Bales, William (1910-1990). El innovador bailarín y coreógrafo estadounidense que marcó el rumbo de la danza moderna

William Bales (1910-1990) fue una de las figuras más influyentes de la danza moderna en Estados Unidos. Nacido en Carnegie, Pennsylvania, el 27 de junio de 1910, Bales no solo se destacó como bailarín y coreógrafo, sino que también fue un destacado profesor que formó generaciones de artistas en prestigiosas instituciones. Su legado en la danza es extenso, habiendo trabajado con grandes nombres como Martha Hill, Charles Weidman, Doris Humphrey, Hanya Holm, Jane Dudley y Sophie Maslow. A lo largo de su vida, su trabajo dejó una huella profunda en el panorama artístico estadounidense, particularmente en el ámbito de la danza moderna.

Orígenes y contexto histórico

La historia de William Bales comenzó en un contexto donde la danza no era vista como una disciplina con tanto prestigio como otras artes. Nacido en una pequeña ciudad de Pennsylvania, su primer enfoque fue el Derecho administrativo, área en la que se graduó en la Universidad de Pittsburgh. Sin embargo, su verdadera pasión lo llevó a un destino muy diferente: la danza.

Bales inició su formación en danza en el Bennington College, donde comenzó a estudiar bajo la dirección de los influyentes maestros Frank Eckl y Martha Hill. La influencia de Hill, una de las personalidades más destacadas en el desarrollo de la danza moderna en Estados Unidos, marcó un antes y un después en su carrera. La danza, que en su tiempo estaba experimentando un cambio significativo hacia lo moderno, encontró en Bales un apasionado defensor de la evolución de las técnicas y las formas.

En su aprendizaje, Bales también fue guiado por Charles Weidman, un innovador coreógrafo que fue fundamental en la creación de la danza moderna en los Estados Unidos. El entrenamiento bajo la tutela de estos grandes maestros fue crucial para el desarrollo artístico de Bales, quien rápidamente se incorporó a una de las compañías más influyentes de la época, la Humphrey-Weidman.

Logros y contribuciones

Bales comenzó su carrera profesional en 1936, cuando se unió a la compañía Humphrey-Weidman, una de las agrupaciones de danza moderna más destacadas en ese momento. Durante los cuatro años que permaneció en la compañía, tuvo la oportunidad de participar en la creación y estreno de algunas de las obras más emblemáticas de la danza moderna, como Theatre Piece (1936) y Passacaglia and Fugue in C Minor (1938), ambas de la coreógrafa Doris Humphrey, quien fue una de las principales figuras en el desarrollo de la danza moderna.

A lo largo de su carrera, Bales no solo se destacó como bailarín, sino que también comenzó a incursionar en la creación de sus propias coreografías. En 1942, se unió al New Dance Group de Nueva York, donde comenzó a trabajar como maestro y coreógrafo. Fue en este periodo cuando realizó algunas de sus obras más destacadas, como Es Mujer y Adiós (1942), que reflejaban su interés por la danza moderna como un vehículo de expresión emocional y personal.

Además de su trabajo en el New Dance Group, Bales también colaboró en el musical Straw Hat Revue (1940) en el Radio City Music Hall y en varios espectáculos creados por Hanya Holm, una de las grandes maestras de la danza moderna. Holm, que había sido influenciada por las tendencias del ballet moderno europeo, introdujo un enfoque innovador que Bales adoptó y adaptó a su propio estilo coreográfico.

Un aspecto clave de la obra de Bales fue su participación en la creación de coreografías para tríos de bailarinas. En 1943, fundó un trío junto a las bailarinas Jane Dudley y Sophie Maslow. Juntos crearon algunas de las coreografías más notables de la danza moderna, incluyendo To a Green Mountain Boy (1943), Song of Experience (1947), Soliloquy (1947), Judith (1949), Impromptu (1950) y The Haunted Ones (1951). Muchas de estas obras fueron estrenadas en el Festival de Verano del Connecticut College de New London, un evento clave para la danza moderna en Estados Unidos.

Momentos clave de su carrera

A lo largo de su carrera, William Bales vivió una serie de momentos clave que no solo marcaron su vida personal y profesional, sino que también contribuyeron al desarrollo y expansión de la danza moderna en el contexto cultural estadounidense:

  1. 1936-1940: Ingreso a la compañía Humphrey-Weidman – Durante estos años, Bales fue parte esencial de la compañía, trabajando junto a grandes figuras de la danza moderna como Doris Humphrey y Charles Weidman. La oportunidad de colaborar con ellos fue fundamental para su formación y su futuro como coreógrafo.

  2. 1942: Creación de coreografías en el New Dance Group – Su incursión en el New Dance Group representó un cambio importante en su carrera, tanto en su desarrollo como maestro como en su faceta creativa.

  3. 1943-1951: Colaboración con Jane Dudley y Sophie Maslow – Este trío de bailarinas produjo una serie de coreografías que se convirtieron en parte del repertorio esencial de la danza moderna. Obras como Song of Experience y Impromptu siguen siendo referencias importantes en el campo de la danza contemporánea.

  4. 1967-1975: Decano de la State University de Nueva York – Durante estos años, Bales desempeñó un papel crucial en la educación de futuras generaciones de bailarines y coreógrafos, siendo una figura central en el desarrollo de la danza en las universidades de Estados Unidos.

Relevancia actual

El legado de William Bales sigue vivo hoy en día, tanto en las obras que dejó como en su influencia directa sobre generaciones de bailarines y coreógrafos. Su trabajo en la danza moderna ayudó a consolidar a Estados Unidos como uno de los centros más importantes del mundo para este arte.

La relación que Bales estableció con grandes figuras de la danza como Martha Hill, Charles Weidman, Doris Humphrey, Hanya Holm, Jane Dudley y Sophie Maslow sigue siendo un referente para los estudiosos de la danza moderna. Los principios de creatividad, técnica y expresión personal que promovió siguen siendo enseñados en escuelas de danza de todo el mundo.

La continua relevancia de su trabajo se observa en cómo sus coreografías siguen siendo interpretadas y recreadas en festivales y compañías internacionales. La técnica que Bales desarrolló, influida por sus maestros y por su propio enfoque hacia la danza, sigue siendo un pilar sobre el cual se edifica la danza moderna contemporánea.

Obras destacadas de William Bales

  • Es Mujer (1942) – Creada para el New Dance Group, esta obra es una representación poderosa de la mujer en la danza moderna.

  • Adiós (1942) – Otra pieza esencial de Bales que refleja la profundidad emocional y la técnica depurada del coreógrafo.

  • To a Green Mountain Boy (1943) – Una obra importante realizada junto a Jane Dudley y Sophie Maslow.

  • Song of Experience (1947) – Una obra profunda y filosófica que sigue siendo una pieza clave en el repertorio de la danza moderna.

  • The Haunted Ones (1951) – Una pieza experimental que refleja el enfoque vanguardista de Bales.

A través de su labor en la enseñanza y la coreografía, William Bales dejó una marca indeleble en la danza moderna. Su legado, tanto como creador como educador, sigue vivo en la actualidad. La influencia de sus enseñanzas y su estilo sigue presente en las generaciones actuales de artistas, quienes continúan explorando la danza como una forma de expresión profunda y emocional.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Bales, William (1910-1990). El innovador bailarín y coreógrafo estadounidense que marcó el rumbo de la danza moderna". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/bales-william [consulta: 20 de febrero de 2026].