Marmaduque Grove Vallejo (1878–1954): El Militar y Senador Revolucionario que Luchó por la Justicia Social
Marmaduque Grove Vallejo (1878–1954): El Militar y Senador Revolucionario que Luchó por la Justicia Social
Contexto, Orígenes y Formación
La familia Grove Vallejo: orígenes y valores
Marmaduque Grove Vallejo nació el 6 de julio de 1878 en la ciudad de Copiapó, en el norte de Chile, en una familia que, aunque de clase media, estaba impregnada de una fuerte carga ideológica y política. Su madre, Ana Vallejo Burgoa, y su padre, el abogado José Grove Ábalos, le transmitieron una visión radical de la realidad chilena. Esta perspectiva de justicia social, lucha contra la opresión y la preocupación por los más desfavorecidos serían pilares que definirían la vida y la carrera de Grove.
José Grove, militante de ideas republicanas, fue un hombre comprometido con la defensa de los valores democráticos, lo que lo llevó a enfrentarse directamente con la administración de José Manuel Balmaceda, presidente de Chile durante el periodo de 1886 a 1891. Su oposición a este régimen lo obligó a exiliarse, un hecho que marcaría profundamente a su hijo, Marmaduque. Este entorno, marcado por la lucha contra la dictadura y la defensa de las libertades, influyó de forma determinante en su temprana educación política, orientándolo hacia un pensamiento socialista.
El exilio de su padre en Europa en 1891 debido a la persecución política fue un golpe emocional para el joven Marmaduque, quien aún no había alcanzado la adolescencia. El sentimiento de injusticia generado por la situación de su familia y la vivencia de la inestabilidad política fueron factores decisivos que lo inclinaron hacia el socialismo y la crítica al orden establecido. La figura de su padre, tanto como defensor de ideales republicanos como de la justicia social, ejerció una gran influencia en él, forjando su visión crítica hacia el sistema político chileno.
A pesar de este entorno de adversidad, Marmaduque se mantuvo firme en su determinación de obtener una formación académica sólida, lo que lo llevaría a ingresar a la educación formal de manera temprana. En 1888, a los diez años, comenzó a estudiar en el Liceo de Hombres de Copiapó, un centro educativo importante en la ciudad. Durante estos años, su carácter efusivo y emocional comenzó a destacarse, y sus inclinaciones hacia el pensamiento crítico y la rebeldía se hicieron cada vez más evidentes.
En 1892, con tan solo 14 años, Marmaduque Grove decidió seguir la carrera militar, ingresando en la Escuela Naval de Chile. Sin embargo, su paso por esta institución no fue duradero. Aunque su actitud y desempeño en la academia le permitieron obtener el grado de brigadier, su carácter desafiante y su disposición a luchar por lo que consideraba justo le valieron la expulsión en 1895. En ese entonces, Grove participó en la llamada «sublevación del pan duro», un levantamiento de los cadetes navales que exigían mejores condiciones de vida, particularmente en relación con el racionamiento de alimentos. Este evento reflejó su deseo de justicia y su creciente disposición a desafiar las autoridades.
La expulsión de la Escuela Naval no fue un obstáculo definitivo en la vida de Grove, sino más bien un trampolín hacia nuevas oportunidades. Su deseo de servir a su país en el ámbito militar lo llevó a ingresar en la Escuela Militar Bernardo O’Higgins en 1897, donde continuó forjando su carácter y su ideología. Allí, estrechó lazos con otros jóvenes oficiales que, como él, se interesaban por las cuestiones políticas del momento. Entre ellos, destacaron Carlos Ibáñez del Campo y Arturo Puga Osorio, figuras que en el futuro jugarían roles fundamentales en la política chilena.
Primeros Años y Formación Educacional
La relación con figuras clave como Carlos Ibáñez del Campo y Arturo Puga
Durante su paso por la Escuela Militar, Marmaduque Grove entabló una relación cercana con Carlos Ibáñez del Campo y Arturo Puga Osorio, quienes compartirían con él las inquietudes políticas y sociales que marcarían la historia de Chile. Ibáñez del Campo, quien más tarde se convertiría en presidente de Chile, fue una de las figuras más influyentes en la vida de Grove. Aunque sus caminos políticos divergerían en el futuro, en ese momento compartían una visión crítica hacia la política conservadora de la época y un deseo de cambiar las estructuras sociales y económicas del país.
