Varanes IV (¿-404). El monarca persa que dividió Armenia y fundó Kermanshah
Varanes IV, rey de Persia entre los años 388 y 399 o 404, ocupa un lugar singular en la historia del Imperio Sasánida por su papel en momentos decisivos de geopolítica y por haber sido el fundador de una ciudad que aún perdura: Kermanshah. Su reinado transcurrió durante un periodo de intensas presiones externas y negociaciones diplomáticas, en particular con el Imperio romano de Oriente, bajo el gobierno de Teodosio I. Aunque su figura es menos conocida que la de otros monarcas sasánidas, su impacto fue notable, especialmente en lo relativo al reparto territorial de Armenia y la defensa del este del imperio frente a los pueblos nómadas del Asia Central.
Orígenes y contexto histórico
Varanes IV fue hermano y sucesor de Sapor III, y ascendió al trono sasánida en un periodo marcado por complejos desafíos militares y diplomáticos. Su familia pertenecía a la dinastía sasánida, una de las más poderosas y duraderas del antiguo Irán, que gobernó desde el año 224 hasta la conquista islámica en el siglo VII.
El contexto geopolítico de finales del siglo IV era tenso. Persia se encontraba presionada por diferentes frentes: al oeste, las relaciones con el Imperio romano eran inestables, mientras que al este surgía una amenaza creciente representada por los hunos heftalíes, un grupo nómada que comenzaba a invadir las regiones orientales del imperio, especialmente la zona del Jurasán.
Logros y contribuciones
Uno de los logros más destacados de Varanes IV fue su capacidad diplomática para afrontar una situación estratégica muy delicada en el Cáucaso. Frente al riesgo de un conflicto abierto con Roma por la dominación de Armenia, Varanes IV optó por una resolución negociada. Así, acordó con el emperador romano Teodosio I la partición de Armenia, dividiendo este importante territorio entre ambas potencias. Esta decisión evitó una guerra directa, estabilizó la región temporalmente y sentó un precedente para futuras delimitaciones territoriales.
Además, Varanes IV es recordado por una contribución urbanística significativa: la fundación de la ciudad de Kermanshah. Situada estratégicamente en el oeste de Irán, esta ciudad se convirtió en un importante centro administrativo y militar, y ha perdurado a lo largo de los siglos como una de las principales urbes de la región.
Momentos clave
A lo largo de su reinado, Varanes IV enfrentó varios desafíos y tomó decisiones que marcaron el devenir del imperio. Entre los momentos más importantes de su gobierno se pueden destacar los siguientes:
-
388: Varanes IV accede al trono tras la muerte de su hermano Sapor III.
-
Finales de la década de 380: La presión de los hunos heftalíes en el este del imperio se intensifica, especialmente en la región del Jurasán.
-
Año 387/388: Negociaciones con Teodosio I concluyen en la partición de Armenia, que queda dividida entre el Imperio romano y el Imperio persa.
-
Durante su reinado: Se funda Kermanshah, que se convierte en una ciudad clave para el control del oeste del Imperio sasánida.
-
399 ó 404: Fecha incierta de su muerte y fin de su reinado.
Relevancia actual
Aunque el nombre de Varanes IV no suele figurar entre los más recordados del Imperio sasánida, su legado sigue vivo. La ciudad de Kermanshah, que fundó, continúa siendo una capital provincial de gran importancia en Irán moderno. Su fundación marcó un hito en la estrategia defensiva y administrativa del imperio, permitiendo un control más eficaz de las rutas comerciales y militares del oeste.
Por otro lado, la partición de Armenia que negoció con Teodosio I tuvo efectos duraderos en la geopolítica del Cáucaso. Esta división consolidó una línea fronteriza relativamente estable durante varias décadas, ayudando a evitar enfrentamientos directos entre Roma y Persia en esa zona crítica. Armenia, como punto de encuentro entre grandes imperios, se convirtió en un territorio de enorme relevancia cultural y estratégica, y las decisiones tomadas durante el reinado de Varanes IV contribuyeron a ese papel.
En términos históricos, su figura representa el perfil de un rey más diplomático que conquistador, que supo manejarse en un mundo lleno de tensiones y que priorizó la estabilidad y la consolidación territorial frente al expansionismo militar. Esto lo diferencia de otros reyes sasánidas y ofrece una perspectiva más matizada sobre el liderazgo político en el antiguo Irán.
La historia de Varanes IV es también un recordatorio del papel que desempeñaron las negociaciones y alianzas en un mundo que tendemos a imaginar dominado por la guerra y la conquista. Su legado, visible tanto en los mapas como en las ciudades que perduran, lo posiciona como una figura clave, aunque muchas veces subestimada, en la historia de Persia y del mundo antiguo.
MCN Biografías, 2025. "Varanes IV (¿-404). El monarca persa que dividió Armenia y fundó Kermanshah". Disponible en: https://mcnbiografias.com/varanes-iv-rey-de-persia [consulta: 22 de abril de 2026].
