Mauregato. Rey de Asturias (783-788): El monarca que consolidó la independencia religiosa en el reino asturiano
Mauregato fue el séptimo rey de Asturias, ocupando el trono desde el año 783 hasta su muerte en 788. Nacido en circunstancias desconocidas, su figura es menos conocida que la de otros monarcas asturianos, pero su reinado dejó una huella significativa en la historia del reino. La ambigua figura de Mauregato destaca por su ascendencia ilegítima y su habilidad para tomar el poder, despojando de la corona a su sobrino Alfonso II el Casto. Su política de paz con los musulmanes y su firme postura religiosa consolidaron una etapa clave en la historia de Asturias.
Orígenes y contexto histórico
El contexto en el que Mauregato llegó al trono asturiano está marcado por la inestabilidad política y las luchas internas por el poder. Hijo natural de Alfonso I el Católico, Mauregato nunca pudo presumir de una línea de sucesión legítima, lo que alimentó las tensiones sobre su derecho al trono. La identidad de su madre sigue siendo incierta, pero algunos historiadores sostienen que fue una cautiva de origen musulmán, lo que, sumado a la etimología de su nombre, «Mauregato» (de maurae captae, «mora cautiva»), sugiere un origen exótico y alejado de la aristocracia tradicional asturiana.
Su ascenso al trono se produjo de forma algo inesperada, tras la muerte de su hermanastro Silo en 783. Según las crónicas de Alfonso III, Mauregato aprovechó la situación política, despojando a su sobrino Alfonso II el Casto de su legítima sucesión. Esta acción se produjo tras una conspiración, y aunque la violencia no fue extrema, Mauregato consiguió su objetivo de ocupar el trono de manera casi fulminante. Con la juventud de su sobrino y los apoyos que Mauregato había logrado, principalmente entre la nobleza asturiana, su poder se consolidó rápidamente.
Logros y contribuciones
El reinado de Mauregato, aunque corto, fue una etapa significativa para el reino asturiano, sobre todo en lo que respecta a la política interna y las relaciones con el Islam. Durante sus cinco años en el poder, Mauregato no enfrentó sublevaciones internas, lo que denota su habilidad para consolidarse en el trono.
Uno de los aspectos más destacados de su reinado fue su postura frente a la religión y la organización del reino. Mauregato reafirmó la independencia religiosa de Asturias con respecto a Toledo. En una época en que la iglesia asturiana se encontraba bajo la influencia de la sede toledana, Mauregato, influenciado por algunos de sus obispos y figuras religiosas como el Beato de Liébana, se negó a aceptar la herejía adopcionista que había comenzado a ser impulsada por el arzobispo de Toledo. Esta postura separó a la iglesia asturiana de la doctrina aceptada en Toledo, lo que permitió que el reino asturiano pudiera mantener su independencia religiosa frente a las presiones de la corte de Carlomagno.
Además, durante el reinado de Mauregato, el culto al Apóstol Santiago alcanzó una nueva dimensión. El Himno Jacobeo, dedicado al monarca, no solo se convirtió en un símbolo religioso importante, sino que también ayudó a consolidar el ideal de la Reconquista. La influencia de Mauregato sobre la iglesia asturiana, en combinación con el impulso a la veneración del Apóstol Santiago, consolidó un pilar fundamental en la identidad del reino.
Momentos clave del reinado de Mauregato
A pesar de que su reinado no estuvo marcado por grandes batallas o conquistas, hubo momentos decisivos que marcaron su legado. A continuación, se destacan algunos de estos eventos clave:
-
Ascenso al poder (783): Tras la muerte de Silo, Mauregato aprovechó la situación para usurpar el trono a su sobrino Alfonso II el Casto. Con el apoyo de la nobleza y, posiblemente, con la ayuda de Abd al-Rahman I, el emir de Córdoba, Mauregato se consolidó rápidamente como rey de Asturias.
