Marcelo Torcuato de Alvear (1868–1942): Aristócrata Radical y Arquitecto de la Prosperidad Argentina
Orígenes aristocráticos y formación intelectual
Una herencia de liderazgo y poder
Marcelo Torcuato de Alvear, nacido el 4 de octubre de 1868 en Buenos Aires, fue heredero de una de las familias más influyentes del patriciado argentino. Su linaje estaba marcado por el peso histórico y político: era nieto del general Carlos María de Alvear, una de las figuras centrales de la independencia argentina y efímero director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1815. Su padre, Torcuato de Alvear, también dejó huella como intendente de la ciudad de Buenos Aires durante la presidencia de Julio A. Roca, consolidando el prestigio familiar en los círculos de poder.
Este entorno lo dotó de un marcado sentido de la responsabilidad pública, al tiempo que lo introdujo en una cultura de élite refinada, cosmopolita y políticamente activa. La influencia de su familia no solo le abrió puertas, sino que también lo empujó a involucrarse desde joven en los debates y luchas por el futuro institucional de la nación.
Estudios universitarios y primeras inquietudes políticas
Alvear cursó estudios superiores en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó como abogado en 1889. Desde sus años universitarios mostró un fuerte interés por los asuntos públicos, canalizando esta inquietud en la participación activa en la Unión Cívica de la Juventud, movimiento surgido ese mismo año como respuesta a la corrupción y el autoritarismo del régimen conservador.
Su precoz activismo lo convirtió en uno de los jóvenes protagonistas de una generación que ansiaba una democracia más representativa y transparente. La experiencia adquirida en estos primeros círculos cívicos sería la base sobre la cual construiría su carrera política.
De la militancia juvenil al radicalismo
La Revolución del 90 y los primeros pasos revolucionarios
El estallido de la Revolución del Parque en 1890, conocida también como la Revolución del 90, marcó su primera incursión significativa en la política nacional. Fue parte de la rebelión armada que buscaba forzar la renuncia del presidente Miguel Juárez Celman, hecho que se concretó tras el levantamiento. Aunque el movimiento fracasó militarmente, su impacto político fue decisivo al demostrar el hartazgo de amplios sectores con el régimen conservador.
Esta experiencia dio lugar a la fundación de la Unión Cívica Radical (UCR), partido que Alvear abrazaría años más tarde con convicción y protagonismo, convirtiéndose en uno de sus líderes fundamentales.
Participación en el levantamiento radical de 1893
Tres años después, en 1893, Alvear volvió a empuñar la bandera del radicalismo en el nuevo intento revolucionario liderado por la UCR. En esta ocasión, ocupó junto a otros militantes la estación de Temperley para obstaculizar el movimiento de tropas leales al gobierno conservador. Brevemente, asumió funciones como ministro de Instrucción y de Obras Públicas en el gobierno provisional que se estableció en la provincia de Buenos Aires bajo el liderazgo del Dr. Juan Carlos Belgrano.
Estas acciones revolucionarias, aunque de corta duración, cimentaron su prestigio dentro del partido y consolidaron su imagen como un dirigente comprometido con la transformación institucional del país.
Experiencia europea y consolidación política
Como muchos jóvenes de la alta sociedad argentina de la época, Marcelo Torcuato de Alvear viajó a Europa para perfeccionar su formación cultural. Durante estos años en el continente, especialmente en Francia, se integró a los círculos sociales más selectos y cultivó amistades con figuras de la aristocracia y la política. Practicó deportes de élite como el automovilismo, actividad incipiente en la época, y demostró gran habilidad en otras disciplinas deportivas.
La vida europea no fue meramente frívola: le permitió absorber modelos institucionales y estilos diplomáticos que más tarde aplicarían a su carrera pública. Este contacto con el mundo internacional le brindó herramientas que lo distinguirían dentro del espectro político argentino.
El retorno a la política: elecciones de 1912 y ascenso parlamentario
A su regreso, y tras una prolongada etapa de abstención electoral del radicalismo en protesta por el fraude sistemático, la reforma electoral de 1912 abrió una nueva oportunidad para la participación política. Con la sanción de la Ley Sáenz Peña, que estableció el voto secreto, universal y obligatorio, la UCR decidió presentar candidaturas.
Alvear fue elegido diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires en ese mismo año, integrando una generación de radicales que comenzaba a actuar dentro del marco institucional. En 1916, fue reelecto diputado, coincidiendo con el triunfo presidencial del Dr. Hipólito Yrigoyen, líder popular del radicalismo, cuyo estilo de conducción contrastaba con el perfil más aristocrático y moderado de Alvear.