En 1906, después de graduarse como subteniente en el arma de Artillería, Grove decidió viajar a Europa para perfeccionar sus conocimientos sobre la artillería y las técnicas de guerra. Su estancia en Europa, que se extendió hasta 1911, le permitió especializarse en las técnicas más avanzadas relacionadas con las armas, máquinas y municiones de guerra. Durante este período, Grove también experimentó un ascenso en su carrera militar, alcanzando el rango de capitán. Fue en Europa donde su formación se consolidó no solo en el ámbito técnico, sino también en su pensamiento político, que se profundizó con la exposición a las ideas socialistas en el viejo continente.
Matrimonio y vida personal
A su regreso a Chile en 1912, además de formalizar su ingreso a la masonería, Grove continuó desarrollándose en el ámbito militar, ingresando a la Academia de Guerra en 1913. Ese mismo año, también contrajo matrimonio con Rebeca Valenzuela, con quien tendría seis hijos. Esta nueva etapa de su vida personal estuvo marcada por la estabilidad familiar, pero también por una creciente identificación con las luchas de las clases trabajadoras y un firme compromiso con la transformación política y social de Chile.
Carrera Militar, Revolución y Política
Desempeño en el Ejército y la Carrera Internacional
A lo largo de su carrera, Marmaduque Grove Vallejo se distinguió por su incansable dedicación al perfeccionamiento técnico y profesional, lo que le permitió ascender rápidamente dentro de las filas del ejército chileno. Tras su regreso a Chile en 1911, Grove continuó con su carrera militar, siendo destinado al regimiento de Artillería General Velázquez de la Guarnición Tacna. Durante su estancia en este regimiento, Grove consolidó su estatus como un oficial militar destacado, lo que le permitió ascender al rango de teniente coronel en 1923, y, más tarde, coronel en 1925.
En ese periodo, Grove no solo continuó con su formación técnica, sino que también se involucró en diversas cuestiones políticas dentro de las Fuerzas Armadas. En 1920, fue nombrado subdirector de la Escuela Militar Bernardo O’Higgins, donde pudo seguir influyendo en la formación de nuevos oficiales, compartiendo con ellos sus ideas reformistas y su visión crítica sobre el orden social y político en Chile. Sin embargo, en 1922, sus posturas provocaron conflictos con las autoridades militares, lo que resultó en su traslado a la Guarnición de Traiguén, un destino que reflejaba la tensión existente entre los sectores conservadores y los oficiales más progresistas como Grove.
Su ascenso a teniente coronel en 1923 no fue el final de las controversias. En 1925, fue designado director de la Escuela de Aviación, cargo que ocupó hasta ser enviado a Europa en calidad de jefe de la Misión Militar en el Viejo Continente. Este viaje tuvo como propósito estrechar la cooperación militar entre Chile y varios países europeos, y Grove, durante su estancia en Europa, continuó con su labor diplomática, además de recibir el ascenso a coronel. Su influencia internacional aumentó cuando fue nombrado agregado militar en Suecia, cargo que desempeñó hasta mediados de 1926.
Primeros Pasos en la Política y el Golpe de 1925
La entrada de Grove en la política fue inevitable. Desde sus años en la Escuela Militar, ya había demostrado una inclinación por la lucha contra las injusticias sociales y políticas. Su primer gran acto político fue su participación activa en el levantamiento de los cuadros juveniles del ejército en 1924. Este movimiento surgió como respuesta a la desilusión de muchos oficiales jóvenes con el Gobierno parlamentario de la época y la ley de Dieta Parlamentaria que estaba siendo discutida en el Congreso. En septiembre de ese año, Grove lideró una sublevación, reuniendo a un grupo de oficiales en el Club Militar para protestar contra las propuestas de la ley y la negativa del Congreso a aprobar la subida de los salarios para los militares.
Como resultado de sus acciones, y con el apoyo de otros oficiales, Grove logró posicionarse como una figura clave en el descontento militar. En la misma línea, la Junta Militar y Naval que él ayudó a formar presentó exigencias más radicales, tales como la reforma de la Constitución, el establecimiento de un impuesto sobre la renta y la renuncia de varios ministros del gabinete. Estos movimientos culminaron en la destitución del presidente Arturo Alessandri, quien abandonó el país y se refugió en la Embajada de Estados Unidos, desde donde fue forzado a partir hacia Argentina el 10 de septiembre de 1924.
