Guadalupe Victoria (1786-1843): El primer presidente de la República de México

Guadalupe Victoria, conocido también como Miguel Fernández Félix, es una figura clave en la historia de México debido a su destacada participación en la lucha por la independencia y su rol como el primer presidente de la República de México. Nacido en Tamazula, Durango, en 1786, y fallecido en Perote, Veracruz, en 1843, su vida estuvo marcada por la guerra, la política y la formación de la nueva nación mexicana, estableciendo las bases de la república en un contexto de gran inestabilidad.

Orígenes y contexto histórico

Guadalupe Victoria nació en una familia humilde en el pueblo de Tamazula, en el estado de Durango. Su temprana vocación religiosa lo llevó a ingresar al seminario de Durango, aunque pronto abandonó esta senda para trasladarse a la Ciudad de México. En la capital, estudió en el Colegio de San Ildefonso e inició los estudios de Leyes, pero la política y los movimientos sociales de la época terminaron por atraer su atención. Al estallar el movimiento de independencia, Victoria se unió a las filas insurgentes bajo el liderazgo de José María Morelos, uno de los grandes caudillos de la lucha por la libertad de México.

Desde sus primeros años en la guerra, Victoria se distinguió como un guerrillero hábil, operando principalmente en las regiones cercanas al camino de Veracruz, donde atacaba las caravanas comerciales realistas. Su destreza en la guerra de guerrillas y su determinación lo convirtieron en uno de los principales líderes insurgentes, sobrepasando muchas de las adversidades que enfrentó en el campo de batalla.

Logros y contribuciones

La lucha por la independencia

Guadalupe Victoria participó activamente en diversas batallas de la guerra de independencia. Fue uno de los hombres de confianza de José María Morelos, con quien luchó a partir de la tercera campaña insurgente. Su participación en la toma de Oaxaca en 1812 marcó uno de los primeros éxitos relevantes en la lucha. Tras la muerte de Morelos, Victoria continuó luchando bajo el liderazgo de otros caudillos y mantuvo su resistencia frente a las autoridades realistas.

En 1815, después de ser expulsado de Puente del Rey, su cuartel general, y de enfrentar varias derrotas, como la de Palmillos en 1817, no cedió a los intentos de reconciliación con los realistas. A pesar de la constante persecución, Victoria nunca aceptó el indulto, lo que le permitió mantenerse como una figura clave de la insurgencia. En su refugio en las montañas, logró reorganizar a sus tropas y seguir luchando por la independencia.

El fin del Imperio y la formación de la República

En 1821, tras la promulgación del Plan de Iguala, que establecía un nuevo orden para México, Victoria se unió a la causa y rechazó el Tratado de Córdoba, que pretendía consolidar el dominio de Agustín de Iturbide, quien se autoproclamó emperador de México. Victoria fue uno de los principales opositores al establecimiento del Imperio y, junto a otros insurgentes, luchó por la instauración de una república.

En 1823, después de la caída de Iturbide y el fin del Imperio Mexicano, Guadalupe Victoria fue elegido como presidente de la República Federal de México. Su mandato, que duró hasta 1829, estuvo marcado por importantes decisiones políticas y sociales que ayudarían a consolidar la nación recién nacida.

Momentos clave de su presidencia

Guadalupe Victoria asumió la presidencia el 10 de octubre de 1824, justo después de la declaración de la República Federal de México. Durante su mandato, se tomaron decisiones cruciales para la consolidación del nuevo Estado, entre las cuales se incluyen:

  1. La expulsión de los españoles: A fin de afirmar la soberanía de México, Victoria implementó una política hispanófoba que condujo a la destitución de los españoles que se habían mantenido leales a la corona española. En 1827, además, se decretó la expulsión de todos los «gachupines» del país, incluidos aquellos que trabajaban en las misiones religiosas.

  2. La abolición de la esclavitud: En 1825, bajo su mandato, se decretó la abolición de la esclavitud, un paso importante para la construcción de una sociedad más justa y equitativa en el país.

  3. Relaciones internacionales: El gobierno de Guadalupe Victoria también destacó por establecer relaciones diplomáticas con importantes naciones. Se firmó un tratado con Inglaterra, se envió una delegación al Congreso de Panamá en 1826, y se establecieron lazos con Estados Unidos y Colombia. También se consolidó la integración de Chiapas en las Provincias Unidas de América Central.

  4. Lucha contra la masonería: La política de Victoria se enfrentó a las logias masónicas, particularmente las escocesas y yorkinas, que eran aliadas del centralismo. Con la ayuda de su ministro Lucas Alamán, se combatió esta influencia, desterrando a figuras como Nicolás Bravo, gran maestre de los escoceses, y otros miembros de la logia.

  5. Problemas económicos: A pesar de estos logros, el país enfrentaba graves dificultades económicas. La deuda externa era un problema constante, y el gobierno de Victoria tuvo que suspender pagos y solicitar un empréstito, lo que agravó la situación financiera del nuevo gobierno.

Relevancia actual

La figura de Guadalupe Victoria es central en la historia de México, ya que su liderazgo durante la guerra de independencia y su presidencia ayudaron a sentar las bases del México republicano. Como primer presidente de la República de México, su gobierno se centró en la defensa de los principios republicanos, la consolidación de la independencia y la afirmación de la identidad nacional mexicana.

El legado de Victoria sigue siendo relevante en la historia política de México, ya que fue uno de los primeros en mostrar la viabilidad de un gobierno federalista, en contraposición al centralismo que algunos sectores buscaban imponer. Además, su contribución a la independencia y la construcción del Estado mexicano se mantiene vigente en la memoria histórica del país.

Su retiro y muerte

A partir de 1829, la situación política en México se volvió más inestable. Las elecciones de ese año para la sucesión presidencial dieron como ganador a Manuel Gómez Pedraza, pero la sublevación de Santa Anna y la intervención de Vicente Guerrero cambiaron el curso de los acontecimientos. Guadalupe Victoria, ante los nuevos disturbios y su salud deteriorada, decidió retirarse de la vida política. En marzo de 1829, entregó la presidencia y se retiró a Perote debido a su enfermedad de epilepsia. Su vida terminó en este mismo lugar en 1843.

Aunque su mandato fue relativamente breve, las decisiones tomadas durante su gobierno, especialmente en temas como la abolición de la esclavitud y la política exterior, dejaron una marca perdurable en la historia de México. La figura de Guadalupe Victoria sigue siendo un símbolo de la resistencia patriota y de los esfuerzos por consolidar un país libre e independiente.

Bibliografía

  • ALAMAN, Lucas. Historia de México desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en 1808 hasta la época presente. México, 1852.

  • BOCANEGRA, José María. Memorias para la historia de México independiente (1821-1841). México, 1892.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Guadalupe Victoria (1786-1843): El primer presidente de la República de México". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/victoria-guadalupe [consulta: 6 de febrero de 2026].