Diocles, Cayo Apuleyo (ca.104-ca.150). El auriga lusitano que conquistó el Circo Romano
Diocles, conocido como Cayo Apuleyo, fue uno de los más célebres aurigas o conductores de cuádriga de la antigua Roma. Nacido en la provincia de Lusitania hacia el año 104 d.C., en la actual Portugal, Diocles se convirtió en una leyenda del deporte romano, destacándose en las famosas carreras de cuadrigas. Su habilidad y destreza en la conducción de estos carros de caballos lo llevaron a ser un héroe popular en la Roma del siglo II, alcanzando una fama y una fortuna que aún hoy son admiradas.
Orígenes y contexto histórico
El nacimiento de Cayo Apuleyo Diocles se sitúa alrededor del año 104 en la provincia de Lusitania, territorio que formaba parte del Imperio Romano y que hoy corresponde a la zona occidental de la Península Ibérica. Aunque poco se sabe acerca de su infancia y juventud, se presume que emigró a Roma en su temprana juventud para probar suerte en el mundo de las carreras de cuadrigas, un deporte extremadamente popular en la antigua Roma.
El Imperio Romano, en la época de Diocles, vivía bajo el reinado de emperadores como Adriano, quien se encontraba en el poder cuando el joven lusitano se destacó por primera vez como agitator o auriga. A partir del año 122, ya figuraba como conductor en las competiciones más prestigiosas, las carreras de cuadrigas que se disputaban en los grandes circos romanos, como el Circus Maximus, donde se reunían miles de personas para presenciar estas emocionantes competiciones.
Logros y contribuciones
El gran salto de Diocles en el mundo de las carreras ocurrió en el año 124, cuando consiguió su primera victoria importante. En ese momento, formaba parte de la factio albata, uno de los equipos menos poderosos en comparación con otros más prestigiosos, pero fue allí donde comenzó a forjar su reputación como un auriga excepcional. Con su destreza al mando de las cuadrigas, pronto comenzó a ascender en el mundo competitivo de las carreras de Roma.
Su habilidad lo llevó a cambiar de equipo, primero a la factio prasina (el equipo verde) y, finalmente, a la factio russata (el equipo rojo), el más poderoso y rico de todos. En este último equipo, Diocles alcanzó la cima de su carrera y se convirtió en una figura adorada por el pueblo romano, llegando a ser comparado con los más grandes héroes de la época. Con este equipo, participó en más de 1.462 victorias documentadas, superando todas las marcas anteriores de los aurigas más renombrados.
Las victorias de Diocles
Diocles era un fenómeno en el circo romano. Además de competir en carreras de cuadrigas tradicionales, en las que los carros eran tirados por dos, tres, seis y hasta siete caballos, también participó en algunas de las competiciones más prestigiosas, como la carrera inaugural de las fiestas del Circo, en la que se enfrentaba a los mejores aurigas de la ciudad. En total, se estima que Diocles ganó la carrera inaugural en más de 110 ocasiones, un récord impresionante que no ha sido igualado por ningún otro auriga.
Su destreza era tal que incluso competía en el mismo día en carreras de diversas modalidades, como las que involucraban cuadrigas de tres y seis caballos. Esta habilidad para adaptarse a diferentes tipos de competiciones lo convirtió en el auriga más destacado de su tiempo. En las inscripciones de la época, se mencionan con frecuencia sus victorias, y los ciudadanos de Roma lo consideraban una figura legendaria.
Momentos clave en su carrera
A continuación, se presentan algunos de los momentos más importantes en la vida y carrera de Diocles:
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124 d.C.: Primera victoria importante en la factio albata.
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Años 130: Ascenso a la factio prasina, donde sigue destacando por su habilidad.
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Hacia el 140: Llegada a la factio russata, el equipo más prestigioso, donde alcanza su máximo esplendor.
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146 d.C.: Retiro definitivo tras acumular 1.462 victorias.
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Muerte en el 150 d.C.: Diocles fallece en la villa de Praeneste (actual Palestrina), dejando una notable fortuna.
Relevancia actual
La figura de Diocles ha perdurado a lo largo de los siglos como un símbolo de la destreza y la fama alcanzadas por los deportistas de la antigua Roma. Su historia es un testimonio del auge de las carreras de cuadrigas en el Imperio Romano, un deporte que no solo era una fuente de entretenimiento, sino también una vía para la ascensión social y económica.
Diocles no solo fue conocido por sus victorias, sino también por su fortuna personal. Según los cálculos del historiador García y Bellido, al momento de su retiro en 146 d.C., Diocles acumulaba una fortuna de más de 35 millones de sestercios, lo que equivaldría a más de mil millones de pesetas en la actualidad. Esta enorme riqueza no solo lo convirtió en uno de los hombres más ricos de Roma, sino que también le permitió disfrutar de una vida tranquila en su villa en Praeneste, donde pasó sus últimos años lejos de la frenética vida del circo.
La memoria de Diocles sigue viva en el ámbito de los deportes de motor, ya que su habilidad al mando de una cuadriga le ha asegurado un lugar en la historia como uno de los grandes pioneros de las competiciones con vehículos. Su figura es comparada a menudo con los más grandes deportistas contemporáneos, cuyo talento y dedicación les permiten dejar un legado que trasciende generaciones.
El legado de Diocles
El legado de Diocles, aunque en gran parte olvidado por los historiadores durante siglos, ha sido rescatado gracias a diversas inscripciones y monumentos. Una de las fuentes más importantes sobre su vida es la estela conmemorativa hallada en Roma, en las cercanías del circo edificado por el emperador Calígula, donde Diocles logró gran parte de sus victorias. Esta estela relata con precisión sus éxitos y confirma las cifras de victorias que se conocen hoy en día.
En la actualidad, la historia de Diocles sirve como inspiración para los atletas que, como él, buscan destacar en su disciplina. Además, su vida demuestra cómo el deporte puede ser una vía para alcanzar la fama y la riqueza, algo que, si bien en el contexto romano era mucho más ligado a la política y al poder social, sigue siendo relevante hoy en día en el mundo de los deportes profesionales.
El auge de los deportes de motor y la relevancia de las competiciones a nivel mundial permiten que la figura de Diocles, el auriga de Lusitania, sea recordada como un pionero que, con su destreza, no solo conquistó el Circo Romano, sino que también dejó una huella imborrable en la historia del deporte.
MCN Biografías, 2025. "Diocles, Cayo Apuleyo (ca.104-ca.150). El auriga lusitano que conquistó el Circo Romano". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/diocles-cayo-apuleyo [consulta: 4 de febrero de 2026].
