Enrique José de Varona y Pera (1849-1933). El pensador cubano que marcó la filosofía y política de su tiempo

Enrique José de Varona y Pera fue una de las figuras más influyentes del pensamiento cubano en el tránsito del siglo XIX al XX. Filósofo, literato, político y ferviente defensor de la independencia de Cuba, dejó una huella indeleble en la historia intelectual y política del país. Su legado combina una sólida formación filosófica con un compromiso activo en la transformación social y política de su nación.

Orígenes y contexto histórico

Nacido en Puerto Príncipe (Camagüey) en 1849, Enrique José de Varona se formó en un ambiente intelectual y político convulso. La isla de Cuba vivía entonces bajo el dominio colonial español, y las tensiones independentistas comenzaban a tomar fuerza. Desde temprana edad, Varona se mostró interesado por el conocimiento, destacando como un estudiante brillante, lo que lo llevó más tarde a convertirse en profesor universitario.

En plena efervescencia por la emancipación de la isla, Varona se implicó directamente en la lucha por la independencia cubana, inicialmente como diputado a Cortes por Camagüey en 1884, y luego como activo colaborador en diversas publicaciones. Su compromiso lo llevó al exilio, aunque no cesó su labor propagandística desde el extranjero, particularmente a través de medios como la Revista Cubana, donde articuló ideas fundamentales para el pensamiento revolucionario de la época.

Logros y contribuciones

La figura de Enrique José de Varona no puede entenderse sin atender a su triple dimensión: filósofo, educador y político. Su contribución más notable al pensamiento se centra en su adhesión a las doctrinas de Stuart Mill y Spencer, adoptando una posición filosófica claramente empirista y evolucionista, lo que lo convierte en uno de los principales exponentes del positivismo en América Latina.

Varona rechazaba cualquier tipo de metafísica, considerando que el conocimiento solo podía surgir a partir de la intuición de lo sensible y elevarse mediante la inferencia inductiva. Su pensamiento ético también fue innovador, proponiendo una moral fundamentada en bases científicas y sociológicas, desligada de cualquier dogma religioso o trascendentalista. Para él, la libertad no era un concepto metafísico sino un producto del desarrollo de la conciencia humana en las últimas etapas del proceso evolutivo.

En el ámbito educativo, su legado es igualmente notable. Fue profesor en la Universidad de La Habana, institución desde la cual promovió un modelo de enseñanza racionalista, laico y crítico, en consonancia con sus principios filosóficos. También desempeñó un papel fundamental en el diseño de políticas públicas como secretario de Instrucción Pública y Hacienda en el gobierno de Wood, tras la ocupación estadounidense.

En política, además de ser jefe del partido conservador, alcanzó el cargo de vicepresidente de Cuba en 1912, desde donde impulsó diversas reformas orientadas a la modernización del Estado y a la consolidación de la soberanía nacional.

Momentos clave

A lo largo de su vida, Enrique José de Varona vivió y protagonizó eventos decisivos que marcaron tanto su biografía como la historia de Cuba. Entre los más significativos, destacan los siguientes:

  • 1849: Nace en Puerto Príncipe (Camagüey), Cuba.

  • 1881: Publica La moral de la evolución y La evolución psicológica, obras que consolidan su pensamiento filosófico.

  • 1882: Publica El positivismo, reafirmando su adhesión al empirismo.

  • 1883: Presenta sus Conferencias filosóficas, divididas en lógica, psicología y moral.

  • 1884: Elegido diputado a Cortes por Camagüey, intensifica su actividad política.

  • Exilio en Cuba: Durante su exilio, continúa escribiendo y colaborando con medios revolucionarios.

  • Gobierno de Wood: Asume funciones como secretario de Instrucción Pública y Hacienda.

  • 1912: Es designado vicepresidente de la República de Cuba.

  • 1933: Fallece en La Habana.

Relevancia actual

La figura de Enrique José de Varona sigue siendo fundamental para comprender las raíces filosóficas del pensamiento cubano moderno. Su defensa de un conocimiento basado en la experiencia, su propuesta de una moral científica y su lucha incansable por la libertad y la autodeterminación de Cuba, lo colocan como un referente ineludible tanto para estudiosos de la filosofía latinoamericana como para quienes exploran los procesos de emancipación y construcción nacional en el Caribe.

En el contexto actual, su crítica a la metafísica y su apuesta por el racionalismo científico conectan con debates contemporáneos sobre la enseñanza, la ética laica y el papel del pensamiento crítico en la formación ciudadana. Además, su legado político sigue siendo revisitado en momentos de crisis o transformación en Cuba, siendo considerado un símbolo de integridad intelectual y compromiso con el bien común.

Obras más destacadas de Enrique José de Varona

A continuación, se presenta un listado de sus principales obras filosóficas:

  • La moral de la evolución (1881)

  • La evolución psicológica (1881)

  • El positivismo (1882)

  • Conferencias filosóficas en tres partes: lógica, psicología y moral (1883)

Estas obras permiten apreciar la profundidad y coherencia de su pensamiento, así como su esfuerzo por dotar a la filosofía de una base empírica y científica.

Varona fue un pensador que se adelantó a su tiempo. Su visión sobre la moralidad basada en la sociología, su crítica a la metafísica y su ideal de libertad como producto del desarrollo consciente, mantienen plena vigencia en la actualidad. A través de su vida y obra, dejó una enseñanza clara: el pensamiento debe estar al servicio de la libertad, la justicia y el progreso humano.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Enrique José de Varona y Pera (1849-1933). El pensador cubano que marcó la filosofía y política de su tiempo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/varona-y-pera-enrique-jose-de [consulta: 16 de febrero de 2026].