Pedro Benito García de Panés (1748-1838): El último obispo de Asunción durante la era colonial

Pedro Benito García de Panés, nacido en 1748, fue una figura clave en la historia religiosa y política de Paraguay, especialmente durante el periodo colonial. Su vida estuvo marcada por la lucha contra las imposiciones de la dictadura del temido Gaspar de Francia, conocido también como el Doctor Francia. Este religioso franciscano desempeñó un papel esencial durante un momento de transformación política en Paraguay, siendo el último obispo de Asunción antes de la independencia del país.

Orígenes y contexto histórico

García de Panés nació en un contexto donde la influencia de la Iglesia era determinante en la vida social y política de las colonias españolas en América Latina. En 1807, fue elegido obispo de Asunción, cargo que ocupó hasta su muerte en 1838. A lo largo de su vida, Pedro Benito vivió en una época turbulenta, marcada por la Revolución de Mayo de 1811 en el Río de la Plata, que se convirtió en la chispa de los movimientos independentistas en América.

La política dictatorial de Gaspar de Francia, quien se consolidó como el líder absoluto de Paraguay tras la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, representó una amenaza constante para la libertad religiosa y la autonomía eclesiástica. Durante el mandato de Francia, la Iglesia en Paraguay experimentó numerosas restricciones, las cuales afectaron directamente la figura de García de Panés.

Logros y contribuciones

A pesar de las difíciles circunstancias políticas que rodearon su episcopado, García de Panés dejó una huella importante en la historia de la Iglesia de Paraguay. Fue elegido obispo de Asunción en marzo de 1807, aunque no asumió oficialmente el cargo hasta el año siguiente. Durante su tiempo al frente de la Iglesia en Paraguay, el obispo intentó mantener la autonomía eclesiástica frente a las agresivas políticas del gobierno dictatorial de Gaspar de Francia.

En el contexto de la Revolución de Mayo y los primeros movimientos independentistas, García de Panés no dudó en respaldar el movimiento patriota. De hecho, el 15 de mayo de 1812, en el aniversario de la revolución, el obispo de Asunción pontificó públicamente en favor del movimiento independentista, marcando un hito en su apoyo al cambio de régimen. Esta postura lo colocó en un enfrentamiento directo con las autoridades de la época, especialmente con el dictador Gaspar de Francia, quien veía a la Iglesia como una institución que podía desafiar su autoridad.

Momentos clave de su vida y conflictos con Gaspar de Francia

El enfrentamiento entre Pedro Benito García de Panés y Gaspar de Francia fue inevitable, debido a las políticas que el dictador imponía sobre la Iglesia. Francia, conocido por su brutalidad y su afán de controlar todos los aspectos de la vida en Paraguay, tomó decisiones drásticas para someter a la Iglesia a su voluntad.

Entre las medidas más significativas que Francia impuso, se encuentran las siguientes:

  • Prohibición de los matrimonios entre nobles: El dictador, temiendo que las uniones entre las élites pudieran llevar a una rebelión, prohibió estos matrimonios, un acto que fue percibido como una grave intromisión en las costumbres y la autonomía de la Iglesia.

  • Sometimiento de los regulares a la jurisdicción episcopal (1815): Francia buscaba someter a la Iglesia a su control absoluto, subordinando a los religiosos regulares, como los franciscanos, a la autoridad del obispo.

  • Suspensión de fiestas religiosas y procesiones: Bajo el régimen de Francia, se prohibieron las celebraciones religiosas tradicionales, como las procesiones y muchas festividades, privando a la comunidad religiosa de una de sus expresiones más importantes.

  • Prohibición de mencionar al rey en las oraciones: En un acto de sumisión a su poder, Francia mandó eliminar cualquier mención al rey de España durante las misas, lo que fue visto como una forma de erradicar la lealtad al monarca y reforzar la autoridad del dictador.

  • Suspensión de honores militares al Santísimo Sacramento: En un intento por reducir la influencia de la Iglesia, Francia también limitó los honores militares que tradicionalmente se rendían al Santísimo Sacramento durante las celebraciones religiosas.

Estas decisiones reflejan la creciente hostilidad entre el obispo García de Panés y Gaspar de Francia, quien veía en la Iglesia un obstáculo para su proyecto de control total sobre Paraguay.

La destitución y los últimos años de García de Panés

El punto culminante del enfrentamiento entre Pedro Benito García de Panés y el dictador Gaspar de Francia llegó en 1819, cuando Francia destituyó al obispo acusándolo de «demencia», una justificación que se debió a su estado de salud tras varios años de constantes tensiones políticas y personales. A partir de esa fecha, Francia reemplazó a García de Panés por Roque Antonio de Céspedes, un provisor que era leal al dictador.

Como consecuencia de su destitución, García de Panés fue encarcelado junto a otros españoles en Asunción. El dictador, conocido por sus medidas de represión, también procedió a suprimir los conventos y secularizar a los regulares, lo que incluyó la eliminación de muchos de los conventos que formaban parte de la estructura eclesiástica de Paraguay.

A pesar de estas humillaciones y la constante persecución por parte de Francia, García de Panés continuó siendo una figura clave en la memoria histórica del Paraguay. Su actitud firme en la defensa de la independencia de la Iglesia frente a la tiranía de Gaspar de Francia lo convirtió en un símbolo de resistencia. En 1824, el dictador suprimió los conventos y obligó a García de Panés a abandonar el convento en el que residía.

La salud del obispo se vio gravemente afectada por los años de humillación y encarcelamiento. Finalmente, el 15 de octubre de 1838, a los 90 años, Pedro Benito García de Panés falleció, en un ambiente de incertidumbre y rumores. Se llegó a especular que pudo haber sido envenenado por el propio Gaspar de Francia, quien, aunque no existieron pruebas concluyentes, veía en la muerte del obispo un modo de cerrar una etapa de conflictos con la Iglesia.

Relevancia actual

La figura de Pedro Benito García de Panés sigue siendo relevante en la historia de Paraguay, especialmente en el contexto de la lucha por la independencia y la resistencia a la tiranía. Su papel como obispo en una época de grandes convulsiones políticas y sociales lo convirtió en un referente de la Iglesia en Paraguay. A pesar de los intentos de Gaspar de Francia por eliminar su influencia, García de Panés logró mantenerse como una figura clave de la resistencia religiosa y política.

La historia de este obispo franciscano resalta las tensiones entre la Iglesia y el poder político en América Latina durante la época colonial, especialmente en un contexto de movimientos independentistas. La persecución que sufrió por parte de Gaspar de Francia refleja la complejidad de la relación entre el clero y los regímenes dictatoriales, así como la importancia de la autonomía eclesiástica en la lucha por la libertad.

García de Panés representa la figura de un religioso que, aunque sometido a la brutalidad del poder, nunca abandonó sus principios y luchó por la libertad y la dignidad de la Iglesia frente a un régimen opresivo.


Bibliografía
CHAVES, Julio César. El Supremo Dictador. Asunción, 1964.
ANDREW NICKSON, R. Historical Dictionary of Paraguay. New York, 1993.
LOPETEGI, I.; ZUBILLAGA, F.; EGAÑA, A. Historia de la Iglesia en la América Española. Madrid, 1965, 2 vols.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Pedro Benito García de Panés (1748-1838): El último obispo de Asunción durante la era colonial". Disponible en: https://mcnbiografias.com/garcia-de-panes-pedro-benito [consulta: 21 de abril de 2026].