Araceli Segarra (1970-VVVV). La pionera alpinista española que conquistó el Everest
Araceli Segarra, nacida en Lérida
(Cataluña) en 1970, es una de las figuras más destacadas en la historia
del alpinismo español. En su trayectoria, que ha estado marcada por
grandes logros y desafíos, alcanzó el 23 de mayo de 1996 un hito que
quedaría grabado en la historia del deporte: se convirtió en la primera
mujer española en conquistar el Everest, la montaña más alta del mundo,
con 8.844 metros de altura. Este logro no solo consolidó su nombre
entre los grandes alpinistas internacionales, sino que también sirvió
como fuente de inspiración para futuras generaciones de mujeres
deportistas.
Orígenes y contexto histórico
El amor de Araceli Segarra por la
montaña comenzó en su niñez, cuando se unió a un curso de espeleología
organizado por el Centre Excursionista de Lleida. Desde ese momento, su
conexión con la naturaleza y las montañas fue cada vez más profunda, y
su pasión por la escalada comenzó a tomar forma. Aunque la montaña se
convirtió en su pasión desde joven, fue su hermano quien, en un momento
crucial, la animó a enfocarse en la escalada, lo que marcó un punto de
inflexión en su vida deportiva.
Con tan solo 18 años, Araceli
combinaba su afición por la espeleología con la escalada, y durante una
excursión a los Pirineos, alcanzó su primer «tresmil», una cima que a
partir de entonces se convirtió en uno de sus primeros logros
importantes. La cordillera central de los Pirineos sería solo el
principio de una carrera llena de ascensiones y éxitos que llevarían a
Segarra a lugares tan remotos como el Himalaya.
A los 21 años, Araceli decidió
trasladarse a Barcelona para continuar su formación académica y, a la
par, desarrolló su carrera deportiva. En la capital catalana, contactó
con el Centre Acadèmic d’Escalada (CADE) y se diplomó en Fisioterapia
por la Universidad Blanquerna, donde también completó un postgrado en
fisioterapia infantil. Esta combinación de estudios y deporte sería
clave en su desarrollo tanto personal como profesional.
Logros y contribuciones
La carrera de Araceli Segarra no
estuvo exenta de retos, pero su determinación y pasión por la montaña
la llevaron a alcanzar grandes logros. En 1991, realizó su primer
ascenso al Himalaya, aunque su gran éxito llegó al año siguiente,
cuando consiguió la cima del Shisha Pangma Central, una montaña de
8.027 metros. Esta expedición fue particularmente significativa porque
Araceli ascendió sin cuerda fija, sin porteadores y sin oxígeno,
demostrando su extraordinaria capacidad y preparación física y mental.
A lo largo de los años siguientes,
Araceli continuó escalando diversas montañas en los Alpes y en Estados
Unidos, perfeccionando sus habilidades y acumulando experiencia. Sin
embargo, su logro más reconocido llegó el 23 de mayo de 1996, cuando,
con 26 años, se convirtió en la primera mujer española en coronar el
Everest. Este ascenso al «techo del mundo» fue realizado con el estilo
clásico, lo que implica el uso de porteadores, cuerdas fijas y oxígeno
en diversas etapas de la ascensión. Este hito significó un avance no
solo para ella, sino para todas las mujeres que veían en ella un
referente.
Entre 1997 y 2000, Araceli llevó a
cabo varias expediciones en países como la India, Malí y el Líbano, con
el objetivo de seguir acumulando experiencia y conocimiento sobre
montañas de diferentes características. Aunque durante este periodo
tuvo varios intentos fallidos de ascender el K2 y el Kangchenjunga,
nunca abandonó su meta de conseguir lo que muchos consideran el «TOP 3»
del alpinismo: ascender las tres cimas más altas del planeta.
En 2002, comenzó a practicar
escalada en hielo, un desafío completamente nuevo para ella, y continuó
sus intentos en el K2. En su segunda expedición a esta montaña, alcanzó
los 7.100 metros, pero nuevamente las condiciones adversas obligaron a
la retirada. En 2003, Araceli llevó su ambición al sur de la Patagonia,
donde intentó escalar el Fitz Roy, una de las montañas más desafiantes
de la región. Durante la primavera de 2003, regresó al K2, pero se
quedó a tan solo 70 metros de la cumbre, otra vez frustrada por las
inclemencias del tiempo.
A pesar de los obstáculos y las
veces que estuvo cerca de la cima, Araceli nunca se dio por vencida y
siguió con sus expediciones. En 2004, completó diversas escaladas en
roca en México y Pakistán, logrando ascender la Torre sin nombre en el
Trango y una cascada de hielo en Canadá conocida como La Pomme d’Or.
Momentos clave
-
Ascenso al Everest (1996):
El logro que la consolidó como la primera mujer española en alcanzar la
cima del Everest, un acontecimiento que marcó un hito en la historia
del alpinismo. -
Expedición al Shisha Pangma Central (1992):
Su ascenso sin cuerda fija, sin porteadores y sin oxígeno fue un hito
en su carrera y una muestra de su excepcional capacidad física. -
Intentos fallidos en el K2 y el Kangchenjunga:
Aunque no logró estas cimas, su perseverancia en la búsqueda de
alcanzar las tres cimas más altas del mundo es uno de los aspectos que
define su trayectoria. -
Escalada en hielo (2002):
La incorporación de la escalada en hielo a su repertorio amplió aún más
sus horizontes, demostrando su versatilidad como alpinista.
Relevancia actual
Araceli Segarra ha sido, y sigue
siendo, una fuente de inspiración para muchos, no solo por sus logros
deportivos, sino también por su capacidad de perseverar a pesar de las
dificultades. Ha combinado su pasión por el alpinismo con su carrera
como fisioterapeuta y modelo, y ha participado en proyectos mediáticos
como el documental «Everest: Mountain without Mercy» para National
Geographic y como ayudante de cámara en la película Siete años en el Tíbet.
A lo largo de su carrera, también
ha escrito artículos sobre alpinismo y ha realizado diversas
colaboraciones en anuncios y programas de televisión, lo que ha
permitido que su figura siga siendo relevante en los medios. Además, en
reconocimiento a sus logros, recibió la medalla de bronce de la Real
Orden del Mérito Deportivo, otorgada por el Consejo Superior de
Deportes.
Su historia es un testimonio de
que el alpinismo, más allá de ser una disciplina física, es también un
reto mental que exige una gran preparación, resistencia y pasión. Hoy
en día, Araceli Segarra sigue siendo un referente dentro del mundo de
la montaña y del deporte en general, y su legado inspira a nuevas
generaciones de alpinistas, especialmente mujeres, a superar barreras y
a alcanzar metas que, a menudo, parecían inalcanzables.
Además, su presencia en la escena
internacional sigue siendo fuerte, y su participación en diversos
eventos y documentales la mantiene conectada con el público que sigue
su carrera.
MCN Biografías, 2025. "Araceli Segarra (1970-VVVV). La pionera alpinista española que conquistó el Everest". Disponible en: https://mcnbiografias.com/segarra-araceli [consulta: 22 de abril de 2026].
