George Gamow (1904-1968). El físico que dejó su huella en la bioquímica y la astrofísica

George Gamow, nacido el 4 de marzo de 1904 en Odessa, Ucrania, y fallecido el 19 de agosto de 1968 en Boulder, Colorado, es uno de los científicos más destacados del siglo XX, cuyo legado sigue presente en las ramas de la bioquímica y la astrofísica. A través de sus innovadoras teorías sobre el Big Bang, la creación de los elementos químicos y la energía estelar, Gamow logró transformar nuestra comprensión del universo y la vida misma. Su vida y obra continúan siendo una fuente de inspiración y un referente para los estudios científicos actuales.

Orígenes y contexto histórico

George Gamow nació en una familia de origen ruso, en la ciudad de Odessa, que en ese entonces formaba parte del Imperio Ruso. Desde joven, mostró un gran interés por la ciencia y la investigación, lo que le llevó a estudiar en la Universidad de Novorossia en 1922, antes de trasladarse a la Universidad de Leningrado, donde completó su licenciatura en 1926 y su doctorado en 1928. Durante su formación académica, Gamow tuvo la oportunidad de estudiar en algunas de las universidades más prestigiosas de Europa, como la Universidad de Gotinga, en Copenhague junto al renombrado Niels Bohr y en Cambridge con el célebre Lord Rutherford.

Este entorno académico y científico de vanguardia formó la base de las futuras investigaciones de Gamow, quien comenzó a explorar las profundidades de la física atómica y las teorías relacionadas con el cosmos. Su fascinación por la astrofísica y la bioquímica lo impulsaron a realizar contribuciones significativas que cambiarían el curso de la ciencia en los años siguientes.

Logros y contribuciones

El trabajo de George Gamow abarcó una variedad de campos científicos, pero fue particularmente conocido por sus contribuciones a la teoría del Big Bang y la física nuclear. En 1931, el sacerdote y astrónomo Georges Lemaître formuló la teoría de que el universo comenzó a partir de una explosión cósmica, un concepto que Gamow adoptó y ayudó a divulgar. Junto con el físico Ralph Alpher, desarrolló una teoría sobre la creación de los elementos químicos, que sostenía que la explosión originaria de un átomo primitivo había dado lugar a la formación de todos los elementos del universo, contribuyendo a la popularización del concepto del Big Bang.

Además de su trabajo en cosmología, Gamow desarrolló una serie de teorías y descubrimientos que tuvieron un impacto duradero en la física. Entre sus logros más destacados se encuentran las teorías que llevan su nombre, como la Teoría Gamow-Teller, que describe las transiciones nucleares en las reacciones de física nuclear, y su refutación de la idea del enfriamiento del Sol, proponiendo que, en lugar de enfriarse, el Sol se calentaría progresivamente, lo que podría ser una causa potencial de la extinción de la vida en la Tierra.

Momentos clave en la vida de Gamow

A lo largo de su carrera, George Gamow pasó por diversos momentos clave que marcaron su evolución científica y personal. Uno de estos momentos ocurrió durante su estancia en el Instituto Pierre Curie de París y en la Universidad de Londres entre 1933 y 1934. Posteriormente, fue invitado a Estados Unidos como lector en la Universidad de Michigan y más tarde fue contratado como profesor de Física en la Universidad George Washington de Washington D.C., puesto que ocupó hasta 1956.

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, al igual que muchos otros científicos de su tiempo, Gamow fue convocado por el gobierno de Estados Unidos para trabajar en el desarrollo de la bomba atómica. A pesar de su participación en proyectos tan controvertidos, su legado como científico siempre estuvo marcado por su profundo interés en desentrañar los misterios del universo y en promover el avance de la ciencia para el beneficio de la humanidad.

En 1954, Gamow realizó una contribución destacada a la bioquímica al teorizar sobre la composición del código genético, sugiriendo que este estaba compuesto por tripletas de nucleótidos. Aunque los cálculos de Gamow fueron erróneos en ese momento, la idea fue confirmada años más tarde por experimentos en 1961, consolidando la relevancia de sus investigaciones en el campo de la genética.

Además de sus investigaciones científicas, Gamow también destacó por su labor divulgativa. En 1956, fue galardonado con el Premio Kalinga de la UNESCO por su habilidad para transmitir conceptos científicos complejos de manera accesible y atractiva para el público general. Esta capacidad para hacer la ciencia comprensible le permitió escribir libros como «Un, Dos, Tres… Infinito» (1947) y «La Creación del Universo» (1952), que se convirtieron en clásicos de la divulgación científica.

Relevancia actual

La relevancia de las contribuciones de Gamow no solo persiste en la historia de la ciencia, sino que sigue siendo fundamental para la comprensión de fenómenos astrofísicos y biológicos que se exploran hoy en día. Su teoría del Big Bang sigue siendo la base de las investigaciones en cosmología, y su trabajo sobre la nucleosíntesis cósmica ha sido crucial para entender cómo los elementos químicos se formaron en los primeros momentos del universo.

En el campo de la bioquímica, su teoría sobre el código genético, aunque incorrecta en algunos de sus detalles, ayudó a sentar las bases para el descubrimiento del código genético tal y como lo conocemos hoy. Además, su trabajo en la teoría de la energía estelar, basado en el ciclo que propuso Hans Bethe para la producción de energía en las estrellas, sigue siendo un pilar en la astrofísica moderna.

Hoy en día, los avances en física y biología continúan siendo una extensión de las ideas de Gamow, y su influencia perdura en las investigaciones científicas actuales.

Algunas de sus obras más destacadas

  1. Un, Dos, Tres… Infinito (1947)

  2. La Creación del Universo (1952)

Estas obras no solo reflejan su brillantez como científico, sino también su capacidad para comunicar de manera clara y accesible temas tan complejos como la teoría del Big Bang y la naturaleza del universo.

A lo largo de su carrera, Gamow dejó un legado indeleble que continúa siendo una fuente de inspiración para científicos, divulgadores y estudiantes de todo el mundo. Sus teorías sobre el origen del universo, la formación de los elementos químicos y el código genético siguen siendo relevantes en los debates científicos contemporáneos y seguirán siendo estudiadas y discutidas en las décadas venideras.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "George Gamow (1904-1968). El físico que dejó su huella en la bioquímica y la astrofísica". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/gamow-george [consulta: 16 de febrero de 2026].