Julen Madariaga y Aguirre (1932–2021): De cofundador de ETA a defensor del diálogo político
Julen Madariaga y Aguirre (1932–2021): De cofundador de ETA a defensor del diálogo político
Primeros años y formación de ETA
Orígenes familiares y primeros años (1932-1942)
Julen Madariaga y Aguirre nació el 11 de octubre de 1932 en Bilbao, en una familia de profundas convicciones nacionalistas. Su padre, un destacado miembro del Partido Nacionalista Vasco (PNV), influyó decisivamente en su desarrollo político y personal. La familia Madariaga, marcada por un fuerte compromiso con el nacionalismo vasco, vivió de manera significativa el impacto de la Guerra Civil española (1936-1939). Debido a la situación política en el País Vasco, en pleno conflicto bélico, la familia se vio obligada a emigrar a Chile, donde adoptaron la nacionalidad chilena.
La estancia en Chile no fue solo un exilio forzado, sino también una etapa formativa para el joven Julen. Durante su niñez y adolescencia en Sudamérica, Madariaga pudo observar desde una perspectiva distante los efectos de la Guerra Civil y las divisiones políticas en España. En 1942, la familia decidió regresar a Bilbao, donde Julen continuó su educación secundaria. Este retorno a su tierra natal fue crucial para Madariaga, quien comenzó a forjar su identidad política en un contexto de posguerra y represión franquista.
Formación académica y primeros contactos con el nacionalismo (1942-1952)
A su llegada a Bilbao, Madariaga se integró en los estudios de bachillerato, pero su visión política se empezó a consolidar en un entorno de gran agitación ideológica. En 1952, su espíritu inquieto y su deseo de expandir su horizonte intelectual lo llevaron a Inglaterra, donde estudió Derecho Marítimo en la prestigiosa Universidad de Cambridge. Este período en el extranjero tuvo un impacto profundo en su formación, pues Madariaga no solo adquirió una educación formal de calidad, sino que también comenzó a interactuar con diversos movimientos políticos y sociales. Durante su estancia en Cambridge, el contacto con la intelectualidad europea y la situación política de la época alimentaron su visión de un nacionalismo vasco más radical y antiimperialista.
A su regreso a Bilbao en 1952, Madariaga se involucró activamente en la política local, y uno de sus primeros pasos fue la fundación de EKIN, una organización juvenil escindida de las juventudes del PNV. EKIN fue un espacio de discusión y acción para jóvenes nacionalistas, un caldo de cultivo para futuras generaciones de activistas. En este contexto, Madariaga y otros jóvenes abertzales comenzaron a cuestionar la estrategia moderada del PNV y a abogar por un nacionalismo más militante y autónomo.
La creación de ETA (1959-1962)
A finales de la década de los 50, las ideas políticas de Julen Madariaga y sus compañeros de EKIN comenzaron a radicalizarse. La situación política del País Vasco, marcada por la dictadura franquista, empujó a muchos jóvenes nacionalistas a buscar formas de lucha más activas frente a la opresión del régimen. En 1959, Madariaga fue uno de los fundadores de ETA (Euskadi ta Askatasuna), una organización cuyo objetivo era la independencia del País Vasco mediante la lucha armada.
ETA nació en un contexto de tensión política y social. La organización surgió como un desprendimiento de la escisión de las juventudes del PNV y, en sus primeros momentos, se alineó con la lucha antifranquista. La creación de ETA representaba una ruptura con las posturas más conciliadoras del PNV y su adhesión a una forma más beligerante de nacionalismo vasco. En 1962, se celebró la I Asamblea de ETA en Bayona, Francia, a la que asistieron figuras clave como Benito del Valle, Iñigo Irigaray, Txillardegi y, por supuesto, Julen Madariaga. En este encuentro, se sentaron las bases ideológicas de la organización, y Madariaga fue designado miembro del Comité Ejecutivo, una posición que lo consolidó como uno de los líderes principales de la organización.
