Enrico Ferri (1856-1929): El pionero de la criminología moderna en Italia
Enrico Ferri, nacido el 25 de febrero de 1856 en San Benedetto de Po, Italia, y fallecido el 12 de abril de 1929 en Roma, es reconocido como una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la criminología moderna. Su trabajo y legado perduran en la historia de la criminología y el derecho penal. Fundador de la escuela positivista de criminología junto a su colega Cesare Lombroso, Ferri dejó una huella profunda tanto en la academia como en la política de su país. A lo largo de su vida, su pensamiento innovador y sus contribuciones en la criminología fueron fundamentales para transformar la forma en que se entendía el delito y la figura del delincuente en el contexto de la justicia penal.
Orígenes y contexto histórico
Enrico Ferri nació en una época de intensos cambios sociales y políticos en Italia. Durante su juventud, Italia aún se encontraba consolidando su unificación como nación, lo que influyó en el ambiente intelectual y político en el que se formó. A lo largo de su formación académica, Ferri tuvo la oportunidad de estudiar con grandes juristas de la época, como Roberto Ardigo y Pietro Ellero. Su educación comenzó en las universidades de Mantua, Bolonia y Pisa, donde recibió una formación rigurosa que lo preparó para abordar los complejos desafíos del derecho penal y la criminología. Posteriormente, se trasladó a la Universidad de París, donde perfeccionó sus estudios y publicó su primer libro, Studi sulla criminalita in Francia dal 1827 al 1878, un trabajo que marcó el inicio de su carrera como pensador y académico.
En su tiempo en París, Ferri se vio influenciado por las ideas de figuras prominentes como Cesare Lombroso, con quien desarrollaría una colaboración fructífera en el campo de la criminología. Ferri compartía con Lombroso la idea de que el estudio del crimen debía abordar tanto los factores biológicos como los sociales que influían en la conducta criminal. Así, Ferri se convirtió en un pionero del positivismo criminológico, una corriente que rechazaba la concepción moralista del delito y proponía una explicación científica del comportamiento delictivo.
Logros y contribuciones
Uno de los logros más destacados de Ferri fue su creación de la escuela positivista del derecho penal y su contribución a la criminología como disciplina científica. Su obra más influyente, I versac nuovi orizzonti del diritto e della procedura penale (1881), sentó las bases de su enfoque criminológico. En ella, Ferri sostenía que los factores físicos y sociales eran cruciales para entender el comportamiento delictivo. A diferencia de las teorías anteriores que consideraban al delincuente como una persona moralmente degenerada, Ferri argumentaba que el crimen debía estudiarse en función del delincuente y no solo desde el punto de vista legal.
El enfoque de Ferri subrayaba la importancia de los factores sociales, como la pobreza, el ambiente familiar y la educación, que podían influir en la formación de la personalidad criminal. Este pensamiento lo llevó a destacar el papel de la justicia social en la prevención del delito. En su obra El homicida en la psicología y la psicopatología criminal, Ferri profundizó en el estudio de los homicidas, describiendo sus síntomas psicológicos y analizando la psicología detrás de sus actos. De este modo, Ferri no solo se interesaba por el delito en sí, sino por las causas profundas que lo originaban, explorando la mente del criminal y sus circunstancias sociales.
Momentos clave en su carrera
A lo largo de su carrera, Enrico Ferri vivió varios momentos clave que definieron su influencia en la criminología y la política italiana.
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La cátedra en la Universidad de Bolonia (1880): En el mismo año que obtuvo su doctorado en leyes por la Universidad de Turín, Ferri fue nombrado catedrático de derecho penal en la Universidad de Bolonia, donde comenzó a impartir clases sobre criminología y derecho penal. Este cargo le permitió difundir sus ideas innovadoras y formar a futuras generaciones de juristas.
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La colaboración con Cesare Lombroso: Ferri y Lombroso se convirtieron en figuras centrales en el desarrollo de la criminología moderna en Italia. Aunque sus enfoques no eran idénticos, ambos compartían la idea de que el estudio del crimen debía basarse en principios científicos y objetivos. Ferri seguía las enseñanzas de Lombroso, pero a la vez incorporaba sus propias perspectivas sobre los factores sociales que influían en la criminalidad.
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Su carrera política: Enrico Ferri no solo fue un académico, sino también un político comprometido con las causas sociales de su tiempo. Desde 1886, ocupó un escaño en el Parlamento italiano, inicialmente como miembro del Partido Radical. En 1893, se unió al Partido Socialista de Italia, por el que fue elegido diputado. Ferri también se destacó como director del diario Avanti entre 1900 y 1905, donde defendió las ideas socialistas y criticó abiertamente las injusticias sociales.
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La creación del Código Penal Italiano (1919): A pesar de que Ferri nunca vio la implementación del Código Penal Italiano que él ayudó a redactar, esta obra fue de gran importancia. El código fue publicado en 1921 y, aunque no llegó a aplicarse en Italia, sirvió como base para la creación del Código Penal de Argentina. Esta contribución a la legislación penal internacional es una de las huellas más duraderas de Ferri en el campo jurídico.
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Su inclinación hacia el fascismo: En los últimos años de su vida, Ferri se alejó del Partido Socialista y se acercó al Partido Fascista. En 1929, fue designado Senador, un cargo que ocupó brevemente antes de su muerte.
Relevancia actual de Enrico Ferri
La obra de Enrico Ferri sigue siendo relevante hoy en día, tanto en el ámbito de la criminología como en el derecho penal. Sus investigaciones sobre la psicología criminal y su enfoque positivista del crimen han dejado una huella profunda en el desarrollo de las ciencias sociales. Su trabajo en criminología fue pionero al integrar la psicología y la sociología en el estudio del delito, algo que sigue siendo un área clave de investigación en la criminología contemporánea.
El pensamiento de Ferri también fue precursor de muchas de las reformas legislativas que se han implementado en Italia y en otros países. Su visión del crimen como un fenómeno social, en lugar de un acto moralmente degenerado, fue fundamental para el cambio de enfoque que ha guiado las políticas de justicia penal en muchas naciones.
Aunque su cercanía con el fascismo es un aspecto controvertido de su vida, no cabe duda de que su legado como criminólogo y jurista es invaluable. Enrico Ferri demostró que la criminología no solo debe centrarse en el delito en sí, sino también en las condiciones sociales, psicológicas y ambientales que lo provocan. Hoy en día, su trabajo continúa siendo una piedra angular en los estudios de derecho penal y criminología.
Otras obras destacadas de Enrico Ferri
A lo largo de su carrera, Ferri publicó una serie de obras que siguen siendo de gran interés para estudiosos del derecho penal y la criminología. Algunas de sus publicaciones más importantes incluyen:
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Sociologia criminale (1892)
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Socialismo e Scienza positiva (1894)
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L’omicidio nell’antropoligia criminale (1895)
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I delinquenti nell’arte (1896)
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Studi sulla criminalitá (1901)
Su última obra, Principios de Derecho doctrinal (1928), es considerada su testamento doctrinal y refleja sus pensamientos finales sobre el derecho penal y la criminología.
Bibliografía
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Enrico Ferri: maestro della scienza criminogica. (Milán: Fratelli Bocca Editori, 1941).
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GÓMEZ, E. Enrique Ferri: aspectos de su personalidad, síntesis y comentario de su obra. (Buenos Aires: Ediar, 1947).
MCN Biografías, 2025. "Enrico Ferri (1856-1929): El pionero de la criminología moderna en Italia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/ferri-enrico [consulta: 4 de marzo de 2026].
