Kalioujny, Alexandre (1923-VVVV). El legendario bailarín que brilló en el Ballet de París y más allá

Alexandre Kalioujny, nacido en Praga el 15 de abril de 1923, se convirtió en una figura prominente del mundo de la danza clásica, dejando una huella indeleble en la historia del ballet. De origen ruso, este bailarín y profesor francés comenzó su formación a una edad temprana y alcanzó logros extraordinarios tanto en su carrera como en su legado como maestro. Su pasión por la danza y su incansable búsqueda de la perfección lo llevaron a destacarse en los escenarios más prestigiosos del mundo, incluyendo el Ballet de la Ópera de París y Broadway.

Orígenes y contexto histórico

Alexandre Kalioujny nació en una época de grandes transformaciones en Europa, marcada por la Primera Guerra Mundial y el posterior periodo de reconstrucción. A pesar de las adversidades de su tiempo, Kalioujny mostró un talento excepcional desde temprana edad. Criado en una familia de origen ruso, tuvo la fortuna de recibir una formación de alta calidad, primero en su ciudad natal y luego en París, donde se consolidó como uno de los grandes nombres del ballet clásico.

Su formación inicial fue bajo la tutela de dos grandes maestros de la danza: Olga Preobrajenska y Alexander Volinine. Estos referentes no solo le enseñaron los fundamentos técnicos de la danza, sino también la disciplina y la pasión necesarias para llegar a ser un bailarín de élite.

Logros y contribuciones

A los 14 años, Kalioujny ya demostraba un talento excepcional, consiguiendo el Primer Premio del Concurso Internacional de Danza de Bruselas, un logro que marcó el comienzo de su exitosa carrera en el ballet. Sin embargo, en un giro inesperado, dejó la danza poco después para dedicarse al deporte, donde alcanzó el título de campeón de atletismo de Francia en 1941. Este período en el deporte no fue un adiós definitivo al ballet, sino una pausa que le permitió fortalecer su disciplina física y mental.

El regreso de Kalioujny al ballet fue triunfal. Debutó con el Ballet de Cannes en París, y luego se unió al Nouveau Ballet de Monte Carlo, donde protagonizó el estreno de la obra Chota Roustaveli (1946) del célebre coreógrafo Sergei Lifar. Este fue solo el comienzo de una serie de colaboraciones con Lifar, quien lo nombró bailarín étoile de l’Opéra de París en 1947, una de las distinciones más altas en la danza clásica.

En 1948, Kalioujny estrenó con la compañía Zadig, otra obra de Sergei Lifar, y también participó en el estreno de Le Palais de Cristal (1947) de George Balanchine, un coreógrafo clave en la historia del ballet moderno. Este tipo de colaboraciones con figuras tan influyentes consolidó la posición de Kalioujny como uno de los más grandes bailarines de su tiempo.

En 1953, Kalioujny dejó la Ópera de París y se trasladó a Broadway, donde participó en el famoso musical The Girl in Pink Tights (1953), dirigido por Agnes de Mille y protagonizado por Zizi Jeanmaire. Esta incursión en el mundo del teatro musical fue otro hito importante en su carrera, que continuó enriqueciendo su estilo artístico.

Momentos clave

A lo largo de su carrera, Kalioujny vivió varios momentos clave que marcaron el rumbo de su vida profesional. Entre los más destacados se incluyen:

  1. Primer Premio en Bruselas (1937): A los 14 años, Kalioujny gana el primer gran reconocimiento en su carrera, un hito que lo catapultaría al escenario internacional.

  2. Bailarín étoile de l’Opéra de París (1947): Esta designación le otorgó un estatus de élite en el mundo de la danza clásica y le permitió estrenar grandes obras con los mejores coreógrafos.

  3. Estreno de Chota Roustaveli y Zadig con Sergei Lifar (1946-1948): Estas colaboraciones fueron fundamentales para consolidar su fama internacional.

  4. Participación en The Girl in Pink Tights en Broadway (1953): Kalioujny no solo fue reconocido en el ámbito clásico, sino que también exploró el teatro musical, lo que amplió su legado artístico.

  5. Regreso a la Ópera de París (1956): Después de varios años de exploración artística en otros escenarios, Kalioujny regresó a la Ópera, donde continuó su carrera hasta su retiro.

A pesar de estos logros, su pasión por la danza no terminó con su retiro en 1961. Kalioujny se dedicó a la enseñanza, primero en su propio estudio de danza en Niza y luego como profesor en la Ópera de París. Su legado como maestro ha sido igualmente significativo, ya que formó a varias generaciones de bailarines que continuaron su legado en los escenarios más importantes del mundo.

Relevancia actual

Hoy en día, el legado de Alexandre Kalioujny sigue vivo en la historia del ballet. Su influencia como bailarín y maestro sigue siendo relevante para el mundo de la danza clásica y moderna. Su habilidad para fusionar técnica y emoción, así como su dedicación al arte, lo han convertido en una figura central para entender la evolución de la danza en el siglo XX.

En la actualidad, los bailarines que han tenido la suerte de estudiar bajo su tutela mantienen viva su enseñanza. Además, sus colaboraciones con coreógrafos de la talla de Sergei Lifar y George Balanchine continúan siendo objeto de estudio en academias y teatros de todo el mundo.

Su historia demuestra que la danza, más allá de ser una forma de arte, es una disciplina que exige dedicación, resiliencia y pasión. Alexandre Kalioujny, con su carrera extraordinaria, representa la culminación de estas cualidades y continúa inspirando a nuevas generaciones de bailarines.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Kalioujny, Alexandre (1923-VVVV). El legendario bailarín que brilló en el Ballet de París y más allá". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/kalioujny-alexandre [consulta: 15 de febrero de 2026].