Sebastián Durón (1660-1716). El maestro de la música barroca española
Sebastián Durón, nacido en 1660 en Brihuega, Guadalajara, se erige como una de las figuras más destacadas de la música barroca española. Su obra ha perdurado en la historia de la música por su innovación y su capacidad para mezclar el lenguaje musical de su época con un estilo propio y profundamente influenciado por las tendencias italianas, lo que generó un gran debate en su tiempo. Fue un compositor y organista cuya obra teatral, religiosa y de cámara dejó una huella indeleble en la cultura musical de la España de su tiempo.
Orígenes y contexto histórico
Sebastián Durón nació en el seno de una familia modesta, y quedó huérfano de madre a los 8 años. Este hecho marcó su vida temprana y fue entonces cuando su destino musical comenzó a forjarse. El maestro de capilla Alonso Xuárez, reconocido músico de la catedral de Cuenca, se encargó de su educación y formación musical, junto con la de su hermano Diego Durón. Gracias a la tutela de Xuárez, Sebastián comenzó a desarrollar sus habilidades en la música, lo que más tarde le llevaría a ocupar puestos de gran relevancia en la corte española.
A lo largo de su vida, Durón se trasladó a varias ciudades españolas donde desempeñó funciones como organista. Zaragoza, Sevilla, Burgo de Osma y Palencia fueron algunas de las localidades que acogieron su talento. Durante su estancia en Palencia, que se prolongó durante cinco años, Durón consolidó su reputación como músico excepcional, lo que le permitió alcanzar puestos de mayor responsabilidad.
Logros y contribuciones
En 1691, Sebastián Durón alcanzó una de las máximas distinciones posibles para un músico de su tiempo: fue nombrado organista de la Capilla Real por el rey Carlos II. Este nombramiento no solo marcó un hito en su carrera, sino que le permitió estar en el centro de la vida musical y cultural de la corte española. A lo largo de su carrera en la corte, Durón demostró una extraordinaria versatilidad como compositor y organista, produciendo música tanto para la liturgia como para el teatro, campos en los que dejó una profunda huella.
Entre sus mayores logros destaca su producción teatral, que incluye una variedad de zarzuela y óperas escénicas, que en su época fueron innovadoras. La obra «La guerra de los gigantes» (1710) es particularmente notable, ya que es considerada la primera ópera en la historia de la música española, un hecho histórico de gran trascendencia en la evolución de la música dramática en el país. Además de esta obra, se conservan otras zarzuelas de gran relevancia como «Selva encantada de amor» y «Apolo y Dafne», que destacan por su uso del bajo continuo y el empleo de orquestaciones con instrumentos como el violín, la vihuela de arco y los clarines.
Su habilidad para fusionar la música italiana con las tradiciones españolas también le permitió crear un lenguaje musical propio, lo que le ha asegurado un lugar preeminente en la historia de la música barroca. A pesar de las críticas de algunos contemporáneos, como el jesuita Antonio Eximeno, quien le acusó injustamente de introducir la decadencia en la música española con la moda italiana, Durón demostró a través de su obra que fue un pionero en la música teatral española.
Momentos clave
Nombramiento como organista de la Capilla Real
Uno de los momentos clave en la vida de Durón fue su nombramiento como organista de la Capilla Real en 1691, por parte de Carlos II. Este nombramiento le permitió acceder a la corte real, donde se encargó de componer y ejecutar música para diversos actos ceremoniales, religiosos y de entretenimiento. Durante este tiempo, Durón destacó no solo por su habilidad como organista, sino también por su capacidad para crear música que reflejaba la magnificencia de la corte.
Exilio a Francia
En 1706, el ascenso al trono de Felipe V marcó un cambio drástico en la vida de Durón. Tras manifestar públicamente su lealtad a la Casa de Austria, Durón fue exiliado a Francia, donde vivió primero en Bayona y luego en Pau. Este periodo de exilio fue un golpe para su carrera, aunque continuó componiendo y trabajando en proyectos musicales. En 1714, Durón regresó a España, donde prestó sus servicios a la nobleza, y en 1715 volvió a Bayona como capellán de honor de Mariana de Neoburgo, la reina viuda.
Su muerte en 1716
El 1716 marcó el final de la vida de Sebastián Durón. A los 56 años, aquejado de tuberculosis, falleció en la localidad francesa de Cambo-les-Bains. Su muerte prematura truncó su prodigiosa carrera, pero su legado musical ha perdurado, siendo considerado uno de los grandes compositores barrocos de España.
Relevancia actual
La figura de Sebastián Durón ha experimentado una recuperación en las últimas décadas gracias al trabajo de musicólogos como Antonio Martín Moreno, quien ha dedicado esfuerzos para rescatar y publicar muchas de sus obras olvidadas. En la actualidad, Durón es reconocido por su capacidad para crear un lenguaje musical original y por su contribución al desarrollo de la música barroca española.
Su obra ha sido interpretada y grabada por diversos conjuntos de música antigua, y su legado se sigue estudiando en el ámbito académico. La recuperación de su producción, especialmente en el ámbito teatral, sigue siendo una prioridad para los musicólogos, quienes han destacado la importancia de sus zarzuela y óperas en la historia de la música española.
Obras destacadas
A lo largo de su vida, Durón compuso una gran cantidad de obras, muchas de las cuales siguen siendo relevantes hoy en día. A continuación, se enumeran algunas de las más destacadas:
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Salir el amor del mundo (1696): Zarzuela con partitura a cuatro voces y bajo continuo, con violines, vihuela de arco, clarines y timbales.
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La guerra de los gigantes (1710): Ópera escénica a cuatro voces con violines y clarines, compuesta para el conde de Salvatierra.
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Selva encantada de amor: Zarzuela con voces y acompañamiento de bajo continuo, destacando el carácter español en su composición.
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Apolo y Dafne: Obra con violines, clarines, oboes y bajos continuos.
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Muerte en amor es la ausencia: Comedia escrita para el cumpleaños del rey, para canto con violines, clarines, timbales y bajo.
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Las nuevas armas de amor: Zarzuela con violines y a cuatro voces.
La obra de Durón sigue siendo un referente en la música barroca española, y su estilo ha dejado una huella profunda en la música clásica posterior.
Bibliografía
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HONEGGER, Marc. Diccionario de la Música. Madrid. Espasa Calpe. 1993.
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CAPDEPÓN, Paulino. “Durón Picazo, Sebastián”, en Diccionario Biográfico Español, Madrid, Real Academia de la Historia, 2011, vol. XVI, págs. 736-470.
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CAPDEPÓN, Paulino; Pastor, Juan José (eds.). Sebastián Durón (1660-1716) y la música de su época. Vigo, Editorial Academia del Hispanismo, 2013.
MCN Biografías, 2025. "Sebastián Durón (1660-1716). El maestro de la música barroca española". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/duron-sebastian [consulta: 27 de febrero de 2026].
