Martín Merino Gómez (1789-1852): El sacerdote que desafió la tiranía de Isabel II

Martín Merino Gómez (1789-1852) fue un sacerdote y guerrillero español conocido por su valentía en la lucha contra las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, así como por su participación en uno de los eventos más impactantes de la política española del siglo XIX: el atentado contra la reina Isabel II en 1852. Su vida estuvo marcada por la lucha ideológica, la persecución política y la constante huida de las autoridades, lo que le convirtió en una figura controvertida y de gran relevancia en su tiempo.

Orígenes y contexto histórico

Martín Merino nació en Arnedo, un pequeño municipio de La Rioja, en 1789. Proveniente de una familia humilde, desde joven mostró una gran inquietud intelectual y religiosa. A los catorce años, ingresó en el convento de Santo Domingo de la Calzada, donde tomó el hábito franciscano. Sin embargo, su vida religiosa daría un giro radical debido a los acontecimientos históricos que sacudieron España a principios del siglo XIX.

Con la invasión francesa en 1808, Merino abandonó el convento y se unió a la resistencia contra las fuerzas napoleónicas, incorporándose a las guerrillas sevillanas, específicamente a la llamada “Partida de los Cruzados”. En esta etapa, combatió de manera feroz, demostrando su capacidad de liderazgo y su compromiso con la causa patriótica.

Tras la guerra, Merino fue ordenado sacerdote en Cádiz en 1813, pero sus ideas liberales ya se habían consolidado durante su participación en la lucha contra los franceses. En 1819, debido a su postura política y sus ideas progresistas, Merino se vio obligado a huir a Francia para evitar ser arrestado. Este exilio fue el inicio de una serie de desplazamientos que marcarían su vida, alternando entre España y Francia según la situación política del momento.

Luchador contra el absolutismo

En 1820, cuando comenzó el Trienio Liberal, Merino regresó a España con la esperanza de que las reformas liberales cambiaran el panorama político. Se secularizó en 1821, abandonando definitivamente la vida religiosa y se involucró activamente en las luchas contra el absolutismo del rey Fernando VII. Este compromiso con la causa liberal lo llevó a ser arrestado en 1823, tras lo cual huyó nuevamente a Francia.

Durante su estancia en el país vecino, Merino vivió de manera errante, hasta que en 1830 consiguió un curato en Leidental, una pequeña localidad cerca de Burdeos. Su vida allí fue relativamente tranquila, pero sus ideas políticas seguían enraizadas en la crítica al absolutismo y la tiranía de la monarquía. En 1841, Merino regresó a España y se estableció en Madrid, donde desempeñó funciones religiosas en varias parroquias, incluido un cargo de capellán en la parroquia de San Sebastián. Sin embargo, su carácter problemático y sus prácticas poco ortodoxas, como el uso de su premio de lotería en préstamos con usura, hicieron que se ganara numerosos enemigos.

Logros y contribuciones

Aunque la vida de Merino estuvo marcada principalmente por sus esfuerzos en la lucha contra el absolutismo, sus contribuciones fueron principalmente ideológicas y políticas. Su crítica a los liberales moderados y su rechazo al sistema político vigente en España fueron aspectos que definieron su pensamiento. A través de sus escritos, especialmente el manuscrito Filosofía político-moral, publicado póstumamente en 1854, Merino expuso su profundo descontento con el sistema político de su época.

Merino también destacó por su participación activa en la resistencia contra el dominio francés durante la Guerra de la Independencia. Su implicación en la guerrilla y su capacidad para organizar y liderar a otros luchadores le otorgaron un lugar destacado entre los defensores de la independencia de España. Sin embargo, su figura se vio opacada por las controversias políticas que siguieron a la guerra y su postura radical ante la monarquía.

Momentos clave

La participación en la Guerra de la Independencia

Martín Merino se destacó durante la Guerra de la Independencia por su valiente lucha contra las tropas napoleónicas. Combatió en las guerrillas sevillanas, un grupo insurgente que se opuso ferozmente a la invasión francesa. A lo largo de estos años, Merino se ganó la reputación de un líder aguerrido y comprometido con la causa patriota, luchando en numerosas batallas y destacándose por su férrea oposición al régimen de ocupación.

El atentado contra Isabel II (1852)

Uno de los eventos más notorios de la vida de Merino fue su participación en el atentado contra la reina Isabel II en 1852. El 2 de febrero de ese año, Merino se dirigió al Palacio Real de Madrid y, con un cuchillo, atacó a la monarca mientras se preparaba para asistir a una misa en la iglesia de Atocha. La reina sufrió una herida leve gracias a un corsé que llevaba puesto, pero el acto de Merino fue un símbolo de su profundo rechazo a la tiranía monárquica.

Tras ser arrestado, Merino no mostró arrepentimiento por su acción y justificó el atentado como un acto de venganza contra la “tiranía de los reyes”. A pesar de que su abogado intentó presentarlo como una persona desequilibrada, Merino rechazó esta defensa. Finalmente, fue condenado a muerte y ejecutado por garrote vil el 7 de febrero de 1852. Su cuerpo fue posteriormente quemado en la hoguera.

Relevancia actual

La figura de Martín Merino sigue siendo controvertida y de gran interés histórico. Su vida y acciones reflejan la turbulencia política de una España dividida entre liberales y absolutistas. Aunque su atentado contra Isabel II fue un acto extremo, se puede entender dentro del contexto de su lucha contra lo que él consideraba un régimen opresivo y corrupto. Su muerte no marcó el fin de su influencia, ya que en 1854 se publicó su obra Filosofía político-moral, que sigue siendo estudiada como una manifestación de su pensamiento político y su rechazo al sistema monárquico y liberal moderado.

Hoy en día, su nombre sigue siendo asociado con la lucha por la libertad, aunque de una manera polémica, ya que su acto de violencia contra la monarquía no fue aprobado por todos los sectores del liberalismo de su época. En la historia de España, Merino es recordado como un hombre que, en su desesperación por cambiar el sistema político, optó por el camino de la violencia.

Bibliografía

  • ALDEA, Q.; MARÍN, T.; VIVES, J. Diccionario de historia eclesiástica de España. Vol. III. (Madrid, CSIC: 1973).

  • CARRO CELADA, E. Curas guerrilleros en España. (Madrid, PPC: 1971).

  • RODRÍGUEZ SOLÍS, E. Historia del partido republicano español. Vol. II. (Madrid, 1893).

  • VÁZQUEZ AZPIRI, H. El cura Merino, el regicida. (Madrid, Júcar: 1974).

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Martín Merino Gómez (1789-1852): El sacerdote que desafió la tiranía de Isabel II". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/merino-gomez-martin [consulta: 1 de marzo de 2026].