Expulsiones y primeros enfrentamientos con la ley (1962-1969)
La radicalización de Madariaga y su implicación en ETA lo pusieron en el centro de la lucha contra el régimen franquista. A mediados de la década de los 60, las autoridades francesas comenzaron a tomar medidas más drásticas contra los miembros de ETA que se encontraban en su territorio. En 1966, un tribunal de Bayona dictó su expulsión de Francia bajo acusaciones de robo, posesión ilegal de armas y prácticas terroristas. Madariaga, entonces, se trasladó a Bélgica, pero las autoridades belgas también le negaron el permiso de residencia. En 1967, debido a la creciente presión, Madariaga se vio obligado a emigrar a Argelia, donde se convirtió en el primer miembro de ETA en establecerse en este país.
Durante su estancia en Argelia, Julen Madariaga comenzó a involucrarse más profundamente en la lucha política internacional por la independencia vasca. En 1969, junto con otros exiliados, solicitó la creación de un Frente Nacional que pudiera canalizar de manera más eficaz las demandas nacionalistas. Esta propuesta, que intentaba sumar fuerzas a nivel internacional, fue rechazada por muchos de sus compañeros, quienes consideraban que el tiempo de la lucha armada debía continuar. La propuesta del Frente Nacional, sin embargo, reveló la creciente fractura ideológica dentro de ETA y los movimientos nacionalistas vascos.
Hasta aquí, hemos cubierto los primeros años de vida de Julen Madariaga, su formación académica, y su participación en la creación y primeros pasos de ETA. Este periodo de su vida estuvo marcado por el exilio, la radicalización política y la transición del nacionalismo vasco hacia formas de lucha más militantes y armadas.
Activismo político, exilio y cambios ideológicos
Regreso a Europa y conflicto con la justicia (1970-1980)
A principios de la década de 1970, Julen Madariaga continuó con su lucha política desde el exilio, pero en 1972 volvió a ser arrestado en Francia durante una espectacular operación policial en la catedral de Bayona. Junto con Telesforo Monzón y otros compañeros de ETA, Madariaga había estado involucrado en una feroz huelga de hambre en protesta por su detención, que resultó en una tensa intervención de las fuerzas de seguridad francesas, quienes utilizaron granadas lacrimógenas para dispersar a los activistas. A pesar de su arresto, Madariaga no permaneció mucho tiempo en prisión, ya que en diciembre de 1972 fue expulsado nuevamente de Francia, tras un largo proceso judicial.
El exilio fue un tema recurrente en la vida de Madariaga, quien pasó varios años entre Francia, Bélgica y Argelia, siempre eludiendo la persecución de las autoridades españolas. Durante este periodo, su actividad política no cesó, y Madariaga siguió siendo un miembro clave de ETA. Su postura más radical y su apoyo a las tácticas violentas de la organización lo situaron como una figura controvertida dentro del nacionalismo vasco. No obstante, la situación política en el País Vasco comenzó a cambiar a medida que se gestaba la transición democrática en España tras la muerte del dictador Francisco Franco.
Madariaga y su influencia política en la izquierda abertzale (1980-1990)
En 1977, tras la muerte de Franco y el inicio de la apertura política en España, Julen Madariaga regresó a su tierra natal, aunque su regreso no fue definitivo. Inicialmente, pasó algún tiempo en España y se dedicó a consolidar sus lazos con la izquierda abertzale, el movimiento político radical vasco. A lo largo de los años, su nombre se asoció con la línea dura de ETA, que defendía la permanencia de la organización como instrumento para conseguir la independencia del País Vasco a través de la violencia. A la par de su actividad en ETA, Madariaga también desempeñó un papel destacado en la creación de Herri Batasuna (HB), el partido político que se constituyó como la representación política de ETA en España.
