Stephens, John Lloyd (1805-1852). El pionero de la arqueología mesoamericana
John Lloyd Stephens, nacido el 28 de noviembre de 1805 en Shrewsbury, New Jersey, y fallecido el 12 de octubre de 1852 en Nueva York, es reconocido por su trascendental contribución al mundo de la arqueología, especialmente por sus descubrimientos sobre las ruinas mayas en América Central. Su trabajo no solo abrió las puertas a una mayor comprensión de la civilización maya, sino que también marcó el inicio formal de la arqueología mesoamericana en el siglo XIX. A lo largo de su vida, Stephens demostró ser un hombre apasionado por la historia y las civilizaciones antiguas, además de un explorador incansable.
Orígenes y contexto histórico
John Lloyd Stephens no nació como arqueólogo, ni en sus inicios tuvo la intención de convertirse en uno. Su carrera comenzó en el campo de la abogacía, pero una serie de problemas de salud cambiaron el rumbo de su vida. En 1834, los médicos le recomendaron viajar a Europa y al Oriente Medio para mejorar su condición física. Este viaje, que inicialmente parecía una simple escapatoria a la enfermedad, se transformó en el punto de partida de una carrera que lo llevaría a explorar las antiguas civilizaciones de América Central.
Durante su viaje, Stephens tuvo la oportunidad de explorar y estudiar una serie de yacimientos arqueológicos en Egipto, Arabia y Tierra Santa. Estas experiencias lo dejaron profundamente impresionado por la riqueza de las civilizaciones pasadas. En este contexto, Stephens publicó dos libros sobre sus viajes, Incidentes del viaje a Egipto, Arabia y Tierra Santa (1837) y Incidentes del viaje a Grecia, Turquía, Rusia y Polonia (1838), que pronto se hicieron populares y consolidaron su reputación como explorador y escritor.
Sin embargo, fue un informe acerca de las antiguas ruinas descubiertas en la región de Centroamérica y la península de Yucatán lo que despertó su verdadera curiosidad. Estos informes, que hablaban de estructuras monumentales y misteriosas, lo impulsaron a embarcarse en una nueva aventura hacia el corazón de Mesoamérica. En 1839, después de conseguir el apoyo del gobierno de Estados Unidos, en parte gracias a la influencia de Martin van Buren, presidente de la nación en ese momento, Stephens partió hacia Honduras para investigar más a fondo.
Logros y contribuciones
La expedición de Stephens a Honduras marcó el inicio de un viaje que cambiaría la historia de la arqueología. Acompañado por el ilustrador y arqueólogo inglés Frederick Catherwood, Stephens atravesó las selvas y montañas de Centroamérica en busca de las ruinas mayas. Su objetivo inicial era llegar a Copán, un sitio que, según informes, contenía vestigios de una antigua y sofisticada civilización.
A pesar de las dificultades que enfrentaron, que incluyeron luchas locales y condiciones extremas de viaje, Stephens y Catherwood finalmente lograron llegar a las ruinas de Copán. Allí realizaron el primer descubrimiento importante: una estela tallada, una de las muchas que confirmarían la existencia de una ciudad maya de gran esplendor. Este hallazgo fue solo el comienzo. A lo largo de su viaje, el dúo descubrió estelas, terrazas, escaleras y muros que indicaban la existencia de una gran ciudad maya que había sido olvidada por siglos.
Stephens, decidido a preservar y estudiar las ruinas, compró el sitio por 50 dólares y comenzó a trabajar en la limpieza y excavación de las estructuras. Esto dio inicio a una serie de expediciones en las que se descubrieron importantes vestigios de la cultura maya en lugares como Uxmal y Palenque, en México. Estos hallazgos proporcionaron a la comunidad científica una gran cantidad de datos que antes no existían, revelando detalles cruciales sobre la civilización maya, su arquitectura, arte y vida cotidiana.
Los informes de estas primeras expediciones fueron plasmados en el libro Incidentes del viaje por Centroamérica, Chiapas y Yucatán (1841), que se publicó en dos volúmenes. La obra, que incluyó ilustraciones de Frederick Catherwood, despertó un interés académico y popular sin precedentes sobre las civilizaciones precolombinas. A través de sus relatos y dibujos, Stephens logró dar a conocer las maravillas de la cultura maya, que hasta entonces habían quedado relegadas al olvido desde la época de la conquista española.
No satisfecho con su primer viaje, Stephens realizó una segunda expedición, que también tuvo resultados sorprendentes. En esta ocasión, publicó Incidentes del viaje por Yucatán (1843), un libro que contenía información detallada sobre 44 yacimientos mayas, muchos de los cuales fueron documentados por primera vez. Esta obra consolidó aún más su reputación como uno de los grandes pioneros de la arqueología mesoamericana.
Momentos clave
Durante su carrera, Stephens vivió una serie de momentos clave que definieron su legado:
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1839-1842: Expedició a Honduras, donde descubre las ruinas de Copán y documenta el primer conjunto de estelas mayas.
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1841: Publicación de Incidentes del viaje por Centroamérica, Chiapas y Yucatán, que despertó el interés académico y popular por la cultura maya.
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1843: Publicación de Incidentes del viaje por Yucatán, que documenta 44 yacimientos de la civilización maya.
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Últimos años: Tras su éxito en el campo de la arqueología, Stephens se dedicó a dirigir una compañía de transatlánticos de vapor y a trabajar en la construcción de un ferrocarril a través del istmo de Panamá.
Relevancia actual
La influencia de John Lloyd Stephens sobre la arqueología y el estudio de las civilizaciones precolombinas sigue siendo significativa hoy en día. Gracias a su labor, las ruinas mayas de lugares como Copán, Uxmal y Palenque fueron revalorizadas y preservadas para las generaciones futuras. Sus descubrimientos sirvieron de base para posteriores estudios sobre la cultura maya y sentaron las bases de lo que se consideraría la arqueología moderna en la región.
Además, sus libros, especialmente Incidentes del viaje por Centroamérica, Chiapas y Yucatán y Incidentes del viaje por Yucatán, siguen siendo textos fundamentales para los estudiosos de la historia de Mesoamérica. Su meticuloso trabajo de documentación, combinado con las ilustraciones de Frederick Catherwood, permitió a Stephens ser reconocido como uno de los grandes pioneros de la arqueología en América.
A través de sus esfuerzos, la arqueología mesoamericana dejó de ser una disciplina incipiente y dio paso a una mayor comprensión de las complejidades y logros de las antiguas civilizaciones. Hoy, las ruinas descubiertas por Stephens siguen siendo sitios de gran interés tanto para turistas como para investigadores de todo el mundo.
En resumen, John Lloyd Stephens no solo fue un explorador excepcional, sino también un hombre cuya pasión por el pasado de las culturas americanas contribuyó decisivamente al conocimiento y la preservación de la historia maya. Su legado perdura en cada ruina, cada estela y cada vestigio de las antiguas civilizaciones que ayudó a desenterrar.
MCN Biografías, 2025. "Stephens, John Lloyd (1805-1852). El pionero de la arqueología mesoamericana". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/stephens-john-lloyd [consulta: 13 de febrero de 2026].