Este periodo marcó una de las primeras victorias políticas de Grove, ya que la presión de los militares obligó al Gobierno a dar paso a una nueva Junta de Gobierno. Sin embargo, las tensiones no desaparecieron. El proceso culminó en el golpe de Estado de 1925, que restauró a Alessandri al poder con la promesa de una reforma constitucional que consolidó un sistema presidencialista.
La República Socialista de 1932
En los años siguientes, Grove continuó desempeñando un papel fundamental en los eventos políticos y militares de Chile. En 1932, la creciente crisis económica y social en el país, agravada por la gran depresión mundial, llevó a un cambio radical en las Fuerzas Armadas. Grove, consciente de la situación, lideró la sublevación de aviones desde la base de El Bosque el 4 de junio de ese año, proclamando la República Socialista de Chile. Este nuevo régimen fue un intento por instaurar un sistema más justo para los sectores populares, particularmente los trabajadores y campesinos que vivían en condiciones de extrema pobreza.
La Junta de Gobierno que asumió el poder fue encabezada por un grupo de militares de izquierda, entre ellos Grove, quien fue nombrado Ministro de Defensa. En este puesto, Grove impulsó varias reformas sociales que beneficiaron a las clases más desfavorecidas. Entre las medidas adoptadas se destacó la decisión de la Caja de Crédito Popular de devolver los artículos empeñados a los trabajadores, así como la obligación del Banco Central de otorgar créditos a pequeños industriales, mineros y agricultores. Estas políticas, aunque bien recibidas por los sectores populares, generaron gran rechazo en la oligarquía chilena y entre las Fuerzas Armadas más conservadoras, especialmente en la Marina.
Sin embargo, la República Socialista no duró mucho tiempo. El gobierno de Grove y la Junta fue derrocado el 16 de junio de 1932 por un pronunciamiento del exministro Carlos Dávila, quien, junto con otros sectores, vio el régimen socialista como una amenaza al orden establecido. Grove fue desterrado a la isla de Pascua, donde permanecería un tiempo hasta regresar al continente.
Últimos Años, Carrera Presidencial y Legado
La Caída de la República Socialista y la Expulsión
El final de la República Socialista marcó un giro crucial en la vida de Marmaduque Grove. Tras el golpe que derrocó el régimen que él mismo había impulsado, fue enviado nuevamente a la isla de Pascua, un destino que se convirtió en una especie de exilio forzado. Sin embargo, este aislamiento no significó el fin de su lucha. Con una férrea convicción, Grove continuó su activismo desde el exilio, y en 1932, aprovechando la inestabilidad política de Chile y el descontento popular con el régimen de Carlos Ibáñez, emprendió un nuevo intento por derrocar al gobierno militar.
En 1932, a bordo de un Fokker rojo, Grove aterrizó en Concepción con la intención de organizar un golpe contra Ibáñez. Aunque este intento resultó fallido y fue nuevamente arrestado, su resiliencia y determinación seguían intactas. A pesar de ser nuevamente enviado a la isla de Pascua, su figura continuaba siendo un referente para los sectores más progresistas y de izquierda del país.
En 1931, meses antes de la caída de Ibáñez, Grove logró salir de su confinamiento en la isla de Pascua y llegó a Europa, donde se reunió con Arturo Alessandri, el general Enrique Bravo y el mayor Carlos Millán en una comisión en el Viejo Continente. Juntos, firmaron el denominado «Pacto de Dover» en enero de 1928, que buscaba restaurar la democracia en Chile. Este pacto, sin embargo, fue frustrado cuando un agente de la administración ibañista descubrió la conspiración, lo que llevó a su destierro definitivo.
La Campaña Presidencial de 1932 y la Fundación del Partido Socialista
A pesar de los contratiempos y la expulsión, la figura de Grove se mantuvo relevante. En 1932, incluso se presentó como candidato presidencial en las elecciones que se celebraron en ese año. Su campaña fue un reflejo de su enorme popularidad entre sectores sociales que se veían representados por su ideología socialista. El lema de su campaña, «De la cárcel al Senado», hacía referencia tanto a sus múltiples confinamientos como a la resistencia que había mostrado ante las adversidades. En los comicios, Grove obtuvo un impresionante segundo lugar con un 18 % de los votos, lo que evidenció su alto grado de apoyo popular.
