Miguel Antonio Riego Flórez (1781-1846). El religioso liberal que preservó la memoria de los Riego
Miguel Antonio Riego Flórez
fue un eclesiástico español cuya vida y obra se entrelazan
profundamente con los conflictos ideológicos, políticos y sociales del
siglo XIX. Nacido en Tuña (Tineo, Asturias) el 12 de junio de 1781, y
fallecido en Londres el 27 de noviembre de 1846, es recordado por su
participación en el movimiento liberal español y por su incansable
labor en defensa del legado familiar, especialmente el de su célebre
hermano, Rafael del Riego.
Orígenes y contexto histórico
Miguel Antonio fue hijo de Eugenio del Riego
y María Teresa Flórez Valdés. Perteneció a una familia profundamente
vinculada al pensamiento ilustrado y liberal de su tiempo. Su hermano
mayor, Rafael del Riego, desempeñó un papel crucial en la revolución de
1820, convirtiéndose en símbolo del liberalismo español frente al
absolutismo de Fernando VII. Este entorno familiar marcó profundamente a Miguel Antonio, tanto en su vocación religiosa como en sus ideales políticos.
Desde joven, se integró en la vida
eclesiástica. En 1803 fue nombrado canónigo de la catedral de Oviedo.
Sin embargo, su carrera religiosa no fue ajena a la política. Durante
la Guerra de la Independencia, participó activamente en la Junta
Superior establecida en Luarca entre 1810 y 1811, órgano de resistencia
contra la ocupación napoleónica.
Logros y contribuciones
A lo largo de su vida, Miguel Antonio Riego Flórez se destacó no solo como clérigo, sino también como escritor, editor, biógrafo y defensor de los ideales liberales. Una de sus primeras obras, Romance. El Anciano de Hesperia, Dedicado a las tropas asturianas y ejército al mando del Excmo. Sr. D. Francisco Ballesteros (La Coruña, 1811), es un ejemplo temprano de su compromiso patriótico.
Desempeñó funciones como fiscal de
la diócesis de Oviedo en dos periodos claves: 1814 y 1821, este último
en el turbulento contexto de la deportación del obispo Ceruelo. En su
papel de fiscal redactó varios manifiestos dirigidos tanto al pueblo
como al monarca, exponiendo la crítica situación eclesiástica.
Tras ser designado provisor y
vicario eclesiástico, el cabildo se opuso firmemente a su nombramiento,
lo que evidenció las tensiones internas dentro de la Iglesia entre el
ala conservadora y el pensamiento progresista representado por figuras
como Miguel Antonio. En 1822 obtuvo licencia para abandonar la diócesis
y marcharse a Londres, acompañando a su sobrina María Teresa, esposa de
su hermano Rafael. Esta decisión marcaría el inicio de una larga etapa
de exilio.
Momentos clave
A lo largo de su vida, Miguel Antonio vivió varios episodios decisivos que definieron su trayectoria:
1803
-
Nombramiento como canónigo de la catedral de Oviedo, un cargo de prestigio que lo introdujo de lleno en la jerarquía eclesiástica.
1810-1811
-
Participación en la Junta Superior de Luarca, organismo clave en la resistencia a la invasión napoleónica en Asturias.
1811
-
Publicación del poema patriótico El Anciano de Hesperia.
1814 y 1821
-
Ejercicio como fiscal de la diócesis de Oviedo, en momentos de agitación política y religiosa.
1822-1823
-
Salida hacia Londres para exiliarse, tras una negativa institucional a aceptar su nuevo cargo eclesiástico.
1824
-
Publicación de Memoirs of the life of Rafael del Riego and his family, obra hoy desaparecida pero referenciada por numerosos biógrafos.
1829
-
Consta que recibía una ayuda mensual del Comité de ayuda dependiente del duque de Wellington, figura clave de la política británica de la época.
1835
-
Viaje a España para exhumar los
restos de su hermano Rafael, lo que demuestra su profundo compromiso
con la memoria familiar y los ideales liberales.
Relevancia actual
A pesar de haber vivido gran parte de su vida en la sombra de su hermano, Miguel Antonio Riego Flórez tiene un lugar propio en la historia del liberalismo español del siglo XIX.
