Antonio de Zamora (1664-1728). Dramaturgo clave del barroco español

Antonio de Zamora, nacido en Madrid hacia 1664 y fallecido en 1728, se consolidó como una de las figuras más influyentes del teatro barroco español en la transición hacia el siglo XVIII. Poeta oficial de la corte desde 1694 y posteriormente gentilhombre de cámara del rey, su trayectoria estuvo marcada por el contexto político de la Guerra de Sucesión Española, en la que apoyó a la causa borbónica, circunstancia que le valió persecuciones y tensiones. Su legado literario abarca obras religiosas, históricas y comedias de figurón, destacando especialmente su reinterpretación de la leyenda de don Juan.

Orígenes y contexto histórico

Zamora nació en un entorno profundamente influenciado por la tradición barroca española. Desde 1694 ejerció como poeta oficial de la corte, lo que lo situó en una posición privilegiada para consolidar su producción dramática. Su carrera administrativa incluyó un puesto en la secretaría de Nueva España y, posteriormente, el título de gentilhombre de cámara del rey en 1698, reflejo del prestigio alcanzado en la corte.

El contexto histórico en el que desarrolló su obra fue complejo. La Guerra de Sucesión Española (1701-1714) dividió a la península en dos bandos: los partidarios de los Borbones y los defensores de los Austrias. Zamora se alineó con los primeros, lo que le ocasionó persecuciones políticas. Sin embargo, esa misma postura lo vinculó a los nuevos aires culturales que la dinastía borbónica trajo consigo, en una España que comenzaba a virar hacia formas teatrales más modernas y populares.

Logros y contribuciones

La producción literaria de Antonio de Zamora se clasifica en tres grandes grupos: obras religiosas, piezas históricas y comedias de figurón. Cada uno de estos géneros le permitió abordar diferentes públicos y consolidar un estilo propio en la escena española.

Obras religiosas

Zamora destacó en el teatro religioso, continuando la tradición barroca de los autos sacramentales con un estilo cercano al de Calderón de la Barca. Entre sus piezas más notables se encuentran:

  • Judas Iscariote

  • El lucero de Madrid y divino labrador san Isidro

Ambas reflejan la fuerza de la dramaturgia sacra de su tiempo, orientada a la enseñanza moral y la exaltación de la fe católica.

La primera mención de su obra La honda de David data de 1695, lo que permite ubicar sus inicios literarios dentro de la fuerte herencia calderoniana, aunque con rasgos que prefiguraban el giro hacia un teatro más accesible y popular.

Obras históricas

En el ámbito histórico, Zamora escribió dramas que recreaban episodios relevantes o personajes del pasado. Dos de sus títulos más representativos son:

  • Cada uno es linaje aparte

  • La doncella de Orléans

Estas piezas reflejan la tensión entre el interés por el relato histórico y el uso de elementos dramatizados para atraer al público.

Comedias de figurón

Una de sus mayores aportaciones fue el cultivo de la comedia de figurón, un género que satirizaba las debilidades humanas, especialmente la necedad y la obsesión por la apariencia social. Entre ellas sobresalen:

  • El hechizado por fuerza, donde se ridiculiza a Don Claudio, un personaje dominado por la superstición y la estupidez.

  • Don Domingo de Don Blas, otra muestra de la habilidad del dramaturgo para crear personajes cómicos y absurdos.

Este tipo de comedias contribuyó a cimentar la tradición satírica que, más adelante, alcanzaría gran desarrollo con autores como Ramón de la Cruz.

La obra maestra: «No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague o convidado de piedra»

La pieza más célebre de Antonio de Zamora fue No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague o convidado de piedra, una versión de la leyenda de Don Juan. Frente a la sutileza de Tirso de Molina en El burlador de Sevilla y a la posterior exaltación romántica de José Zorrilla en Don Juan Tenorio, la propuesta de Zamora se caracterizó por su realismo y ambigüedad final.

El desenlace de la obra no cierra la historia con la condena definitiva del protagonista, sino que deja abierta la posibilidad de redención de Don Juan. Este tratamiento generó un gran impacto en la tradición literaria, convirtiéndose en una de las reinterpretaciones más influyentes del mito.

Momentos clave en la trayectoria de Antonio de Zamora

  • 1664: Nace en Madrid.

  • 1694: Nombrado poeta oficial de la corte.

  • 1695: Primera mención de la obra La honda de David.

  • 1698: Alcanzó el cargo de gentilhombre de cámara del rey.

  • 1722: Publicación de Comedias Nuevas con los mismos saynetes con que se executaron, recopilación de sus obras teatrales.

  • 1728: Fallece, dejando un legado fundamental en el teatro español.

Relevancia actual

La obra de Antonio de Zamora se considera un puente entre el teatro barroco y el teatro popular del siglo XVIII. Su estilo calderoniano en los autos sacramentales muestra la continuidad de una tradición que había dominado el Siglo de Oro, pero al mismo tiempo su acercamiento al populismo teatral anticipa las fórmulas costumbristas que desarrollarían autores como Ramón de la Cruz.

El interés por su versión de la leyenda de Don Juan sigue vigente en estudios literarios, ya que ofrece una perspectiva diferente frente a las interpretaciones más conocidas. Además, sus comedias de figurón continúan siendo analizadas como ejemplos de sátira social y de transición hacia un teatro más crítico y humorístico.

Su producción también posee valor documental, ya que refleja la visión ideológica de un escritor comprometido con la causa borbónica en un período de transformaciones políticas decisivas para España.

Antonio de Zamora en la historia del teatro español

El nombre de Antonio de Zamora debe figurar en la historia del teatro junto a los grandes dramaturgos que marcaron la evolución de la literatura española. Su capacidad para abarcar géneros tan diversos como el religioso, el histórico y la sátira social lo convierte en un autor versátil.

Su obra Comedias Nuevas con los mismos saynetes con que se executaron de 1722 es testimonio de la amplitud de su producción y del interés que sus piezas seguían generando en vida. Este compendio recoge entremeses y comedias que consolidaron su fama entre el público madrileño y que hoy son claves para entender el cambio de sensibilidad en la dramaturgia de la época.

En definitiva, Antonio de Zamora fue un escritor que supo equilibrar tradición e innovación, y cuyo legado permite comprender la transición cultural de la España barroca hacia un nuevo horizonte literario y social.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Antonio de Zamora (1664-1728). Dramaturgo clave del barroco español". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/zamora-antonio-de [consulta: 23 de febrero de 2026].