Walter Gore (1910-1979). El bailarín y coreógrafo británico que marcó la danza contemporánea

Walter Gore. El bailarín y coreógrafo británico que marcó la danza contemporánea

Walter Gore, nacido como Frederick Robert Taylor el 8 de agosto de 1910 en Waterside, Escocia, y fallecido el 16 de abril de 1979 en Pamplona, España, se consolidó como una de las figuras más influyentes del ballet del siglo XX. Su prolífica carrera como bailarín, coreógrafo, maestro de ballet y director artístico dejó una huella indeleble en el mundo de la danza. Su trayectoria lo convirtió en uno de los pilares fundamentales de compañías emblemáticas y en un innovador constante en la creación coreográfica.

Orígenes y contexto histórico

La formación de Walter Gore estuvo marcada por la excelencia y la influencia de destacados maestros. Estudió en la Escuela Italia Conti, donde recibió una base sólida en las artes escénicas. Posteriormente, perfeccionó su técnica y creatividad con figuras como Léonide Massine y Marie Rambert, quienes le brindaron las herramientas necesarias para desarrollarse como uno de los coreógrafos más versátiles de su tiempo.

En los años 30, Gore ingresó al Ballet Rambert, que por entonces se conocía como Ballet Club. Allí se convirtió en un intérprete destacado de papeles de carácter y en uno de los principales coreógrafos de la compañía. Durante este período, también participó con la Camargo Society y el Vic-Wells Ballet, en donde estrenó obras fundamentales como The Jar (1934) y The Rake’s Progress (1935) de Ninette de Valois.

Logros y contribuciones

Walter Gore demostró su genio creativo tanto en la interpretación como en la coreografía. Su trabajo en el Ballet Rambert fue particularmente prolífico, estrenando numerosas obras que ampliaron el repertorio y enriquecieron la escena del ballet contemporáneo. Entre las más destacadas figuran:

  • The Lady of Shalott (1931)

  • Les Masques (1933)

  • Mephisto Valse (1934)

  • Valentine’s Eve (1935) de Frederick Ashton

  • Cross-Garter’d (1931), Lysistrata (1932), Pavane pour une Infante Défunte (1933), Paramour (1934) y Dark Elegies (1937) de Antony Tudor

  • The Garden (1932) y Circus Wings (1935) de Susan Salaman

  • Our Lady’s Juggler (1933) de Andrée Howard y Susan Salaman

  • Cross-Garter’d (1937) de Wendy Toye

  • Croquis de Mercure (1938), The Fugitive (1944) y The Sailor’s Return (1947) de Howard

  • Czernyana (1939), Peter and the Wolf (1940), Czerny 2 (1941) y Un Songe (1944) de Frank Staff.

Como coreógrafo para el Ballet Rambert, Gore aportó piezas memorables que combinaron la música de grandes compositores con una coreografía vibrante y expresiva. Ejemplos notables incluyen:

Momentos clave

La carrera de Walter Gore estuvo jalonada por momentos cruciales que definieron su estilo y consolidaron su reputación en la danza mundial. Además de su fructífera relación con el Ballet Rambert, destacó por:

  • Ser coreógrafo y bailarín en numerosos musicales y programas para la BBC.

  • En 1952, ser coreógrafo invitado de Les Ballets des Champs-Elysées y del Ballet Workshop, donde creó Tancredi and Clorina (Monteverdi, 1952).

  • Fundar en 1953 su propia compañía, para la que coreografió obras como Light Fantastic (Chabrier, 1953), Classical Suite (Rossini, 1953), Musical Chairs (Berners, 1955) y Soft Sorrow (Fauré, 1955).

  • Ser coreógrafo invitado en Les Ballets 1956 de París y en el Ballet der Lage Landen de Ámsterdam (1957).

  • Entre 1957 y 1959, asumir la dirección y coreografía del Ballet de Frankfurt, donde creó Flugel des Schlafes (Debussy, 1957), Grand Soirée (Rossini, 1958) y The Four Temperaments (Hindemith, 1959).

  • Fundar el London Ballet en 1961, compañía que dirigió hasta 1963, y donde estrenó:

    • The Magical Suite (Josephs, 1961)

    • Les Joyaux (Poulenc, 1961)

    • Suite for Two Dancers (Weber, 1962).

  • Dirigir el Ballet Gulbenkian de Lisboa entre 1965 y 1969, donde presentó:

    • Limbo (Ravel, 1965)

    • Danças de Boyce (Boyce, 1967)

    • O Campo da Morte (Searle, 1968)

    • Desportistas (Poulenc, 1969)

    • Historia de Amor (Roussel, 1969).

Su coreografía Die im Schatten Leben (Devoradores de Sombras, Britten, 1958), originalmente creada para el Ballet de Frankfurt, fue presentada en España en 1970 por el Harkness Ballet, con Vicente Nebrada como solista, consolidando aún más su influencia en la escena internacional.

Relevancia actual

El legado de Walter Gore sigue vigente gracias a su innovadora visión y a su incansable exploración de la danza como forma de arte total. Su estilo fusionó el carácter expresivo del ballet clásico con elementos contemporáneos, y sus colaboraciones con grandes compositores y coreógrafos le aseguraron un lugar privilegiado en la historia de la danza.

Sus últimos años los dedicó a la enseñanza en el Conservatorio de Danza de Navarra, donde transmitió su vasto conocimiento a nuevas generaciones de bailarines. La riqueza de sus coreografías, el refinamiento técnico de sus creaciones y su capacidad para narrar historias a través del movimiento continúan inspirando a coreógrafos y bailarines de todo el mundo.

La vida personal de Walter Gore estuvo marcada por su matrimonio con la bailarina Paula Hinton, quien compartió con él su pasión por la danza y contribuyó a consolidar su visión artística. Su obra, siempre innovadora y profundamente lírica, sigue siendo un referente en la evolución de la danza contemporánea, y su figura se erige como un símbolo de dedicación, creatividad y amor por el ballet.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Walter Gore (1910-1979). El bailarín y coreógrafo británico que marcó la danza contemporánea". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/gore-walter [consulta: 14 de febrero de 2026].