Durante su presidencia, Roh implementó una serie de reformas políticas que buscaban distanciarse de la herencia autoritaria de sus predecesores. En 1988, modificó la estructura interna de su partido, el Partido de la Justicia Democrática, permitiendo que la selección de su futuro candidato presidencial se realizara mediante una votación abierta en lugar de una designación por parte del presidente, como se hacía tradicionalmente.
Además, en 1989, Roh llevó a cabo una remodelación de su gabinete y ordenó una profunda reestructuración de la cúpula militar. Muchos de los oficiales que habían estado involucrados en el golpe de Estado de 1979 fueron retirados, lo que parecía un intento de limpiar el gobierno de la influencia de la dictadura militar. Estos cambios fueron percibidos como un intento genuino de fortalecer la democracia y de separar su administración de la figura de Chun Doo Hwan.
Acercamiento a Corea del Norte
Roh también dio un paso significativo hacia la mejora de las relaciones con Corea del Norte, un tema que había sido tabú durante la era de Chun Doo Hwan. En julio de 1988, solicitó una reunión con el líder norcoreano Kim Il Sung, un gesto inesperado que reflejaba su interés por aliviar la tensión entre las dos naciones. La reconciliación entre las dos Coreas fue un tema delicado, pero Roh entendió que una política de apertura podría tener beneficios tanto económicos como diplomáticos para Corea del Sur.
El acercamiento a Corea del Norte se materializó en una serie de acuerdos, que incluyeron la firma en 1991 de un tratado que abordaba la desnuclearización de la península coreana. Roh también fue un defensor de la «política de reconciliación» con Corea del Norte, buscando crear un clima de confianza que pudiera facilitar un eventual acercamiento entre las dos Coreas.
Relación con Estados Unidos y otros acuerdos internacionales
Roh también trabajó para fortalecer las relaciones con Estados Unidos, uno de los aliados más importantes de Corea del Sur. En 1992, firmó un acuerdo que promovió el comercio y las inversiones entre ambos países. Este acuerdo ayudó a consolidar la posición de Corea del Sur como un actor clave en la economía global. A nivel internacional, su administración también jugó un papel activo en la diplomacia regional, participando en la organización de los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, lo que le permitió presentar al mundo una imagen de Corea del Sur como una nación moderna y democrática.
Pérdida del Poder y la Caída del Régimen
Escándalo y final de su mandato
A pesar de sus esfuerzos por modernizar el país, la presidencia de Roh Tae Woo se vio empañada por varios escándalos. En 1993, estalló un escándalo relacionado con la compra de votos en las elecciones generales, lo que dañó gravemente su imagen pública. Además, la creciente influencia de la oposición, especialmente con la figura de Kim Young Sam, hizo que Roh perdiera el apoyo tanto de los sectores conservadores como de los reformistas.
A medida que se acercaba el final de su mandato, la constitución de Corea del Sur le impidió presentarse a la reelección. En su lugar, Roh decidió respaldar la candidatura de Kim Young Sam, quien finalmente ganó las elecciones y se convirtió en el primer presidente civil de Corea del Sur después de más de tres décadas de gobierno militar.
Juicio y condena
Tras dejar el poder, Roh se vio envuelto en un proceso judicial. El nuevo presidente Kim Young Sam, quien había sido un crítico de la dictadura militar, inició una investigación sobre las responsabilidades de Roh en el golpe de Estado de 1979 y en la represión de la sublevación de Kwangju en 1980, donde fueron asesinados cientos de civiles. En 1996, un tribunal de Seúl condenó a Roh a 22 años y medio de prisión por corrupción, tráfico de influencias y abuso de poder. La sentencia fue reducida a 17 años tras una apelación. Sin embargo, en un giro inesperado, en diciembre de 1997, el presidente Kim Young Sam y su sucesor electo, Kim Dae Jung, decidieron conceder la libertad a Roh como parte de un proceso de reconciliación nacional, después de décadas de enfrentamientos políticos.
Legado
El legado de Roh Tae Woo es agridulce. Por un lado, se le reconoce como una figura fundamental en el proceso de democratización de Corea del Sur. Bajo su liderazgo, el país experimentó reformas significativas, y su apertura a Corea del Norte marcó el inicio de un proceso de distensión en la península de Corea. Sin embargo, su carrera también estuvo marcada por la corrupción, el abuso de poder y su implicación en el golpe de Estado de 1979, lo que empañó su legado en la historia surcoreana.
Hoy en día, muchos lo recuerdan como una figura que, aunque imperfecta, desempeñó un papel crucial en la transición de Corea del Sur hacia la democracia y la modernidad. Aunque su mandato estuvo plagado de controversias y escándalos, Roh Tae Woo dejó una huella indeleble en la historia política de su país.
MCN Biografías, 2025. "Roh Tae Woo (1932–2021): Militar y Político que Transformó Corea del Sur". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/roh-tae-woo [consulta: 24 de enero de 2026].
