Lee Krasner (1908–1984): La Pionera del Expresionismo Abstracto y la Influencia deJackson Pollock

Lee Krasner (1908–1984): La Pionera del Expresionismo Abstracto y la Influencia de Jackson Pollock

1. Introducción

Lee Krasner, una de las figuras más destacadas del Expresionismo Abstracto, marcó una huella indeleble en la historia del arte estadounidense. Nacida en Nueva York en 1908, su trabajo se caracteriza por una energía vibrante y un enfoque innovador que la coloca entre los artistas más influyentes del siglo XX. Aunque a menudo se la conoce por su relación con Jackson Pollock, su obra trascendió la sombra de su esposo, y su carrera es una demostración de evolución, resistencia y reinvención en el mundo del arte. Esta biografía explora sus orígenes, su formación artística y la evolución de su estilo, que la convirtió en una de las grandes maestras del Expresionismo Abstracto.

2. Primeros años y educación

Lee Krasner nació el 27 de octubre de 1908 en Brooklyn, Nueva York, en una familia de inmigrantes judíos rusos. Sus padres, Joseph y Anna Krassner, emigraron a Estados Unidos con la esperanza de ofrecer un futuro mejor a sus hijos. Desde joven, Krasner demostró una personalidad independiente y dinámica, rasgos que serían decisivos a lo largo de su vida. A los 14 años, comenzó sus estudios en la Escuela Pública 72 de Brooklyn, pero pronto mostró su deseo de avanzar en el arte, lo que la llevó a solicitar el ingreso en el Instituto Washington Irving de Manhattan, único centro en Nueva York donde las mujeres podían estudiar arte. Sin embargo, su solicitud fue rechazada, una experiencia que marcaría el inicio de su lucha por obtener el reconocimiento en un entorno artístico dominado por hombres. Un año después, al presentar nuevamente su solicitud, fue aceptada, y a partir de ahí, su carrera artística comenzaría a tomar forma.

En 1925, Lee se inscribió en la Escuela de Arte Femenina Cooper Union, un lugar de gran prestigio en la ciudad. Allí, tuvo la oportunidad de recibir clases de Charles Louis Hinton, un escultor que vio el talento de Krasner y adquirió algunas de sus obras, contrastando con la visión de Victor Semon Perard, quien despreció sus capacidades artísticas. Este rechazo por parte de algunos de sus profesores fue un tema recurrente en la carrera de Krasner, quien, a pesar de las dificultades, nunca perdió su determinación.

3. Estudios en la Academia Nacional de Dibujo

En 1928, Krasner se matriculó en la Academia Nacional de Dibujo. Su primer encuentro con Hinton, quien nuevamente ejerció como su profesor, fue un nuevo desafío. A pesar de la hostilidad, su persistencia la llevó a crear un autorretrato en 1929, que fue aprobado por el comité de la Academia, aunque con algunas reservas. Sin embargo, lo más importante para Krasner durante este periodo fue el descubrimiento de las vanguardias artísticas europeas, especialmente a través del recién inaugurado Museo de Arte Moderno de Nueva York. Allí, fue testigo de las obras de artistas como Henri Matisse, Georges Braque y Pablo Picasso, lo que la impulsó a replantearse su enfoque artístico y buscar nuevas formas de expresión. Este contacto con la obra de los grandes maestros europeos tuvo un impacto profundo en su estilo y enfoque.

4. Relación con Igor Pantuhoff y su introducción al círculo artístico de Nueva York

En 1929, Krasner comenzó una relación personal y profesional con el pintor Igor Pantuhoff, quien se convirtió en uno de los primeros miembros del círculo artístico que rodeaba a Krasner. Durante este tiempo, ella se unió a un grupo de artistas que compartían una pasión por la experimentación artística, lo que también la conectó con figuras como Arshile Gorky y Willem de Kooning, quienes más tarde serían fundamentales en el desarrollo del Expresionismo Abstracto en Nueva York. A través de Pantuhoff, Krasner fue expuesta a nuevas ideas y estilos artísticos, en particular el surrealismo y el cubismo, que también influyeron en su evolución como pintora.

