González Cabello, Manuel (1929-1987). El matador de toros sevillano que conquistó los ruedos con su arte y elegancia

Manuel González Cabello, conocido en el mundo taurino como Manolo González, fue un destacado matador de toros español nacido el 7 de diciembre de 1929 en Sevilla. Su nombre está asociado a la tradición de la tauromaquia andaluza, y a pesar de su corta carrera, dejó una huella indeleble en el corazón de los aficionados. Con una gran destreza, arte y elegancia, su nombre se inmortalizó en los cosos más importantes de España e Hispanoamérica. Sin embargo, su retirada prematura sorprendió a muchos y marcó una de las características más singulares de su biografía.

Orígenes y contexto histórico

González Cabello nació en una familia vinculada al mundo del toro, lo que le permitió desde joven tener contacto con este fascinante universo. Era primo del célebre torero Alfredo Jiménez Cabello, quien tuvo una influencia decisiva en sus inicios. Con una temprana afición por la tauromaquia, pronto se orientó hacia el ejercicio profesional, buscando perfeccionar su arte y llegar a lo más alto.

Sevilla, la ciudad donde nació, es un lugar de gran tradición taurina, lo que facilitó su ingreso a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, uno de los cosos más importantes de la historia del toreo. Fue allí donde debutó en el mundo del toreo el 1 de julio de 1945, dando comienzo a una carrera que, aunque breve, lo catapultó al estrellato.

Logros y contribuciones

La carrera de Manuel González Cabello despegó con rapidez, demostrando una gran habilidad en los lances de capa y un estilo elegante que enamoró a los aficionados. Tras su debut en Sevilla, dio su primer paseíllo en la Plaza Monumental de Las Ventas en Madrid el 4 de agosto de 1946, un hito significativo en su trayectoria.

En 1948, su carrera dio un paso decisivo cuando, el 27 de mayo, fue apadrinado por el célebre torero sevillano Pepe Luis Vázquez, quien lo facultó para torear oficialmente en la plaza hispalense. Posteriormente, el 3 de junio de 1948, en la misma Plaza de Las Ventas, recibió la alternativa de manos de Antonio Mejías Jiménez, conocido como Antonio Bienvenida, en presencia de Pepe Luis Vázquez. A partir de allí, la carrera de González Cabello adquirió mayor proyección, destacándose como un torero de arte, conocido por su gracia y su maestría con la capa.

A lo largo de su carrera, fue reconocido por su técnica impecable y su capacidad para lidiar con gran destreza y valentía a los toros. Su estilo andaluz, marcado por la suavidad de sus movimientos y la elegancia de sus pases, le valió una sólida reputación. En particular, su habilidad en el toreo de capa lo hizo destacar frente a otros matadores de su época.

Momentos clave

  1. 1945 – Primer paseíllo en la Maestranza de Sevilla: El 1 de julio de 1945, Manuel González Cabello debutó en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, donde comenzó su andadura como novillero.

  2. 1946 – Primer paseíllo en Las Ventas de Madrid: El 4 de agosto de 1946, dio su primer paseíllo en la Plaza Monumental de Las Ventas, uno de los cosos más importantes de España.

  3. 1948 – Toma de alternativa: El 3 de junio de 1948, en la Plaza de Las Ventas, recibió la alternativa de manos de Antonio Bienvenida, marcando el inicio de su carrera como matador de toros.

  4. 1952 – Retiro temporal: A pesar de estar en su mejor momento, en 1952, tras solo cuatro años de alternativa, decidió retirarse de los ruedos, algo que sorprendió tanto a aficionados como a colegas del toreo.

  5. 1960 – Regreso al toreo: En 1960, regresó a los ruedos para una última etapa de su carrera, que culminó en 1961 con su última actuación en la Plaza de Toros de Barcelona.

A lo largo de su carrera, Manuel González Cabello pasó por diferentes etapas que incluyeron tanto la gloria como la nostalgia por lo que pudo haber sido una carrera aún más brillante. Sin embargo, su legado en la historia de la tauromaquia sigue vivo, especialmente entre los aficionados que valoran su arte y su elegancia en el ruedo.

La retirada y su carrera posterior

El hecho de que Manuel González Cabello decidiera retirarse a los 32 años, en pleno auge de su carrera, fue uno de los momentos más sorprendentes de su biografía. En 1952, se despidió de la afición española, aunque participó en algunos festejos en el extranjero durante el siguiente año, antes de retirarse definitivamente en 1953.

Sin embargo, su amor por el mundo de los toros nunca desapareció. Tras su retirada, Manuel González Cabello se dedicó a diversos negocios relacionados con la tauromaquia, entre ellos, la compra de la ganadería de don Juan Gallardo a los hermanos Núñez, lo que le permitió adentrarse en la cría de reses bravas. Además, se dedicó a la apoderación de jóvenes toreros, mostrándose como una figura influyente en el mundo del toreo, aunque ya fuera desde el ámbito empresarial y de gestión.

Relevancia actual

A pesar de haberse retirado del toreo, el nombre de Manolo González sigue siendo recordado en la historia de la tauromaquia española. Los aficionados al toreo lo consideran uno de los grandes exponentes de la elegancia y el arte en el ruedo. Su estilo ha sido admirado por generaciones de toreros y por aquellos que valoran la belleza del toreo tradicional.

A su retiro como torero, González Cabello dejó una huella profunda en la memoria colectiva de los aficionados, quienes aún recuerdan sus lances, su capacidad para dominar al toro y su estilo único. En la actualidad, su figura sigue siendo un referente para aquellos que aprecian el arte del toreo clásico, y su nombre se mantiene en la historia como un ejemplo de excelencia en el mundo taurino.

Conclusión

Manuel González Cabello es uno de los toreros más importantes y admirados de la historia reciente de la tauromaquia. Su corta pero destacada carrera, marcada por su estilo único y su arte con la capa, dejó un legado que perdura hasta hoy. Aunque su retirada a una edad temprana sorprendió a muchos, su pasión por el toro nunca desapareció, y continuó siendo parte activa del mundo taurino a través de sus negocios y su apoderamiento de nuevos toreros.

Su nombre sigue siendo sinónimo de elegancia, destreza y, sobre todo, amor por el toreo. Los aficionados recuerdan su paso por los ruedos con cariño, y su contribución al mundo del toreo sigue siendo relevante tanto para los estudiosos de la tauromaquia como para los nuevos talentos que sueñan con emular a los grandes de la historia.

Bibliografía:

  • «González Cabello, Manuel (1929-1987)» – MCN Biografías.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "González Cabello, Manuel (1929-1987). El matador de toros sevillano que conquistó los ruedos con su arte y elegancia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/gonzalez-cabello-manuel [consulta: 5 de febrero de 2026].