Robert Bruce: (1210-1295). El Noble Escocés que luchó por el trono de Escocia

Robert Bruce, nacido en 1210
y fallecido en 1295, fue un noble escocés de origen normando que se
destacó en la historia de Escocia por su lucha por el trono en un
periodo de gran turbulencia política. Su ambición y legado, aunque no
coronado durante su vida, sentaron las bases para que su nieto, Robert
I Bruce, alcanzara el trono en el futuro. En este artículo,
exploraremos sus orígenes, su implicación en la crisis sucesoria
escocesa, y su impacto en los eventos que dieron forma a la historia de
Escocia.

Orígenes y contexto histórico

Robert Bruce nació en el
seno de la familia Bruce, que desde su origen normando había logrado
emparentar con la realeza escocesa. Este vínculo se fortaleció cuando
Robert Bruce el Viejo, señor de Annandale, se casó con una de las hijas
de Guillermo I, rey
de Escocia entre 1165 y 1214. Esta conexión dinástica permitió a los
Bruce ganarse un lugar de relevancia en la corte escocesa, una posición
que Robert Bruce el Noble aprovecharía en su lucha por el trono de
Escocia tras la muerte de Alejandro III, rey de Escocia, en 1285.

La muerte de Alejandro
III dejó a Escocia sumida en una profunda crisis sucesoria. La única
heredera directa del monarca era su nieta, Margaret, conocida como «la
Dama de Noruega», hija de su hija Margaret y Erik, rey de Noruega. Sin
embargo, la niña era demasiado joven para asumir el trono, lo que dejó
un vacío de poder y desató una lucha interna entre los principales
nobles del país por la sucesión.

Logros y contribuciones

La crisis sucesoria de 1286-1289

El protagonismo de Robert Bruce en la historia escocesa comienza en el periodo posterior a la muerte de Alejandro III.
La crisis sucesoria llevó a que un consejo de notables escoceses,
reunido en Scone en 1286, proclamara a la pequeña Margaret como
heredera del trono. Sin embargo, la intervención de John Comyn, barón influyente y defensor de la causa de los Balleuil, otro pretendiente al trono, generó divisiones dentro de la nobleza escocesa.

En este contexto, Robert
Bruce aprovechó su posición como miembro de la familia Bruce para
presentar su propia candidatura al trono, argumentando su ascendencia
directa de Guillermo I,
rey de Escocia. Consciente de que el reino se encontraba al borde del
colapso, Robert Bruce comenzó a formar alianzas con varios clanes,
especialmente con los MacGregor, con quienes estaba emparentado.
Además, reunió un ejército significativo que se concentró en su
castillo de Turnberry, en la región de Annandale.

Entre 1286 y 1289, los
Bruce y los Balleuil se enfrentaron en diversas escaramuzas, lo que
resultó en la muerte de varios miembros del consejo de regencia. La
situación empeoró hasta que Robert Bruce solicitó la intervención del
monarca inglés Eduardo I como árbitro en la disputa.

El tratado de Birgham y la breve guerra civil escocesa (1290-1295)

Eduardo I,
rey de Inglaterra, aprovechó la crisis sucesoria escocesa para
intervenir y tratar de asegurar la unión de ambos reinos bajo su
control. Tras obtener el respaldo de la Santa Sede, el monarca inglés
consiguió que el consejo de regencia escocés firmara el tratado de
Birgham en marzo de 1290. Este tratado proponía el matrimonio por
poderes entre Margaret, la Dama de Noruega, y el hijo de Eduardo I, lo
que, en teoría, garantizaría la unión de Escocia e Inglaterra.

Sin embargo, la muerte de
Margaret en las islas Orcadas a finales de 1290 alteró drásticamente
los planes de Eduardo I. Robert Bruce, al ver sus derechos al trono
amenazados, levantó nuevamente un ejército y presentó sus demandas a Eduardo I, exigiendo que reconociera sus derechos a la corona escocesa. La respuesta del consejo de regencia fue que se solicitara a Eduardo I que decidiera quién debía ser el nuevo rey, lo que otorgaba una mayor influencia a Inglaterra sobre los asuntos escoceses.

En noviembre de 1292, Eduardo I emitió una Sentencia Arbitral que favoreció a John Balleuil,
quien fue proclamado nuevo rey de Escocia. Sin embargo, Balleuil juró
fidelidad al rey inglés, lo que desató una nueva ola de tensiones y
alimentó la guerra civil escocesa.

La lucha contra los Balleuil y la caída de Robert Bruce

A partir de ese momento,
Robert Bruce intensificó su lucha contra los Balleuil y las tropas
inglesas, que estaban bajo el control de John Comyn.
A pesar de los esfuerzos de Balleuil para aferrarse al poder, sus
negativas a cumplir con los compromisos feudos, como enviar tropas para
apoyar a Inglaterra en su conflicto con Francia, marcaron el principio
de su caída. En 1294, tras la derrota de Balleuil en las batallas de
Dumbar y Berwick, huyó de Escocia, lo que dejó a Robert Bruce como el
hombre fuerte del reino.

No obstante, la victoria
de Bruce fue breve. En 1295, Robert Bruce murió repentinamente,
posiblemente como resultado de alguna acción insidiosa de su principal
rival, John Comyn, o incluso en un campo de batalla. Aunque no llegó a ver cómo su nieto, Robert I Bruce,
alcanzaba la corona escocesa, su lucha sentó las bases para que este
pudiera finalmente coronarse rey de Escocia, cumpliendo el sueño de
Robert Bruce el Noble.

Relevancia actual

Aunque Robert Bruce nunca
fue rey de Escocia, su figura sigue siendo fundamental para entender la
historia medieval escocesa. Su participación activa en la crisis
sucesoria y sus esfuerzos por reunificar Escocia bajo una monarquía
independiente inspiraron a generaciones posteriores de escoceses,
incluidos los miembros de su propia familia. Robert I Bruce,
su nieto, se convirtió en uno de los monarcas más destacados de la
historia de Escocia, logrando finalmente la independencia del reino
respecto de Inglaterra tras la famosa batalla de Bannockburn en 1314.

Hoy en día, el nombre de
Robert Bruce el Noble se asocia con la lucha por la justicia y la
libertad de Escocia. Su legado sigue vivo en la historia del país y en
la memoria colectiva de los escoceses, que ven en él a un precursor de
la independencia que tanto ansían.

Momentos clave en la vida de Robert Bruce

  • 1210: Nace Robert Bruce.

  • 1285: Muerte de Alejandro III, desatando la crisis sucesoria en Escocia.

  • 1286-1289: Enfrentamiento con los Balleuil y otros nobles por la sucesión del trono.

  • 1290: Firma del tratado de Birgham y la muerte de Margaret, la Dama de Noruega.

  • 1291-1292: La Sentencia Arbitral de Eduardo I que favorece a John Balleuil como rey de Escocia.

  • 1294: Derrota de Balleuil y huida de Escocia.

  • 1295: Muerte de Robert Bruce el Noble, sin alcanzar su sueño de ser rey.

Bibliografía

  • MITCHINSON, R.: A History of Scotland. (Londres-Nueva York: Methuen, 1980).

  • MORGAN, K. O.: The Oxford History of England. (Oxford: University Press, 1988).


Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Robert Bruce: (1210-1295). El Noble Escocés que luchó por el trono de Escocia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/bruce-robert [consulta: 20 de febrero de 2026].