5. La academia de Hans Hofmann y su transformación artística

En 1939, Krasner se matriculó en la escuela de Hans Hofmann, un pintor europeo que introdujo nuevas ideas sobre la pintura en Estados Unidos. La escuela de Hofmann fue fundamental para el desarrollo de muchos artistas estadounidenses, incluidos Krasner, Willem de Kooning y Helen Frankenthaler. En esta escuela, Krasner fue expuesta a las ideas de la Escuela de París y adoptó el concepto de la pintura como una superficie bidimensional que debía ser respetada, un principio que más tarde se reflejaría en su trabajo.

Hofmann enseñaba que la pintura debía ser un balance entre fuerzas opuestas, un principio que Krasner adoptó en su propia obra. La influencia de este maestro fue tan profunda que, aunque Krasner más tarde se alejaría de algunos de sus enfoques, el aprendizaje que obtuvo en su escuela fue crucial para la evolución de su estilo y para la adopción de un lenguaje pictórico más abstracto.

6. Transición hacia el arte abstracto y el descubrimiento de Piet Mondrian

La transición de Krasner hacia el arte abstracto fue influenciada también por su encuentro con el pintor Piet Mondrian en 1940. A través de Mondrian, Krasner reforzó su comprensión de la bidimensionalidad del lienzo y de la importancia de la geometría en la pintura. Además, fue en este periodo cuando Krasner se unió a la AAA (Artistas Abstractos Americanos), un colectivo que promovía la pintura abstracta en Estados Unidos.

Durante este tiempo, Krasner comenzó a alejarse de las influencias de Hofmann y a acercarse más a las ideas de Joseph Albers, quien también se convirtió en una figura clave en su desarrollo artístico. Su trabajo en los programas federales que promovían el arte en la década de los 30 y 40 también le permitió entrar en contacto con otros artistas importantes de la época, quienes compartían su visión del arte abstracto.

7. Encuentro con Jackson Pollock

En noviembre de 1941, Lee Krasner conoció a Jackson Pollock, uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Este encuentro fue decisivo para su vida y carrera. Pollock, conocido por su enfoque innovador del Expresionismo Abstracto, marcó un punto de inflexión en la vida de Krasner. Al visitar su estudio, Krasner sintió lo que describió como una fuerza arrolladora que casi la aplastaba, una sensación que reflejaba la intensidad del trabajo de Pollock y su enfoque innovador. Este impacto inmediato la llevó a un cambio profundo en su propia práctica artística.

Su relación con Pollock fue compleja y, en muchos sentidos, marcada por tensiones. Aunque al principio Krasner se vio eclipsada por el talento de su esposo, a medida que su relación se consolidaba, ella abandonó temporalmente la pintura para dedicarse completamente a Pollock, especialmente durante los periodos previos a sus exposiciones. Esta dedicación no estuvo exenta de dificultades, ya que Pollock era conocido por sus problemas con el alcoholismo, lo que generaba momentos de gran tensión en su vida personal y profesional.

8. El matrimonio con Pollock y su influjo en su estilo

El matrimonio de Lee Krasner y Jackson Pollock estuvo plagado de altos y bajos, pero también fue una alianza creativa. Aunque Krasner era una artista independiente y altamente talentosa, su trabajo comenzó a verse influenciado por el estilo de Pollock. Durante la década de 1940, mientras Pollock se consolidaba como el principal representante del Expresionismo Abstracto en Estados Unidos, Krasner experimentaba con una pintura más refinada y abstracta, aunque también reflejaba el caos controlado característico del trabajo de Pollock.

En este periodo, sus obras comenzaron a mostrar una estética más depurada y estructurada que la de Pollock, aunque siempre conservaba un cierto componente abstracto similar al suyo. Obras como Feria del basurero (1949), presentadas en la exposición “Escultores y Pintores” del Museo de Arte Moderno de Nueva York, capturan este periodo de transición en su carrera, donde su estilo fue notablemente influenciado por su entorno y por la cercanía con Pollock.

