Avram Hershko (1937-VVVV): El bioquímico israelí que revolucionó la biología molecular

Avram Hershko (1937-VVVV): El bioquímico israelí que revolucionó la biología molecular

Avram Hershko, nacido en 1937 en Karcag, Hungría, es un destacado bioquímico nacionalizado israelí que ha dejado una huella imborrable en el campo de la biología molecular. Su investigación pionera sobre la degradación de proteínas mediada por el sistema ubiquitina ha transformado nuestra comprensión de la biología celular. Gracias a estos descubrimientos, Hershko recibió el Premio Nobel de Química en 2004, un reconocimiento que compartió con Aaron Ciechanover e Irwin Rose. Este artículo explora sus orígenes, su carrera científica, los logros que lo llevaron al Nobel y su relevancia en la ciencia contemporánea.

Orígenes y contexto histórico

Avram Hershko emigró a Israel con su familia en 1950, cuando apenas tenía 13 años. Su educación en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde estudió medicina, marcó el inicio de una carrera que lo llevaría a convertirse en uno de los científicos más influyentes del siglo XXI. Durante sus primeros años en Israel, Hershko se alistó en las fuerzas armadas del país, donde trabajó como médico entre 1965 y 1967. Sin embargo, fue su pasión por la ciencia lo que lo llevaría a hacer una contribución crucial al campo de la biología molecular.

En 1969, Hershko completó su doctorado en el Hadassah Medical School de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Posteriormente, realizó estudios postdoctorales en la Universidad de California en San Francisco entre 1969 y 1972. Durante este tiempo, comenzó a forjar la base de su futura carrera científica, que estaría centrada en desentrañar los mecanismos moleculares fundamentales que permiten la regulación celular.

Logros y contribuciones

Las investigaciones de Avram Hershko han tenido un impacto profundo en la biología molecular. En colaboración con Aaron Ciechanover, Hershko descubrió un proceso fundamental para la célula: cómo las proteínas defectuosas o innecesarias son marcadas y eliminadas. Este proceso, conocido como el sistema ubiquitina, es esencial para el mantenimiento de la salud celular.

El descubrimiento del sistema ubiquitina

A finales de la década de 1970 y principios de 1980, Hershko y Ciechanover demostraron que las células poseen un mecanismo de regulación que les permite destruir proteínas de manera controlada. El sistema ubiquitina implica que una molécula llamada ubiquitina se une a las proteínas para marcar su destrucción. Esta señalización es lo que se ha denominado el «beso de la muerte», ya que la ubiquitina señala a la proteína para que sea descompuesta por proteasas. Lo que hace este sistema aún más intrigante es que la ubiquitina puede ser reutilizada una vez que ha marcado una proteína para su degradación.

Años más tarde, Hershko y su equipo demostraron que este proceso de destrucción controlada de proteínas es fundamental para el ciclo celular. La capacidad de las células para eliminar proteínas defectuosas asegura la reparación de daños en el ADN y, por lo tanto, el funcionamiento adecuado de la célula.

Implicaciones en la salud humana

La investigación de Hershko también ha tenido grandes implicaciones para la medicina. El sistema ubiquitina juega un papel crucial en el sistema inmunológico y en diversos procesos celulares. Alteraciones en este sistema están relacionadas con enfermedades graves como el cáncer, la fibrosis quística y trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson. Estos hallazgos abrieron la puerta a nuevas estrategias terapéuticas. De hecho, el sistema ubiquitina se está explorando activamente como diana terapéutica para el desarrollo de fármacos que podrían tratar enfermedades como el mieloma múltiple y la fibrosis quística.

Hershko y sus colegas descubrieron que la fuente energética para la degradación de proteínas mediante el sistema ubiquitina es el ATP (trifosfato de adenosina), lo que añade una capa de complejidad al proceso. Posteriormente, Aaron Ciechanover descubrió que la tirosina aminotransferasa, una enzima clave en este sistema, también se degrada por medio de la ubiquitina. Estos avances profundizaron la comprensión del mecanismo celular, abriendo nuevas perspectivas para la biomedicina.

Momentos clave

A lo largo de su carrera, Avram Hershko ha sido reconocido con numerosos premios que celebran sus contribuciones científicas. Algunos de los momentos más destacados de su trayectoria incluyen:

  • Premio Nobel de Química (2004): Hershko, junto a Aaron Ciechanover e Irwin Rose, recibió el Premio Nobel por sus descubrimientos sobre el sistema de degradación de proteínas mediado por la ubiquitina.

  • Premio Weizmann para las Ciencias (1987): Este galardón se le otorgó en reconocimiento a su destacado trabajo en biología molecular.

  • Premio Israel en Bioquímica y Medicina (1994): Hershko fue honrado por sus contribuciones excepcionales a la ciencia en su país de adopción.

  • Premio Gairdner Foundation International (1999): Un reconocimiento global por su impacto en la investigación biomédica.

  • Premio Wachter (1999): Concedido por la Universidad de Innsbruck, Austria, y compartido con su colaborador Aaron Ciechanover.

Estos premios destacan la relevancia de Hershko en la ciencia mundial y subrayan la importancia de sus investigaciones en el campo de la biología molecular.

Relevancia actual

Avram Hershko continúa siendo una figura central en la investigación biomédica, y su trabajo sigue teniendo un impacto significativo en la medicina moderna. Su descubrimiento sobre el sistema ubiquitina no solo ha transformado la biología celular, sino que también ha abierto nuevos caminos para el tratamiento de enfermedades graves. En la actualidad, Hershko sigue colaborando en investigaciones científicas en el Instituto Rappaprot Family para la Investigación de las Ciencias Médicas en Haifa, Israel, donde comparte su experiencia con la nueva generación de científicos.

A lo largo de su carrera, Hershko ha sido miembro del Consejo de la Organización Europea de Biología Molecular desde 1993, una posición que refleja su influencia en el campo. Su trabajo continúa siendo un punto de referencia para investigadores en biología molecular y biomedicina.

Contribuciones y legado

El legado de Avram Hershko se extiende más allá de sus premios y logros académicos. Su investigación sobre el sistema ubiquitina ha sido fundamental para el avance de la biología molecular y ha proporcionado una base para el desarrollo de nuevas terapias para tratar enfermedades complejas. Junto con su colega Aaron Ciechanover, Hershko ha abierto una puerta a la medicina personalizada, donde los tratamientos pueden adaptarse a los mecanismos biológicos subyacentes de cada enfermedad.

Además, su trabajo sobre la regulación de proteínas ha tenido implicaciones importantes para el tratamiento de cánceres y enfermedades neurodegenerativas, que son responsables de una gran cantidad de muertes en todo el mundo. Las terapias basadas en su investigación ya están siendo exploradas y desarrolladas por científicos e investigadores en todo el mundo.

Premios y otros reconocimientos

Como mencionamos, Hershko ha sido galardonado con algunos de los premios más prestigiosos en el campo de la ciencia, entre los que destacan el Premio Nobel de Química y el Premio Weizmann. A lo largo de su carrera, ha publicado numerosos trabajos en revistas científicas de renombre, como el Journal of Biological Chemistry, consolidando su lugar como uno de los científicos más influyentes de la biología molecular.


Avram Hershko sigue siendo una figura de referencia en la ciencia, no solo por sus descubrimientos pioneros, sino también por su capacidad para influir en las generaciones futuras de científicos y médicos. Su legado continuará siendo fundamental para los avances en la medicina y la biología molecular.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Avram Hershko (1937-VVVV): El bioquímico israelí que revolucionó la biología molecular". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/hershko-avram [consulta: 26 de febrero de 2026].