En este contexto, Julen Madariaga se convirtió en un defensor ferviente de la estrategia de ETA en el ámbito político. El papel de la izquierda abertzale y la necesidad de una lucha constante por la autodeterminación del pueblo vasco fueron los ejes principales de su discurso. No obstante, las tensiones internas dentro de ETA y la creciente violencia de la organización comenzaron a generar disensiones dentro de los círculos abertzales, y Madariaga se vio atrapado en esta espiral. En este periodo también fueron relevantes sus esfuerzos por consolidar la unidad del movimiento, pero la radicalización y la violencia no cesaron, y muchos de los principios fundacionales de ETA se vieron distorsionados por el paso del tiempo.
Detención, encarcelamiento y encarcelamiento en Francia (1986-1991)
A lo largo de su vida, Madariaga estuvo implicado en varios incidentes judiciales. Uno de los más significativos fue en 1986, cuando las autoridades francesas descubrieron un zulo con material explosivo en la empresa Sokoa, en Hendaya, Francia. Esto llevó a la detención de Madariaga en 1988, en una operación policial que lo vinculaba con la fabricación de artefactos explosivos. Durante su encarcelamiento en las cárceles de Fresnes y Bois d’Arcy, Madariaga comenzó a enviar cartas al presidente francés François Mitterrand, quejándose de las condiciones de su detención, lo que reflejaba la tensión de su situación personal y su actitud ante la política francesa.
Después de tres años en prisión, Madariaga fue finalmente puesto en libertad en 1991, tras cumplir parte de su condena. Durante su tiempo en la cárcel, además de sus quejas por el trato recibido, Madariaga también se dedicó a escribir diversos relatos y alegatos jurídicos sobre su proceso. A su liberación, se instaló en Bilbao, donde se dedicó a la abogacía junto con su socio Txema Montero. La vida profesional de Madariaga dio un giro notable al dejar atrás su implicación directa en ETA y la política radical, aunque su nombre continuó asociado a la historia de la organización.
Desilusión y abandono de la lucha armada (1995-2021)
A mediados de la década de 1990, la situación política en el País Vasco comenzó a cambiar de manera significativa. En enero de 1995, el asesinato del líder del Partido Popular (PP) en Guipúzcoa, Gregorio Ordóñez, a manos de ETA, supuso un punto de inflexión para Julen Madariaga. La ejecución de este asesinato, que fue acompañado de la violencia habitual de la organización, provocó una fuerte reacción de Madariaga. En un giro radical en su postura, Madariaga anunció que abandonaría toda lucha política si la izquierda abertzale no condenaba públicamente el asesinato de Ordóñez.
Este asesinato y la posterior falta de condena de Herri Batasuna marcaron la ruptura definitiva de Madariaga con ETA y con el movimiento político radical vasco. En febrero de 1995, Madariaga confirmó su salida de la organización y de Herri Batasuna, enfocándose en su carrera profesional como abogado en su despacho de Bilbao. Su distanciamiento de la lucha armada y su rechazo a la violencia marcaron un cambio profundo en su vida y en su visión sobre el futuro del País Vasco. Durante los años posteriores, Madariaga defendió la necesidad de un proceso político que dejara atrás la violencia y abogó por una solución dialogada para alcanzar la autodeterminación del pueblo vasco.
A lo largo de sus últimos años, Julen Madariaga se dedicó a su carrera legal, retirándose de la vida política activa, aunque mantuvo en todo momento una actitud reflexiva sobre su pasado y la evolución del nacionalismo vasco. El 6 de abril de 2021, Julen Madariaga falleció en Saint-Pée-sur-Nivelle, Francia, a los 88 años de edad, dejando tras de sí un legado controvertido y complejo, marcado por su implicación en ETA, su posterior distanciamiento de la violencia y su transformación hacia una postura más conciliadora.
El legado de Julen Madariaga es uno de aquellos que sigue siendo debatido. Si bien su vida estuvo marcada por su radicalización política y su compromiso con la independencia vasca, también vivió una profunda evolución en sus posturas hacia el final de su vida, alejándose de la violencia y apostando por la resolución pacífica de los conflictos.
MCN Biografías, 2025. "Julen Madariaga y Aguirre (1932–2021): De cofundador de ETA a defensor del diálogo político". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/madariaga-y-aguirre-julen [consulta: 27 de enero de 2026].