-
Rechazo de la herejía adopcionista: En un acto de desafío hacia la iglesia de Toledo, Mauregato se negó a aceptar la herejía adopcionista, reforzando la independencia religiosa del reino asturiano. Esta decisión fue apoyada por figuras clave de la iglesia como el Beato de Liébana.
-
Culto a Santiago: Durante su reinado, se impulsó de manera significativa el culto al Apóstol Santiago, convirtiéndose en uno de los pilares de la identidad asturiana. La creación del Himno Jacobeo, dedicado al rey, consolidó este culto.
-
Tributo a los musulmanes: En cuanto a su relación con el Islam, Mauregato continuó la política de paz con los musulmanes, similar a la de sus antecesores. El tributo a Abd al-Rahman I, que incluía pagos en moneda y especie, reflejó la sumisión política y económica de Asturias frente al poder musulmán.
Relevancia actual
Aunque el reinado de Mauregato fue breve, su figura ha sido objeto de estudios debido a la importancia de su influencia en la consolidación del reino asturiano. Su postura religiosa y su política exterior son clave para entender la evolución de la monarquía asturiana y su resistencia frente a las presiones internas y externas.
En cuanto a su figura política, se puede considerar que Mauregato desempeñó un papel importante en la estabilidad del reino, al evitar enfrentamientos internos y al lograr que su régimen fuera aceptado por los principales actores de la corte. Sin embargo, la naturaleza de su ascenso al poder y su condición de hijo ilegítimo, junto con la falta de una descendencia legítima que pudiera continuar su legado, hizo que su reinado fuera considerado por algunos como una etapa de transición hasta la llegada de Bermudo I el Diácono, quien fue elegido como su sucesor por la nobleza asturiana.
La muerte de Mauregato y su legado
Mauregato murió en 788 en su corte de Pravia, a los 5 años y medio de haber ascendido al trono. Las crónicas asturianas informan que su muerte fue natural, y fue sepultado en la iglesia de San Juan de Pravia. Se desconoce si Mauregato estuvo casado, aunque algunas fuentes sugieren que su esposa pudo haber sido una tal Creusa, con quien habría tenido un hijo llamado Hermeregildo. Sin embargo, no hay evidencia concreta de estos datos en las crónicas, y no se ha considerado que sus posibles descendientes fueran candidatos legítimos al trono.
A pesar de los cuestionamientos sobre su legitimidad, Mauregato logró dejar una marca duradera en la historia de Asturias, tanto por su contribución a la organización y administración del reino como por su postura religiosa. Su política de independencia frente a Toledo y su apoyo al culto a Santiago Apóstol fortalecieron el reino asturiano en una época crítica para su supervivencia y consolidación. Al final de su reinado, Bermudo I el Diácono, sobrino de Alfonso I el Católico, fue elegido como sucesor, continuando la línea dinástica asturiana.
Bibliografía
-
GIL FERNÁNDEZ, J., MORALEJO, J. L., RUIZ DE LA PEÑA, J. I. Crónicas Asturianas. (Oviedo, Universidad de Oviedo, 1985).
-
JOVER ZAMORA, J. M. Historia de España. España musulmana (711-1031). (Madrid, Espasa-Calpe, 1994).
-
MARTÍN, J. L. Manual de Historia de España. La España medieval. (Madrid, Historia 16, 1993).
-
MENÉNDEZ PIDAL, R. Historia de España. Los comienzos de la Reconquista (711-1038). (Madrid, Espasa-Calpe, 1976).
-
MENÉNDEZ PIDAL, R. Historia de España. La España Cristiana de los siglos VIII al XI. El reino Astur-leonés (722-1037). (Madrid, Espasa-Calpe, 1976).
MCN Biografías, 2025. "Mauregato. Rey de Asturias (783-788): El monarca que consolidó la independencia religiosa en el reino asturiano". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/mauregato-rey-de-asturias [consulta: 17 de febrero de 2026].
