Manuel Mejía (s. XX). El Torero Mexicano que Conquistó las Plazas de Toros Internacionales

Manuel Mejía, nacido alrededor de 1960 en Ciudad de México, es uno de los matadores de toros más destacados de su generación, cuya carrera marcó un hito en el toreo mexicano e internacional. A lo largo de su trayectoria, se ganó el respeto y la admiración tanto de sus compatriotas como del exigente público taurino europeo, especialmente en España. Su camino hacia la fama no fue fácil, pero su tesón, valentía y dedicación lo posicionaron como un referente en la tauromaquia.

Orígenes y contexto histórico

Manuel Mejía nació en una época en la que el toreo mexicano vivía un período de transformación y renovación. En la década de 1960, el país ya contaba con una rica tradición taurina, pero los jóvenes toreros necesitaban encontrar su propio estilo para destacarse en una escena cada vez más competitiva. Desde temprana edad, Mejía mostró un interés por la tauromaquia, y tras una ardua formación como novillero, comenzó su andadura en el ruedo en 1981, en la plaza «La Florecita» de Ciudad Satélite, en México D. F. Esta primera actuación marcó el inicio de su carrera, en la que mostró su capacidad para enfrentarse a los toros con valentía y técnica.

Logros y contribuciones

A lo largo de los años, Mejía demostró una gran habilidad para conectar con el público y con los toros, lo que le permitió ganarse un lugar en las plazas más importantes de México y del mundo. Su alternativa como matador de toros tuvo lugar el 22 de enero de 1983 en la plaza de Puebla, donde recibió los trastos de manos de su padrino, el reconocido matador Eloy Cavazos Ramírez, quien lo guió en su confirmación como matador de toros. En este importante evento también estuvieron presentes como testigos Antonio Lomelín Migoni y Miguel Espinosa Menéndez, dos figuras destacadas del toreo mexicano.

Un año después, el 27 de enero de 1984, Mejía confirmó su alternativa en la plaza de toros de Ciudad de México, con la presencia de Antonio Chenel Albadalejo («Antoñete»), quien también fue su padrino en esta ocasión. Este acto formalizó su ascenso dentro del escalafón de los matadores de toros, y desde entonces, Mejía continuó demostrando su talento en diversos ruedos nacionales.

Momentos clave

Durante los primeros diez años de su carrera, Manuel Mejía consolidó su reputación en las principales plazas de México, luchando contra los más exigentes toros en los festejos más importantes del país. Su valentía, técnica y capacidad para hacer vibrar al público lo convirtieron en uno de los matadores más destacados de la época.

Sin embargo, Mejía no se conformó con la gloria nacional. En su afán de consolidarse como una gran figura del toreo a nivel mundial, decidió cruzar el Atlántico y presentarse ante la exigente afición española. Fue el 3 de julio de 1994 cuando, en la plaza de Las Ventas de Madrid, Mejía confirmó su doctorado taurino ante un público que siempre ha sido un termómetro clave para medir la grandeza de un torero. En esta histórica corrida, Mejía se enfrentó a un toro de la ganadería de José Escolar, conocido como Fanfarrón, un ejemplar de 550 kilos que dio muestras de la dureza del desafío.

La confirmación de su alternativa en Madrid no solo fue un logro personal, sino también un paso importante para la internacionalización de su carrera. A partir de ese momento, Manuel Mejía fue reconocido como un torero capaz de enfrentarse a los retos más grandes del mundo del toreo, destacándose por su temple, valor y capacidad técnica.

Relevancia actual

Manuel Mejía sigue siendo una figura relevante en la historia del toreo mexicano. Aunque ya no se encuentra en activo, su legado perdura en las nuevas generaciones de toreros que lo consideran una fuente de inspiración. Su éxito en México y en el extranjero, especialmente en España, lo ha establecido como uno de los grandes exponentes de la tauromaquia moderna.

Su estilo, caracterizado por la templanza, el valor y una gran conexión con el público, ha dejado una huella imborrable en las plazas de toros. A día de hoy, sigue siendo recordado como uno de los matadores más importantes de su época, y su nombre es sinónimo de arte, pasión y entrega total al toro.

Momentos claves de su carrera:

  • 1 de marzo de 1981: Primera actuación como novillero en la plaza «La Florecita», Ciudad Satélite, México.

  • 22 de enero de 1983: Toma de alternativa como matador de toros en la plaza de Puebla, bajo la tutela de Eloy Cavazos Ramírez.

  • 27 de enero de 1984: Confirmación de alternativa en la plaza de toros de Ciudad de México, con Antonio Chenel Albadalejo («Antoñete») como padrino.

  • 3 de julio de 1994: Confirmación de alternativa en la plaza de Las Ventas, Madrid, con la presencia del joven matador Jorge Manrique Estébanez como padrino y Julio Pedro Rebate Mendaña como testigo.

Manuel Mejía fue un torero cuya carrera abarcó una gran variedad de momentos épicos, desde sus primeros pasos en los ruedos hasta su consagración en las plazas más importantes del mundo. Su paso por la historia del toreo mexicano y su legado en el ámbito internacional siguen siendo una referencia para los amantes de la tauromaquia.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Manuel Mejía (s. XX). El Torero Mexicano que Conquistó las Plazas de Toros Internacionales". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/mejia-manuel [consulta: 6 de febrero de 2026].