Jerjes I, Rey de Persia (485-465 a.C.): Un monarca de ambición y tragedia

Jerjes I, conocido también como Khshayarsha, Xerxes o Serses, fue uno de los monarcas más destacados y complejos de la historia persa. Su reinado estuvo marcado por su ambición desmesurada, grandes victorias, pero también por humillantes derrotas que cambiaron el curso de la historia de Persia y el mundo antiguo. Nacido en el 485 a.C., fue hijo del rey Darío I y de la reina Atosa. Tras la muerte de su padre, Jerjes heredó un imperio extenso y poderosamente establecido, pero también se vio obligado a enfrentarse a desafíos tanto dentro como fuera de sus dominios.

Orígenes y contexto histórico

El nacimiento de Jerjes I se dio en una época de esplendor para el Imperio Persa, bajo el gobierno de su padre, Darío I. Darío I había logrado consolidar un vasto imperio que se extendía desde la India hasta Egipto y gran parte de Europa. Sin embargo, el ascenso al trono de Jerjes no fue sencillo. A la muerte de su padre, su ascendencia al poder estuvo marcada por conflictos familiares. Jerjes tuvo que lidiar con la amenaza de sus tres hermanastros mayores, quienes aspiraban al trono, pero logró asegurarse la corona. Esta lucha interna por el poder fue una de las primeras muestras de la complejidad del reinado de Jerjes.

Una vez consolidado en el poder, Jerjes tuvo que hacer frente a varios desafíos externos. En primer lugar, tuvo que sofocar una rebelión en Egipto, que se había producido tras la muerte de Darío I. Egipto, que en ese momento formaba parte del Imperio Persa, había estado gobernado por la XXVII dinastía, y su faraón se rebeló ante la autoridad persa. Jerjes envió rápidamente un contingente de tropas a Egipto para sofocar la rebelión, y tras su victoria, nombró a su hermano Aquemenes como sátrapa (gobernador) de la región. De forma similar, también se produjo una rebelión en Caldea, que Jerjes I reprimió con la misma contundencia.

Logros y contribuciones de Jerjes I

La expedición contra Grecia

Uno de los eventos más notables y trascendentales del reinado de Jerjes I fue la expedición contra Grecia en 480 a.C., un intento de vengar la humillante derrota persa en la Batalla de Maratón en 490 a.C., que había dejado una marca profunda en el orgullo del imperio. Jerjes I decidió movilizar a una enorme fuerza militar, que partió de Sardes con destino a Grecia. La expedición de Jerjes estuvo llena de logros y fracasos.

Uno de los primeros logros de Jerjes fue la construcción de un canal en el istmo del monte Athos, un proyecto monumental que permitió a su ejército atravesar las aguas y continuar su avance hacia Grecia. Sin embargo, a pesar de las victorias iniciales, como el saqueo de Beocia y el Ática, las tropas persas sufrieron una serie de derrotas decisivas. La Batalla de las Termópilas fue una de las más famosas de esta campaña, donde el general griego Leónidas y sus 300 espartanos resistieron heroicamente el avance persa, aunque finalmente fueron derrotados.

A pesar de la derrota en las Termópilas, Jerjes I continuó su campaña, pero fue nuevamente derrotado en la Batalla de Salamina, donde la flota persa fue vencida por la marina griega. La derrota en Salamina marcó un punto de inflexión, y las fuerzas persas sufrieron más pérdidas en la Batalla de Platea y la Batalla de Mícale, donde finalmente se selló la derrota de Jerjes I.

Represión de rebeliones y construcción monumental

Jerjes I también se destacó por su férreo control sobre las rebeliones internas en su imperio. La más significativa de estas fue la rebelión de Babilonia, que estuvo encabezada por un líder llamado Belshimanni. Jerjes I no dudó en reprimir esta rebelión con una violencia implacable. Durante la represión, destruyó el templo de Esagila, dedicado al dios Marduk, y demolió la ziqurratu, la imponente torre escalonada de Babilonia. También fundió la estatua de oro de Marduk en lingotes, una acción que simbolizó el poder absoluto del rey.

Por otro lado, Jerjes I también se dedicó a la construcción, una faceta de su reinado que dejó un legado importante. En Persépolis, la famosa ciudad persa, Jerjes comenzó la edificación de la Sala de las Cien Columnas, una de las estructuras más grandiosas de la época. Esta sala, destinada a servir como un palacio ceremonial, es una de las maravillas arquitectónicas más impresionantes del Imperio Persa.

Momentos clave de su reinado

  1. Rebelión en Egipto (483 a.C.): Jerjes envía un ejército para sofocar la rebelión egipcia, asegurando el control de la región y nombrando a su hermano Aquemenes como sátrapa.

  2. Expedición contra Grecia (480 a.C.): Jerjes I lidera una campaña que incluye eventos clave como la construcción del canal en el monte Athos, el saqueo de Beocia y Ática, y las batallas de las Termópilas, Salamina, Platea y Mícale.

  3. Rebelión en Babilonia (c. 484 a.C.): Jerjes reprime con dureza la rebelión en Babilonia, destruyendo el templo de Esagila y la ziqurratu.

  4. Construcción en Persépolis (c. 480-465 a.C.): Inicia la edificación de la Sala de las Cien Columnas en Persépolis, uno de los legados arquitectónicos más importantes de su reinado.

Relevancia actual

Jerjes I sigue siendo un personaje central en la historia del Imperio Persa. Su figura es famosa tanto por sus grandes victorias como por sus fracasos más humillantes, especialmente su derrota frente a los griegos. Su ambición de expansión y su liderazgo en la invasión de Grecia marcaron un hito en las relaciones entre las culturas griega y persa, cuyas consecuencias se sienten hasta el día de hoy en la historia occidental.

Aunque su reinado terminó de manera trágica, con su asesinato a manos de conspiradores, el legado de Jerjes I perduró a través de la arquitectura monumental que dejó y el impacto que tuvo en el curso de la historia. Su asesinato, orquestado por el intrigante Artábano, el eunuco Aspamitre y Megabizos, yerno del rey, fue el fin de un reinado turbulento que dejó una marca indeleble en la historia del Imperio Persa. Tras su muerte, fue sucedido por su hijo Darío, aunque su reinado fue breve y terminó trágicamente cuando fue eliminado por el propio Artábano.

La figura de Jerjes I sigue siendo objeto de estudio y admiración, tanto por sus logros como por sus fracasos, representando una era de ambición desmesurada y complejidad política en el vasto Imperio Persa.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Jerjes I, Rey de Persia (485-465 a.C.): Un monarca de ambición y tragedia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/jerjes-i-rey-de-persia [consulta: 15 de febrero de 2026].