Diplomacia y protagonismo internacional
Embajador en Francia y participación en la Liga de las Naciones
En 1917, Yrigoyen designó a Alvear como ministro plenipotenciario en Francia, en plena Primera Guerra Mundial. Su gestión en París fue prolongada y destacada, abarcando cinco años durante los cuales supo mantener una imagen diplomática de gran respeto, especialmente en el contexto del difícil equilibrio internacional del período posbélico.
Uno de los hitos más relevantes de esta etapa fue su participación en la primera asamblea de la Liga de las Naciones en Ginebra en 1920, junto al canciller Honorio Pueyrredón y Fernando Pérez, representando a la Argentina en este nuevo organismo multilateral que buscaba preservar la paz tras el conflicto mundial.
Proyección internacional de la Argentina
Desde su rol diplomático, Alvear promovió una imagen de la Argentina como nación progresista y abierta al diálogo internacional. Mantuvo estrechos vínculos con embajadas, ministerios y entidades culturales, afianzando lazos con potencias europeas en un momento clave para el comercio exterior y la reconstrucción global. Esta actuación le valió reconocimiento internacional y reforzó su prestigio en el plano doméstico.
Cuando la Unión Cívica Radical lo propuso como candidato presidencial en 1922, su figura emergía como la síntesis ideal de modernidad, aristocracia y compromiso institucional. La fórmula integrada por Elpidio González como vicepresidente fue ampliamente respaldada por el electorado, permitiéndole acceder a la presidencia de la República Argentina con una plataforma orientada al desarrollo económico y la armonización social.
Presidencia de la Nación (1922–1928)
Modelo económico, obras públicas e inmigración
Durante su presidencia, Marcelo Torcuato de Alvear se enfocó en consolidar un modelo económico basado en el crecimiento sostenido y la modernización de la infraestructura. Su administración coincidió con una fase de recuperación de la economía mundial tras la Primera Guerra Mundial, lo que favoreció un notable aumento en las exportaciones argentinas y la renta nacional. El incremento en la demanda de productos agropecuarios por parte de Europa impulsó los precios y dinamizó sectores clave del país.
El gobierno alvearista puso especial énfasis en el desarrollo de obras públicas: la extensión de más de 2.000 kilómetros de vías férreas evidenció la intención de integrar territorialmente el país y facilitar el transporte de mercancías. Además, se promovieron proyectos en infraestructura urbana, educación, y servicios básicos, enmarcados dentro de una política expansiva y modernizadora.
Este contexto de bonanza también atrajo una nueva oleada inmigratoria. Durante sus seis años de gestión, más de 100.000 inmigrantes por año arribaron a la Argentina, fortaleciendo el mercado laboral y ampliando el espectro social del país. Alvear interpretó este fenómeno como una oportunidad para reforzar el desarrollo nacional con una política integradora y conciliadora.
Uno de los gestos simbólicos más destacados de su mandato fue declarar el 1° de mayo como día de fiesta nacional, con el fin de conmemorar el trabajo y fomentar una política de paz social entre los sectores laborales y empresariales.
Tensiones con la Iglesia y conflictos provinciales
Aunque su presidencia fue en general estable y eficaz, no estuvo exenta de tensiones. Uno de los conflictos más notorios surgió con la Iglesia Católica, a raíz de la propuesta del ejecutivo de nombrar a Monseñor Miguel De Andrea como arzobispo de Buenos Aires. La resistencia de ciertos sectores eclesiásticos locales y la posterior negativa del Vaticano a aprobar la designación generaron un conflicto diplomático que afectó temporalmente las relaciones entre el Estado argentino y la Iglesia.
En el ámbito interno, Alvear debió enfrentar episodios de inestabilidad política en varias provincias, lo que motivó la intervención federal en jurisdicciones como San Juan, Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca y Salta. Estas acciones, aunque legales, fueron interpretadas por algunos como muestras de autoritarismo, mientras que otros las vieron como respuestas necesarias ante situaciones de anarquía local.
En política exterior, su gestión fue activa y propositiva. Recibió a figuras de relevancia como el príncipe heredero de Italia en 1924 y al del Reino Unido en 1925, y firmó acuerdos con diversos países americanos, consolidando la imagen de Argentina como un actor respetado en el continente.