A pesar de no haber alcanzado la presidencia, su influencia seguía siendo profunda. En el mismo año, Marmaduque Grove fundó Acción Revolucionaria Socialista, un grupo que más tarde se fusionó con otros movimientos para constituir el Partido Socialista de Chile el 19 de abril de 1933. Este partido fue clave para consolidar el movimiento socialista en Chile y representar las demandas de las clases populares, marcando un hito en la política chilena.
La Carrera en el Senado y la Reforma Agraria
En 1934, Grove fue elegido senador por la región de Antofagasta, un puesto que desempeñaría durante tres períodos consecutivos (1934-1941 y 1941-1949). Su presencia en el Senado fue una plataforma fundamental para continuar promoviendo su agenda política y social. En este tiempo, se comprometió a abogar por los derechos de los trabajadores, los campesinos y las clases más desfavorecidas.
Uno de los proyectos más emblemáticos que presentó fue la Reforma Agraria, una propuesta que pretendía resolver la grave situación de los trabajadores del campo chileno. Según Grove, la situación de los campesinos era insostenible, ya que muchos de ellos apenas recibían lo necesario para subsistir. La Reforma Agraria, cuyo lema era «Ni tierra sin hombres, ni hombres sin tierra», proponía la redistribución de la tierra, exigiendo que el Estado expropiara los terrenos en barbecho, dividiera las grandes haciendas y los redistribuyera entre los trabajadores agrícolas. Para Grove, la redistribución de la tierra era clave para aumentar la producción, reducir la disparidad entre las clases sociales y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de vida de los trabajadores rurales.
Aunque su propuesta fue discutida y rechazada por diversos sectores conservadores, el proyecto de Reforma Agraria marcó un hito en la política chilena y sentó las bases de futuras reformas agrarias que, con el tiempo, serían implementadas por otros gobiernos.
El Socialismo y la Rivalidad con el Partido Comunista
La fundación del Partido Socialista de Chile fue otro de los logros significativos de Grove. El nuevo partido, que surgió de la unión de Acción Revolucionaria Socialista y otros grupos de izquierda, se propuso como una alternativa al Partido Comunista de Chile, que en ese momento atravesaba una crisis interna. Grove, como líder del nuevo partido, buscó posicionar a los socialistas en el centro de la política chilena, enfrentándose al poder tradicional y abogando por un cambio estructural en el país.
Durante los años 30, Chile experimentaba una situación política y económica de grandes tensiones. La creciente movilización de los trabajadores, el aumento de las demandas sociales y la polarización política llevaban a un escenario conflictivo. Grove y su Partido Socialista, al igual que el Partido Comunista, buscaban mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, pero sus enfoques diferían. La rivalidad con el Partido Comunista fue una constante en los años posteriores, ya que Grove y su partido promovían una agenda más moderada y reformista, mientras que los comunistas abogaban por un cambio más radical.
El Legado de Marmaduque Grove Vallejo
El legado de Marmaduque Grove Vallejo es profundo y multifacético. Su influencia en la política chilena es innegable, especialmente en lo que respecta al socialismo y las reformas laborales. A lo largo de su carrera, Grove nunca dejó de luchar por la justicia social, la equidad y el bienestar de los sectores más desfavorecidos del país. Aunque su vida estuvo marcada por múltiples exilios, destierros y conflictos políticos, su ideología socialista siguió resonando en la sociedad chilena, y su figura se convirtió en un símbolo de lucha por los derechos de los trabajadores.
A nivel político, Grove fue un precursor de las reformas que, décadas después, serían implementadas por otros gobiernos de izquierda en Chile. Su impulso por la Reforma Agraria y su lucha por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores rurales sentaron las bases de las políticas progresistas que se desarrollaron en la segunda mitad del siglo XX. Además, su figura se asocia con los primeros movimientos de izquierda organizados en Chile, que desembocarían en la formación del Frente Popular y el ascenso de figuras como Pedro Aguirre Cerda.
Marmaduque Grove murió el 15 de mayo de 1954 en Santiago, dejando un legado de lucha, resistencia y compromiso con la transformación social. Aunque su vida estuvo marcada por los conflictos y las divisiones políticas, su figura sigue siendo un referente en la historia de Chile, especialmente en la historia del socialismo y la política de izquierda.
MCN Biografías, 2025. "Marmaduque Grove Vallejo (1878–1954): El Militar y Senador Revolucionario que Luchó por la Justicia Social". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/grove-vallejo-marmaduque [consulta: 5 de febrero de 2026].
