Pedro de Inguanzo y Rivero (1764-1836): Un Prelado defensor de la Iglesia y la monarquía española
Pedro de Inguanzo y Rivero, nacido el 22 de diciembre de 1764 en La Herrería, en la localidad asturiana de Llanes, y fallecido el 30 de enero de 1836 en Toledo, fue una de las figuras más relevantes en la historia de la Iglesia española durante los convulsos siglos XVIII y XIX. Teólogo, canonista y destacado prelado, su vida estuvo marcada por su firme defensa de la ortodoxia religiosa, su postura monárquica y su oposición a las reformas liberales que emergieron durante el reinado de Fernando VII. A lo largo de su carrera, Inguanzo y Rivero se involucró activamente en la política eclesiástica y nacional, siendo un firme defensor de la Inquisición, la monarquía absoluta y los intereses de la Iglesia frente a las tendencias liberales.
Orígenes y contexto histórico
Pedro de Inguanzo y Rivero nació en el seno de una familia acomodada de Llanes, Asturias. Su padre, Antonio José de Inguanzo Posada, y su madre, María Teresa Rivero y Valdés, pertenecían a una familia con cierta tradición y posición social. Desde temprana edad, Inguanzo comenzó a estudiar con los benedictinos de Llanes, quienes lo guiaron en los primeros años de su educación. A los 11 años, se trasladó a Palencia para continuar su formación, viviendo con un tío suyo, canónigo de la ciudad, quien lo impulsó a estudiar Filosofía y Artes en el convento de San Pablo. Durante este periodo, entre 1775 y 1780, adquirió una sólida formación intelectual.
Al completar sus estudios en Palencia, se trasladó a Sevilla, donde, gracias a la influencia de su familiar, el arzobispo Alonso Marcos de Llanes, fue nombrado secretario del prelado en 1785. En la Universidad de Sevilla, se doctoró en Derecho Canónico y ganó una cátedra por oposición, comenzando su carrera eclesiástica y académica. Su ingreso en la carrera eclesiástica no solo estuvo marcado por su competencia intelectual, sino también por sus conexiones familiares y su afán de servir a la Iglesia española.
Logros y contribuciones
A lo largo de su vida, Inguanzo y Rivero desempeñó diversos roles tanto en el ámbito eclesiástico como en el político. En 1792, fue nombrado canon de la Catedral de Oviedo, y en 1797 se trasladó a Madrid por motivos de salud, donde se puso en contacto con las ideas jansenistas que comenzaban a circular en los círculos intelectuales de la capital. Sin embargo, su fidelidad a la doctrina tradicional de la Iglesia pronto prevaleció, y regresó a Asturias en 1798, donde ocupó el puesto de gobernador eclesiástico de la diócesis.
Durante la Guerra de Independencia española, Inguanzo mostró su firme postura patriota, siendo nombrado por la Junta Superior del Principado de Asturias para encargarse de los asuntos de Gracia y Justicia en 1808. Su contribución política se intensificó al ser elegido diputado por Asturias en las Cortes de Cádiz en 1811. En estas cortes, Inguanzo se destacó por su oposición a las reformas liberales y su defensa de las instituciones tradicionales de la Iglesia y el Estado. Entre sus intervenciones más conocidas se encuentra su defensa de la Inquisición y su oposición a la reforma del sistema eclesiástico, puntos que reflejaba en sus discursos y escritos.
Uno de sus escritos más relevantes fue el Discurso sobre la confirmación de los obispos, publicado en Cádiz en 1813 y reeditado en Madrid en 1836. En este texto, Inguanzo abordó la cuestión de la confirmación de los obispos y su papel dentro de la jerarquía eclesiástica, defendiendo la autoridad eclesiástica frente a las propuestas liberales que querían limitar el poder de la Iglesia.
Momentos clave
La carrera de Inguanzo y Rivero estuvo marcada por una serie de momentos clave que consolidaron su influencia dentro de la Iglesia española y la política de la época. A continuación, se detallan algunos de estos hitos:
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1792: Obtiene la canonjía doctoral en Oviedo.
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1808: Es nombrado por la Junta Superior del Principado de Asturias para gestionar los asuntos de Gracia y Justicia.
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1811: Se convierte en diputado por Asturias en las Cortes de Cádiz, donde se destacó como un firme defensor de la monarquía absoluta y la Inquisición.
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1814: Publica diversos folletos contra las reformas liberales y es designado obispo de Zamora.
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1814-1815: Colabora en la lucha contra los diputados liberales durante la restauración de Fernando VII.
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1824: Es nombrado arzobispo de Toledo y cardenal por el Papa León XII.
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1826: Participa en el cónclave que elige al Papa Gregorio XVI.
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1833: Se ve involucrado en el proceso político de la España isabelina, aunque al principio se niega a jurar fidelidad a Isabel II, aunque finalmente cede.
Relevancia actual
A pesar de su firmeza en los temas eclesiásticos y políticos de su época, la figura de Pedro de Inguanzo y Rivero ha quedado marcada por sus posturas conservadoras y su oposición a las reformas liberales que definieron la política española durante la primera mitad del siglo XIX. Su dedicación a la defensa de la Iglesia Católica, así como su influencia durante los momentos clave de la Guerra de Independencia y las posteriores tensiones políticas en España, lo convierten en una figura clave para entender el contexto histórico y eclesiástico de su tiempo.
La historia de Inguanzo refleja las tensiones entre las fuerzas tradicionales y liberales que marcaron a la España del siglo XIX. Sus discursos, pastorales y escritos siguen siendo documentos de interés para los historiadores que estudian la Iglesia española de la época y su relación con el poder político. La publicación de su obra El dominio sagrado de la Iglesia en sus bienes temporales (1820-1823) sigue siendo una de las manifestaciones más claras de su pensamiento, que defendía la posición preeminente de la Iglesia en los asuntos temporales, un tema de gran importancia en un momento de grandes transformaciones políticas.
En cuanto a su legado, la figura de Inguanzo y Rivero ha sido relegada por muchos como un representante de la resistencia al cambio. Sin embargo, para aquellos interesados en la historia de la Iglesia en España y las complejas relaciones entre la política y la religión, su vida y obra siguen siendo fundamentales para entender los conflictos de su época.
Bibliografía
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MCN Biografías, 2025. "Pedro de Inguanzo y Rivero (1764-1836): Un Prelado defensor de la Iglesia y la monarquía española". Disponible en: https://mcnbiografias.com/inguanzo-y-rivero-pedro-de [consulta: 23 de abril de 2026].
