Mariano Montes Mora (1894-1926): El torero trágico que brilló en su corta carrera
Mariano Montes Mora, nacido en Portillo (Toledo) el 2 de mayo de 1894, fue un matador de toros español que, aunque tuvo una carrera breve, dejó una huella imborrable en la historia de la tauromaquia. Su vida estuvo marcada por su temprana pasión por el mundo del toreo, así como por una trágica y prematura muerte que, a día de hoy, sigue siendo un recordatorio de los peligros que enfrentaban los toreros en aquella época. A lo largo de su carrera, Montes Mora se ganó el respeto y la admiración de la afición, pero su destino se truncó en pleno apogeo de su carrera.
Orígenes y contexto histórico
Mariano Montes Mora nació en un contexto histórico donde la tauromaquia era una de las tradiciones más arraigadas en España. Desde una edad temprana, la afición por los toros se apoderó de él. La tauromaquia, que en esos años vivía una época dorada con nombres como Juan Belmonte o José Gómez “Gallito”, era mucho más que un espectáculo: era un arte, un ritual que capturaba la esencia misma de la cultura española.
El joven Montes Mora creció en un ambiente en el que las plazas de toros eran el escenario donde se disputaban los más grandes desafíos, y desde sus primeros años demostró un gran interés por convertirse en torero. A pesar de ser originario de un pequeño pueblo de Toledo, su talento pronto lo llevó a las grandes plazas, donde comenzó a destacar como novillero.
Logros y contribuciones
La carrera de Mariano Montes Mora, aunque breve, estuvo llena de momentos memorables. En calidad de novillero, hizo su presentación en las arenas del coso madrileño el 25 de julio de 1918, un hito que marcó el inicio de una prometedora trayectoria. Su valía como torero no pasó desapercibida, y tres años después, en 1921, llegó uno de los momentos más importantes de su carrera: la toma de la alternativa.
El 25 de septiembre de 1921, en la plaza de toros de Córdoba, Montes Mora recibió la alternativa de manos de “Joseíto de Málaga”, quien le cedió los trastos con los que debía lidiar y matar a una res brava del hierro de la viuda de don Antonio Guerra. Fue un acto solemne, presenciado por el testigo “Serranito de Córdoba”, que consolidó a Mariano Montes Mora como un matador de toros de pleno derecho. Este momento marcó el inicio de su etapa más destacada en el mundo de la tauromaquia.
Pero fue en Madrid, en la plaza de toros de la Villa y Corte, donde Montes Mora vivió uno de los momentos más cruciales de su carrera. El 25 de mayo de 1922, el malagueño Matías Lara Merino, conocido como “Larita”, apadrinó su confirmación de alternativa, un hecho de gran importancia para cualquier torero. En esta ocasión, Montes Mora lidió y mató reses portuguesas del hierro de Palha, un ganado de prestigio, en presencia de “Valencia II”, quien actuó como testigo. Este evento consolidó aún más su presencia en la escena taurina española.
Momentos clave de la carrera de Mariano Montes Mora
A lo largo de su corta pero intensa carrera, Montes Mora vivió algunos de los momentos más emocionantes del toreo. Entre los hitos más destacados se incluyen:
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25 de julio de 1918: Presentación como novillero en Madrid.
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25 de septiembre de 1921: Toma de la alternativa en Córdoba, apadrinado por “Joseíto de Málaga”.
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25 de mayo de 1922: Confirmación de alternativa en Madrid, apadrinado por “Larita”.
Estos eventos fueron clave para que Montes Mora se ganara la admiración de la afición taurina. Sin embargo, su vida y su carrera terminaron de forma trágica a una edad temprana.
Trágica muerte en el ruedo
La vida de Mariano Montes Mora fue truncada de manera repentina y fatídica. El 13 de junio de 1926, se presentó en la plaza de Vista Alegre (Carabanchel, Madrid) para enfrentarse a un toro del hierro de don Florentino Sotomayor, llamado Gallego. Durante la lidia, el toro le infirió dos cornadas mortales: una en el costado y otra en el triángulo de Scarpa, que le causaron la muerte de forma inmediata. La tragedia se produjo en un momento en que Montes Mora se encontraba en su mejor momento profesional, dejando una profunda tristeza en la afición taurina española.
Este accidente fatal fue un recordatorio de los riesgos inherentes al toreo, una profesión en la que cada faena puede terminar de forma inesperada y trágica. La muerte de Montes Mora fue una de las muchas que marcaron la historia del toreo en ese período, en el que los toreros se enfrentaban a un peligro constante al estar tan cerca de los animales bravos.
Relevancia actual
Hoy en día, Mariano Montes Mora es recordado como un torero de gran talento cuya carrera fue truncada por la fatalidad. Aunque no alcanzó la fama y el reconocimiento de otros grandes de su tiempo, como Juan Belmonte o Manuel García “El Escapulario”, su figura sigue siendo un símbolo de la valentía y el sacrificio de los toreros. Su muerte prematura dejó una huella profunda en el mundo del toreo, y su nombre continúa siendo mencionado con respeto por aquellos que recuerdan la época dorada de la tauromaquia española.
La tragedia de Mariano Montes Mora también sirve como un recordatorio de la fragilidad de la vida en el mundo del toreo. En su tiempo, la tauromaquia era una de las profesiones más peligrosas, y muchos toreros, como él, perdieron la vida mientras ejercían su arte. Hoy en día, aunque las condiciones de seguridad han mejorado, el recuerdo de estos hombres que arriesgaron todo por el toreo sigue vivo en el imaginario colectivo.
En el contexto actual, su figura sigue siendo un símbolo de lo que representa el toreo: pasión, valentía y, a veces, sacrificio. La historia de Mariano Montes Mora es una de esas historias que, aunque breve, dejó una huella profunda en la tradición taurina de España.
MCN Biografías, 2025. "Mariano Montes Mora (1894-1926): El torero trágico que brilló en su corta carrera". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/montes-mora-mariano [consulta: 23 de febrero de 2026].
