Yusuf IV, Sultán de Granada (¿-1432). El breve reinado de un monarca nazarí marcado por la inestabilidad política
El sultán Yusuf IV de Granada, cuyo nombre completo era Abu al-Hachchach Yusuf Ibn al-Mawl, representa uno de los episodios más efímeros y convulsos de la historia del reino nazarí de Granada. Su ascenso y caída en apenas unos meses reflejan la fragilidad de las estructuras de poder en la última dinastía musulmana de la península ibérica y la habilidad de la Corona de Castilla para explotar las disputas internas en su propio beneficio. Nieto del célebre Muhammad V, fue proclamado sultán en enero de 1432 tras la derrota de su rival Muhammad IX en la batalla de La Higueruela (1431). Sin embargo, su reinado no superó el medio año, pues fue depuesto y ejecutado en ese mismo 1432.
Orígenes y contexto histórico
El origen de Yusuf IV se sitúa en el corazón mismo de la familia nazarí. Nació en Granada en fecha desconocida, siendo nieto de Muhammad V, uno de los sultanes más prestigiosos y longevos de la dinastía. Su ascendencia le otorgaba legitimidad dinástica, aunque no fue suficiente para garantizarle un gobierno sólido en un reino azotado por crisis internas, luchas faccionales y la presión militar castellana.
La coyuntura del siglo XV situaba al reino nazarí en un estado de permanente debilidad. Internamente, los Abencerrajes y otras familias nobles rivalizaban por controlar el trono. Externamente, la Corona de Castilla intensificaba su ofensiva militar para aprovechar cada guerra civil nazarí. El rey Juan II encontró en estas divisiones una oportunidad estratégica para someter políticamente a Granada, imponiendo un sistema de vasallaje a cambio de apoyo militar.
En este clima, la figura de Yusuf IV emergió más como resultado de maniobras diplomáticas que de un liderazgo propio, lo que explica la brevedad y escasa relevancia de su reinado.
El ascenso al trono: diplomacia y dependencia de Castilla
La clave de su coronación fue la labor de su visir Ridwan Benegas, un antiguo cristiano convertido al Islam que supo explotar las rivalidades internas. Ridwan negoció con Juan II, quien en 1431 preparaba en Córdoba un ejército destinado a combatir a Muhammad IX.
El monarca castellano aceptó apoyar la causa de Yusuf IV a cambio de un juramento de vasallaje que subordinaba el reino de Granada a la Corona de Castilla. Con esta alianza, Yusuf se convirtió en instrumento de la política castellana, pues su legitimidad quedaba condicionada al respaldo externo y no al consenso interno entre las élites granadinas.
La batalla de La Higueruela (1431)
El conflicto decisivo se libró en la batalla de La Higueruela, en 1431, cuando las tropas de Juan II, reforzadas por Yusuf IV y sus seguidores, derrotaron a Muhammad IX en las cercanías de Loja. Esta victoria abrió las puertas para la proclamación de Yusuf como sultán.
El 1 de enero de 1432, Yusuf IV fue proclamado oficialmente como decimosexto sultán de Granada. No obstante, su dependencia del poder castellano generó desconfianza entre los nazaríes, que veían en él a un gobernante impuesto desde fuera y, por tanto, carente de autoridad real sobre sus súbditos.
Un reinado breve y frágil
El gobierno de Yusuf IV se prolongó apenas seis meses, un tiempo insuficiente para consolidar medidas de gobierno o marcar un rumbo claro en la política nazarí. Su principal obstáculo fue el regreso de Muhammad IX, quien tras reagruparse en Almería con el apoyo de los Abencerrajes, recuperó fuerzas y legitimidad suficiente para destronarle.
La dependencia de Castilla debilitó la imagen de Yusuf IV frente a los ojos de sus propios súbditos. El juramento de vasallaje hacia Juan II resultaba humillante para una población que, pese a las continuas derrotas, buscaba preservar la independencia del reino nazarí.
Factores que explican su caída
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Apoyo externo limitado: Castilla utilizó a Yusuf IV como pieza táctica, pero no le garantizó un respaldo duradero.
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Oposición interna: las facciones granadinas, especialmente los Abencerrajes, veían con mayor legitimidad el retorno de Muhammad IX.
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Escasa autoridad: su ascenso fue percibido como resultado de la intervención extranjera más que de un consenso dinástico.
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Corta duración del reinado: el tiempo jugó en su contra, pues no alcanzó a construir redes de poder sólidas.
Finalmente, en 1432, Yusuf IV fue depuesto y ejecutado en Granada por orden de Muhammad IX, cerrando así uno de los episodios más breves de la historia política nazarí.
Relevancia histórica de Yusuf IV
A pesar de que la historiografía lo califica como un sultán sin relevancia, su paso por el poder revela dinámicas importantes de la época:
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La instrumentalización del reino nazarí por parte de Castilla. La figura de Yusuf IV muestra cómo los monarcas castellanos fomentaban las disputas internas para debilitar a Granada.
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El papel de los visires y consejeros en la política nazarí. Ridwan Benegas fue el artífice real de la ascensión de Yusuf IV, lo que evidencia la influencia de personajes secundarios en momentos clave.
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La fragilidad del poder nazarí en el siglo XV. La incapacidad de consolidar reinados largos y estables aceleró el declive del emirato frente a la presión castellana.
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El contraste con reinados longevos. La brevedad de su gobierno resalta frente a figuras como Muhammad V, cuyo largo mandato aportó estabilidad y esplendor cultural a Granada.
Legado y memoria histórica
El nombre de Yusuf IV rara vez aparece en primer plano dentro de la historia de Granada debido a la intrascendencia política de su reinado. Sin embargo, su figura encarna el destino de muchos monarcas nazaríes que, atrapados entre la presión interna de facciones rivales y el poder militar castellano, se vieron reducidos a meros actores pasajeros en la lucha por la supervivencia del último reino musulmán de la península.
Su vida y muerte también ilustran la crueldad de las luchas dinásticas, en las que la derrota suponía no solo la pérdida del trono, sino también la vida misma. La ejecución de Yusuf IV por Muhammad IX fue un mensaje claro hacia aquellos que intentaran recurrir al apoyo extranjero para imponerse en Granada.
En términos historiográficos, su breve paso por el poder se estudia como un ejemplo de vasallaje político y de cómo la estrategia castellana de dividir y controlar al emirato resultó eficaz a largo plazo, contribuyendo al debilitamiento estructural que culminó con la caída de Granada en 1492.
Bibliografía
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LADERO QUESADA, Miguel Ángel: Granada: historia de un país islámico (1232-1571). (Madrid: Ed. Gredos. 1976).
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MCN Biografías, 2025. "Yusuf IV, Sultán de Granada (¿-1432). El breve reinado de un monarca nazarí marcado por la inestabilidad política". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/yusuf-iv-sultan-de-granada [consulta: 7 de febrero de 2026].