Su figura resulta fundamental para entender la proyección internacional
del movimiento constitucionalista español y el esfuerzo por mantener
viva su memoria en el exilio.
Durante su estancia en Londres,
desarrolló una intensa labor editorial centrada en la preservación de
la cultura española y la memoria de su familia. Publicó:
-
Los doce triunfos de los doce apóstoles, hechos por el Cartuxano (Londres, 1841)
-
Colección de obras poéticas españolas (Londres, 1842), donde incluyó:
-
Poesías varias, de su padre Eugenio del Riego
-
Segunda edición del Romancero de Riego de Benito Pérez
-
Además, Miguel Antonio mantuvo una destacada relación intelectual y epistolar con figuras clave de su tiempo, como el poeta Ugo Foscolo, cuyo epistolario ayudó a preservar.
Su espíritu desprendido y su
dignidad frente a la pobreza en el exilio son aspectos que han sido
subrayados por historiadores y biógrafos. A pesar de su escasez de
recursos, nunca cesó en su empeño de rescatar la historia del constitucionalismo español y defender el legado de Rafael del Riego.
Su intento de encargar biografías a autores como Prescott o Enrique de
Lazeu demuestra su conciencia de la importancia de preservar una
memoria histórica rigurosa.
También es relevante su gesto en
1841 de legar a María Sandalia del Acebal de Usoz y Río un fragmento
manuscrito sobre su hermano, un pañuelo y cabellos de María Teresa del
Riego, como símbolo de amistad y memoria.
Legado
Miguel Antonio Riego Flórez encarna el perfil del clérigo liberal, intelectual comprometido y exiliado inquebrantable.
Su obra, aunque en parte perdida, constituye un testimonio
imprescindible para comprender no solo el drama de los liberales
perseguidos durante el reinado de Fernando VII, sino también la persistencia de la lucha ideológica desde fuera de las fronteras nacionales.
Su papel como editor y conservador de la memoria histórica
le otorga un valor fundamental. Frente al olvido y la represión, Miguel
Antonio apostó por los libros, la poesía y la correspondencia como
vehículos de resistencia y transmisión de ideas.
Aun sin una participación directa
en las revueltas posteriores a la muerte de Fernando VII, su nombre
siguió vinculado a proyectos revolucionarios y a la oposición liberal,
lo que refleja el alcance duradero de su influencia en los círculos ilustrados de su tiempo.
La historia de Miguel Antonio
Riego Flórez es, en definitiva, la de un hombre que eligió la dignidad
del exilio y la palabra escrita como medios para preservar un ideal
político, una causa familiar y una visión renovadora del papel del
clero en la sociedad española del siglo XIX.
Bibliografía
-
Biblioteca Nacional, ms 12970-1
-
Gil Novales, Alberto: «Algunas cartas de los Cartwright a Miguel del Riego». Dieciocho 4, N. 1, 1981
-
Gil Novales, Alberto: Rafael del Riego, la revolución de 1820 día a día. Cartas, escritos y discursos. Madrid, 1976
-
González Muñiz, Miguel Ángel: El Clero Liberal Asturiano. Gijón, 1976
-
Goñi Garralaga, José María: «Un legajo documental desconocido sobre la figura y la familia de Riego». Ejército, pueblo y Constitución. Siglos XIX y XX. Homenaje al General Rafael del Riego. Madrid, 1988
-
Johnson, Robert: «Notas para una
biografía de Luis de Usoz y Río: una correspondencia literaria entre el
canónigo Riego y B.B. Wiffen». En Evelio Verdera y Tuells (ed.): El Cardenal Albornoz y el Colegio de España, 1973, III, pp. 533-551 -
Latimer, Elizabeth Wormerly: Spain in the Nineteenth Century. Chicago, 1897
-
Suárez, Constantino: Escritores y artistas asturianos. Madrid, 1936
MCN Biografías, 2025. "Miguel Antonio Riego Flórez (1781-1846). El religioso liberal que preservó la memoria de los Riego". Disponible en: https://mcnbiografias.com/riego-florez-miguel-antonio [consulta: 24 de abril de 2026].
