Djona-Radja (s. XV). El cronista de los reyes de Cachemira cuya obra preservó siglos de historia
En el vasto tapiz de la historia del subcontinente indio, Djona-Radja emerge como una figura crucial del siglo XV, cuyo trabajo como historiador marcó un hito en la preservación de la memoria dinástica de Cachemira. Su autoría del Radjavali, una genealogía meticulosamente estructurada de los reyes de la región, lo posiciona como una de las voces más significativas en la construcción de la identidad histórica de esta región montañosa y culturalmente rica.
Su contribución es parte fundamental del corpus conocido como Radja-Tarangini, una crónica única escrita en verso que constituye una de las fuentes históricas más importantes sobre el devenir político y cultural de Cachemira hasta finales del siglo XVI.
Orígenes y contexto histórico
Para comprender la relevancia de Djona-Radja, es esencial situarlo dentro del contexto histórico y literario del que formó parte. La Cachemira del siglo XV se hallaba inmersa en un entorno de transformaciones políticas y religiosas, marcado por las sucesivas dinastías que intentaron imponer su dominio sobre este estratégico valle himalayo.
Desde tiempos antiguos, Cachemira había desarrollado una tradición literaria profundamente enraizada en el sánscrito, siendo un centro destacado de erudición y espiritualidad. Fue en este contexto donde surgió la necesidad de conservar y sistematizar la historia de sus gobernantes. Así nació el ambicioso proyecto historiográfico del Radja-Tarangini, una crónica poética compuesta por cuatro autores a lo largo de los siglos. Djona-Radja se convirtió en el segundo de estos cronistas, aportando una sección clave al relato histórico del reino.
A diferencia de los relatos fragmentarios que dominaban la historiografía de otras regiones de la India medieval, el enfoque adoptado en la Radja-Tarangini, al cual Djona-Radja contribuyó decisivamente, era sistemático, cronológico y dotado de un fuerte componente literario, lo que garantizó su longevidad y valor documental.
Logros y contribuciones
La principal aportación de Djona-Radja a la historiografía fue la autoría del Radjavali, una obra que no solo presenta una genealogía detallada de los monarcas de Cachemira, sino que también refleja el arte de la narrativa histórica del periodo. Su sección en el Radja-Tarangini se destaca por:
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Organización genealógica rigurosa de los reyes, permitiendo trazar con precisión la sucesión dinástica.
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Uso del verso como forma literaria, lo cual facilitaba la memorización y transmisión oral de los hechos históricos.
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Continuidad del proyecto historiográfico, al asumir la responsabilidad de extender una obra iniciada por Kalhana, el primer autor del Radja-Tarangini.
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Profundización en los aspectos políticos y sociales de cada reinado, brindando información clave para comprender la evolución institucional del reino.
El Radjavali se convierte así en una pieza fundamental no solo desde el punto de vista histórico, sino también filológico y literario. La obra de Djona-Radja representa una síntesis entre el conocimiento histórico y el arte poético, siguiendo la tradición india de combinar erudición y estética en la narración de los hechos.
Momentos clave
La trayectoria de Djona-Radja se inscribe dentro de un proceso historiográfico colectivo que se extendió a lo largo de varios siglos. A continuación, se presenta un listado de los hitos esenciales que estructuran su aporte dentro del Radja-Tarangini:
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Kalhana (s. XII) – Compone la primera parte del Radja-Tarangini, abarcando hasta el año 1148. Establece el modelo literario e historiográfico.
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Djona-Radja (s. XV) – Autor del Radjavali, segunda parte de la crónica, ampliando la historia desde donde la dejó Kalhana.
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Srikanta (siglo XV o XVI) – Continúa la narrativa histórica, integrando eventos recientes de la época.
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Prajyabhatta y Suka (fines del siglo XVI) – Finalizan la obra llevando la crónica hasta el año 1586, fecha clave en la historia de Cachemira por su anexión al Imperio mogol.
El lugar ocupado por Djona-Radja en esta cadena de transmisión histórica es estratégico, ya que permite la transición entre las primeras tradiciones historiográficas de la región y los momentos de mayor turbulencia política que antecedieron la dominación mogola.
Relevancia actual
Aunque a menudo ignorado por las corrientes historiográficas occidentales, Djona-Radja ocupa un lugar de honor en los estudios sobre la historia de Cachemira y la India premoderna. Su obra, el Radjavali, no solo sirve como fuente para los historiadores modernos, sino que también ha sido objeto de análisis por filólogos, antropólogos y especialistas en literatura sánscrita.
En el contexto actual de tensiones identitarias y territoriales en la región de Cachemira, la recuperación de estas voces históricas cobra una dimensión política y cultural. Conocer el relato que los propios cachemires hicieron de su historia —por medio de figuras como Djona-Radja— permite reconstruir una visión autóctona y estructurada del pasado, alejada de los discursos coloniales o exclusivamente modernos.
Además, el enfoque genealógico utilizado en el Radjavali ha influido en la manera en que los linajes reales son estudiados en la historiografía del sur de Asia, y ha servido como modelo para otras crónicas regionales que surgieron posteriormente en la India.
Los manuscritos del Radja-Tarangini, en los que se encuentra la obra de Djona-Radja, siguen siendo objeto de restauración, traducción y estudio en centros académicos especializados, lo que demuestra su permanente relevancia como documento histórico-literario.
Una figura clave en la memoria de Cachemira
Djona-Radja, a pesar de la escasez de información biográfica directa sobre su vida, ha logrado consolidarse como uno de los pilares de la historiografía india premoderna. Su trabajo en la genealogía de los reyes de Cachemira no fue meramente un ejercicio erudito, sino un acto de preservación cultural y de afirmación histórica.
Gracias a su contribución, es posible acceder hoy a una cronología detallada de los gobernantes de Cachemira, junto con un panorama de las transformaciones políticas y sociales que moldearon esta región entre los siglos XII y XVI. El Radjavali no solo llena un vacío documental, sino que se constituye como una obra de referencia imprescindible para los estudios sobre monarquía, administración y literatura sánscrita en la India medieval.
En un mundo donde la historia muchas veces es contada por quienes ostentan el poder, el trabajo de autores como Djona-Radja representa una forma alternativa de narrar el pasado: desde la voz de los cronistas locales, con una mirada detallista, sistemática y profundamente enraizada en su tiempo.
MCN Biografías, 2025. "Djona-Radja (s. XV). El cronista de los reyes de Cachemira cuya obra preservó siglos de historia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/djona-radja [consulta: 27 de febrero de 2026].
