Fray José Rosauro Acuña (1769-?). El religioso patriota que desafió al imperio español

Fray José Rosauro Acuña El religioso patriota que desafió al imperio español

El nombre de Fray José Rosauro Acuña se inscribe con fuerza en la historia de Chile como el de un religioso que no dudó en tomar partido por la independencia, arriesgando su libertad y su vida. Nacido en Santiago el 29 de agosto de 1769, este fraile y médico chileno fue mucho más que un simple servidor de la fe: se convirtió en un activo conspirador patriota, comprometido con el proceso emancipador chileno desde sus inicios. Su historia, marcada por la vocación religiosa, el ejercicio médico y una firme postura política, lo convierte en una figura notable del periodo independentista, aunque su final en la isla de Juan Fernández permanece envuelto en el misterio.

Orígenes y contexto histórico

Fray José Rosauro Acuña nació en el seno de una familia ligada al ámbito militar. Su padre, Antonio de Acuña, fue soldado de la Compañía de Dragones de la Reina, y su madre, Josefa Chacón, probablemente influyó en su formación espiritual. Desde temprana edad, Rosauro se vinculó a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, donde comenzó su formación como médico bajo la tutela de fray Pedro Manuel Chaparro. Esta orden, reconocida por su labor en la salud, ofreció al joven Acuña no solo conocimientos clínicos, sino también una profunda vocación de servicio.

La formación médica y religiosa de Acuña se dio en un momento crucial para Chile y América Latina en general. A fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, el continente hervía en movimientos que aspiraban a romper con el yugo colonial español. Esta efervescencia, alimentada por los ideales de la Ilustración y los ecos de la Revolución Francesa, encontró eco en numerosos criollos que buscaban construir naciones libres. En este contexto se inscribe la figura del fraile patriota, quien, desde sus funciones eclesiásticas y sanitarias, no dudó en involucrarse con la causa libertadora.

Logros y contribuciones

Tras completar su formación, Fray José Rosauro fue enviado a Chillán para dirigir un nuevo hospital de la orden. Allí se desempeñó como prior, combinando su labor espiritual con la dirección médica. Sin embargo, su verdadero aporte al proceso histórico chileno vendría con su adhesión al movimiento patriota.

Durante sus frecuentes viajes a Concepción, entró en contacto con líderes independentistas, estableciendo relaciones que marcarían su destino. Participó activamente en las tertulias de Juan Martínez de Rozas, una de las figuras centrales del movimiento revolucionario chileno, y entabló amistad con Bernardo O’Higgins, futuro director supremo de la nación. Este entorno revolucionario caló profundamente en Fray Rosauro, quien comenzó a reclutar adeptos en Chillán, extendiendo la influencia del ideario independentista en la región.

Su fervor patriótico y sus acciones le valieron la persecución de las autoridades coloniales. En 1809 fue acusado de conspirar contra la Corona y fue detenido por orden de la Real Audiencia. Aunque inicialmente fue recluso en el convento de su orden en Santiago, la medida fue revocada y Fray José Rosauro regresó a Chillán, donde redobló su compromiso con la independencia.

Momentos clave

A lo largo de su vida, varios momentos definieron la trayectoria de Fray José Rosauro Acuña:

  • 1769: Nace en Santiago, Chile.

  • Ingreso en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios: Formación como médico y religioso.

  • Inicios del siglo XIX: Asume como prior del hospital en Chillán.

  • 1809: Se dicta orden de detención por conspiración; es recluido en Santiago.

  • 1810-1813: Retorna a Chillán, intensifica su labor patriótica.

  • 1813: Es capturado por las tropas del general español Juan Francisco Sánchez durante la ocupación de Chillán.

  • Prisión en El Callao: Encarcelado en las casamatas del Real Felipe y posteriormente en las cárceles de la Inquisición.

  • Deportación a la isla de Juan Fernández: Cumple condena junto a otros patriotas, donde finalmente muere.

Durante su cautiverio en Perú, Fray José Rosauro Acuña permaneció más de un año en las cárceles de la Inquisición, una etapa que evidencia la severidad con la que la Corona Española reprimía a los insurgentes. Posteriormente, fue devuelto a Chile y confinado en la isla de Juan Fernández, un sitio utilizado como prisión para los rebeldes.

De esta última etapa de su vida se tiene testimonio en la obra El chileno consolado en los presidios o la filosofía de la religión, escrita por Juan Egaña, otro influyente patriota chileno. Este texto refleja no solo las condiciones del encierro, sino también el espíritu de resistencia y reflexión filosófica que caracterizó a muchos de los líderes del proceso independentista.

Relevancia actual

La figura de Fray José Rosauro Acuña merece un lugar destacado en la historia de Chile por su doble rol como agente religioso y político. Su vida encarna la confluencia entre fe y libertad, una combinación que marcó el accionar de muchos clérigos durante las luchas de independencia en América Latina. Su historia es también testimonio del compromiso de sectores eclesiásticos con la causa emancipadora, rompiendo con la visión tradicional que asocia exclusivamente a la Iglesia con el orden colonial.

Además, el legado de Acuña se mantiene vivo como símbolo de resistencia. Su paso por las cárceles, su deportación a un presidio insular y su persistente actividad revolucionaria lo convierten en un ejemplo de coherencia y valentía. En tiempos en que las libertades eran negadas, Fray Rosauro eligió el camino del compromiso, incluso a costa de su propia libertad y seguridad.

La historia de Fray Rosauro también ilustra la importancia de las redes de sociabilidad patriota, como las tertulias y los círculos intelectuales en Concepción y Chillán, que fueron semilleros de pensamiento revolucionario. Su relación con figuras clave como Juan Martínez de Rozas, Bernardo O’Higgins y Juan Egaña muestra que, más allá de los campos de batalla, la independencia de Chile también se gestó en los espacios de diálogo, reflexión y conspiración.

A pesar de no contar con una fecha exacta de fallecimiento, el impacto de su vida permanece indeleble en la memoria histórica del país. La isla de Juan Fernández, donde acabó sus días, representa no solo su martirio, sino también el lugar donde muchos sueños de libertad continuaron germinando.

La historia de Fray José Rosauro Acuña es, en definitiva, la de un hombre que fusionó el llamado espiritual con el fervor patriótico, y cuyo nombre debe figurar entre los grandes precursores de la independencia chilena. Su ejemplo sigue siendo fuente de inspiración para quienes creen en la justicia, la libertad y el poder de la convicción personal como motores del cambio histórico.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Fray José Rosauro Acuña (1769-?). El religioso patriota que desafió al imperio español". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/acunna-fray-jose-rosauro [consulta: 5 de febrero de 2026].