9. La liberación artística tras la muerte de Pollock

La muerte de Jackson Pollock en 1956, debido a un accidente de coche, significó un cambio drástico en la vida de Krasner. Tras su fallecimiento, Krasner se liberó de la sombra de Pollock y comenzó a desarrollar un estilo propio y más maduro. Su pintura pasó a explorar un lenguaje abstracto que mantenía una fuerte relación con el Expresionismo Abstracto, pero con una inclinación creciente hacia el geometrismo y la estructura.

Obras como Abstracción nº 2 (1946-48), aunque claramente influenciadas por Pollock, mostraban un enfoque más geométrico y refinado. Su trabajo a partir de la década de 1950 se alejó del automatismo que definió sus años anteriores, y comenzó a mostrar formas más claras y organizadas, como en las piezas Pequeña imagen (1947), Azul y negro (1951-53) y Águila calva (1955). Esta transformación marcó el renacimiento de su carrera, donde, ahora sin la presión de la figura de Pollock, Krasner comenzó a tomar riesgos más grandes en su obra, desafiando las convenciones de la pintura y consolidándose como una de las figuras clave del Expresionismo Abstracto.

10. Reconocimiento y obras destacadas

La década de los 60 y 70 fue un periodo de reconocimiento para Krasner, quien comenzó a ser considerada una de las grandes artistas de su generación. Su trabajo fue finalmente apreciado como una contribución importante al desarrollo del arte estadounidense, y sus obras comenzaron a ser incluidas en exposiciones de renombre en los Estados Unidos y Europa.

Entre las obras más destacadas de este periodo se encuentran Esquinas blancas (1948), que se encuentra en el Museo Whitney de Arte Americano en Nueva York, Sin título (1949), actualmente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y Nacimiento (1956), que se exhibe en el Reynolda House Museum of American Art. Cada una de estas piezas refleja la evolución constante de Krasner, quien nunca dejó de desafiar sus propias limitaciones y de explorar nuevas formas de expresión en su pintura.

En la década de 1960, obras como El resurgir de la primavera (1961) y Right bird left (1965) consolidaron aún más su reputación como una de las voces más innovadoras del arte contemporáneo. Estos trabajos eran la culminación de años de experimentación y reflexión sobre la pintura abstracta y su capacidad para comunicar emociones a través de formas y colores no representativos.

11. Legado y reflexión final

Lee Krasner dejó un legado duradero en el mundo del arte. Su habilidad para fusionar las influencias de la Escuela de París con la dinámica y los valores del Expresionismo Abstracto estadounidense la convirtió en una figura esencial para la historia del arte moderno. A pesar de haber sido eclipsada durante años por la figura de su esposo Jackson Pollock, su obra ha sido finalmente reconocida por su originalidad y su profundo impacto en el arte contemporáneo.

Krasner nunca se conformó con las expectativas de la época ni con los roles tradicionales que la sociedad quería imponerle. A lo largo de su carrera, desafió las normas establecidas y luchó por su espacio en un mundo artístico dominado por hombres. Su capacidad para reinventarse constantemente y evolucionar a lo largo de su vida la convierte en un símbolo de resistencia y creatividad en el arte.

Con obras como Espacio libre (1975-76), una de las piezas más abstractas de su carrera, Krasner demostró que su legado no solo vivió a través de las tendencias artísticas que ayudó a formar, sino también en su capacidad para transformar continuamente su propio estilo. Su impacto sigue vivo en las generaciones de artistas contemporáneos, quienes encuentran en su obra una fuente de inspiración para la experimentación y la búsqueda de nuevas formas de expresión.

Lee Krasner murió en Nueva York el 19 de junio de 1984, dejando tras de sí una obra que sigue siendo un referente esencial en la historia del arte moderno.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Lee Krasner (1908–1984): La Pionera del Expresionismo Abstracto y la Influencia deJackson Pollock". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/krasner-lee [consulta: 7 de febrero de 2026].