Ruptura con Yrigoyen y nuevo ciclo político
Distanciamiento ideológico: el antipersonalismo
Pese a compartir origen partidario, Alvear y Hipólito Yrigoyen representaban facciones distintas dentro del radicalismo. Mientras Yrigoyen encarnaba el liderazgo popular y caudillista, Alvear promovía un estilo más institucionalista, ligado al patriciado y a la racionalidad administrativa. Esta diferencia cristalizó en el surgimiento del radicalismo antipersonalista, una corriente que cuestionaba el centralismo yrigoyenista y defendía una conducción colegiada del partido.
En 1928, al finalizar su mandato, Alvear entregó el poder a Yrigoyen, quien fue elegido por segunda vez presidente. Poco tiempo después, el país comenzó a mostrar signos de inestabilidad que culminaron en el golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930, encabezado por el general José Félix Uriburu. Este hecho significó un giro autoritario en la política argentina y marcó el inicio de una etapa de regímenes militares y democracias restringidas.
Golpe de 1930 y reorganización radical
Radicado en Europa al momento del golpe, Alvear regresó prontamente al país para reorganizar la Unión Cívica Radical, que había sido desplazada del poder. El fallecimiento de Yrigoyen en 1933 lo consolidó como la máxima figura del partido, asumiendo la presidencia del Comité Nacional de la UCR y liderando la resistencia al nuevo orden conservador instaurado por Uriburu y sus sucesores.
Su liderazgo se basó en la defensa del legado institucional del radicalismo, pero enfrentaba un escenario político cada vez más adverso, dominado por el fraude electoral, la proscripción y la persecución política.
Oposición, candidaturas y persecución política
El exilio y la abstención electoral de 1931
En 1931, Alvear fue injustamente vinculado a una tentativa insurreccional y exiliado al Uruguay por las autoridades del gobierno de facto. En ese contexto, el radicalismo intentó presentar una fórmula presidencial encabezada por él mismo, acompañado por Adolfo Güemes como candidato a vicepresidente. Sin embargo, el régimen vetó su candidatura, y en protesta, el partido optó por retirarse de las elecciones, retomando la estrategia de la abstención electoral.
La radicalización del poder oficialista consolidó una nueva coalición dominante, la llamada Concordancia, que aglutinó sectores conservadores, liberales y antiguos radicales disidentes. El acceso al poder de estos grupos relegó a la UCR a un rol opositor durante toda la década infame.
Derrota electoral de 1937 y ocaso político
En 1937, Alvear volvió a postularse como candidato a presidente, esta vez acompañado por el Dr. Enrique Mosca. No obstante, la fórmula fue derrotada por el oficialista Roberto M. Ortiz, quien, aunque provenía del radicalismo, integraba la Concordancia. Las denuncias de fraude fueron generalizadas, lo que empañó la legitimidad del proceso electoral.
Durante estos años, Alvear también sufrió un nuevo confinamiento en la isla Martín García, símbolo de la represión política del momento. Pese a estos obstáculos, continuó defendiendo los principios democráticos y participando activamente en la vida partidaria hasta sus últimos días.
Faceta personal y legado histórico
Deportista, militar y figura decorada
Más allá de la política, Marcelo Torcuato de Alvear cultivó un perfil polifacético. Fue teniente coronel de la Guardia Nacional y llegó a comandar el Regimiento N° 9 de Infantería, desempeñando un papel destacado en la vida militar de su tiempo. Su pasión por el deporte se reflejaba en su afición al tiro al blanco, disciplina en la que se consagró como un tirador experto, obteniendo múltiples premios.
Su actividad diplomática le valió condecoraciones de países americanos y del Imperio del Japón, reflejo de su influencia internacional y de su rol como embajador de los valores republicanos argentinos en el exterior.
Producción escrita y proyección histórica
Aunque no fue un hombre volcado plenamente a la literatura, escribió diversos artículos periodísticos, discursos y ensayos políticos. Entre sus textos más recordados figuran Democracia y Acción Democrática, en los que expone su visión institucionalista y liberal de la política, alejada del personalismo dominante en su tiempo.
Falleció el 23 de marzo de 1942 en Buenos Aires, dejando tras de sí una figura compleja, en la que se amalgamaban la herencia aristocrática, el compromiso institucional y una profunda vocación cívica. Marcelo Torcuato de Alvear permanece como uno de los referentes más relevantes de la historia argentina del siglo XX, no solo por su presidencia en tiempos de prosperidad, sino también por su lucha sostenida por el respeto a la ley, las instituciones y la convivencia democrática.
MCN Biografías, 2025. "Marcelo Torcuato de Alvear (1868–1942): Aristócrata Radical y Arquitecto de la Prosperidad Argentina". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/alvear-marcelo-torcuato-de [consulta: 24 de febrero de 2026].
