Pablo Serrano (1910-1985). El escultor español que transformó la materia en arte

Pablo Serrano (1910-1985) es uno de
los escultores más influyentes del arte contemporáneo en España, cuya
obra marcó un antes y un después en el campo de la escultura moderna.
Nacido en Crivillén, un pequeño pueblo de Teruel, Serrano destacó no
solo por su maestría técnica, sino también por la profundidad
filosófica y emocional que imprimió a sus creaciones. A lo largo de su
carrera, su enfoque innovador y su constante búsqueda de nuevos
significados a través de la escultura lo llevaron a ser reconocido
internacionalmente.

Orígenes y contexto histórico

Pablo Serrano nació en 1910 en un
momento de grandes transformaciones políticas y sociales en España.
Crivillén, su lugar de nacimiento, es una pequeña localidad en la
provincia de Teruel, donde las influencias del entorno rural y las
tradiciones de la época marcaron el carácter del joven artista. Desde
temprana edad, se sintió atraído por el arte y comenzó a formarse como
escultor.

A los 20 años, en 1930, se
trasladó a Barcelona para continuar sus estudios, lo que le permitió
adentrarse en el mundo del arte en un contexto más cosmopolita y
culturalmente vibrante. Sin embargo, su vida daría un giro radical
cuando, en 1930, se mudó a Montevideo, Uruguay. Allí comenzó una serie
de viajes por distintos países de América que lo llevaron a explorar
nuevos horizontes y a formarse en el contacto con diversas culturas.

El retorno de Serrano a España en
1954 marcó el inicio de una etapa fundamental en su carrera, en la que
su arte comenzó a consolidarse y a ganar un reconocimiento
internacional.

Logros y contribuciones

La carrera de Pablo Serrano estuvo
caracterizada por una constante experimentación, lo que lo convirtió en
un pionero en la escultura contemporánea. A lo largo de su vida,
realizó un sinfín de exposiciones tanto en España como en otros países,
entre ellas una serie de antológicas en importantes museos como el Museo Nacional de Arte Moderno de la Ciudad de París y el Museo Middelheim en Amberes, Bélgica.

Una de sus principales contribuciones al arte contemporáneo fue su habilidad para fusionar la figuración con la abstracción,
una característica que lo distingue entre otros escultores de su época.
Esta capacidad para manejar tanto lo figurativo como lo abstracto le
permitió crear obras que, en su multiplicidad de formas, ofrecían
diferentes lecturas dependiendo del espectador.

En 1957, Serrano fundó el Grupo El
Paso junto a otros artistas como Antonio Saura. Este grupo se convirtió
en una plataforma de renovación estética que promovía la búsqueda de
nuevas formas de expresión, alejándose de los cánones tradicionales y
buscando la integración del arte con la realidad social y política del momento.

Momentos clave en su carrera

  • 1957:
    En este año, Serrano obtuvo el Gran Premio de Escultura de la II Bienal
    Hispanoamericana, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera. La
    misma época fue testigo de la creación del Grupo El Paso, un colectivo
    clave en la vanguardia artística española.

  • 1957: Comienza su exploración del espacio y el vacío, lo que se materializaría en la famosa serie de Bóvedas para el hombre.
    Esta obra representó una búsqueda de integrar al ser humano con su
    entorno, combinando estructuras no representativas con figuraciones
    expresivas fragmentadas.

  • 1963: Surge la serie Lumínicas,
    una fase en la que la luz, el reflejo y el espacio se convierten en
    elementos fundamentales de su obra. Este cambio también significó un
    acercamiento al espacio interior del ser humano, un tema recurrente en
    su producción.

  • 1965-1966: A partir de estas fechas, Serrano creó las obras Hombres con puerta y Unidad yunta,
    las cuales mostraban su interés por las relaciones entre la materia, la
    luz y la interpenetración de espacios, consolidando su estilo
    característico.

  • 1968: Presenta la obra Comunicanda, una escultura que refleja su visión de la escultura como un elemento de unión entre los seres humanos, un concepto que marcaría su última etapa creativa, conocida como el infraespacialismo.

Relevancia actual

La obra de Pablo Serrano sigue
siendo fundamental en el panorama de la escultura contemporánea. Su
capacidad para abordar la materia y la antimateria, así como su
exploración del vacío y la luz, lo han colocado como un referente en el
arte moderno. Su influencia puede verse en la evolución de las
esculturas actuales, tanto en el ámbito figurativo como en el abstracto.

La escultura monumental
fue otro aspecto relevante de su trabajo. A lo largo de su vida,
Serrano diseñó varios monumentos de gran escala, entre los que destacan
los dedicados a figuras como Antonio Machado y Benito Pérez Galdós, así como las esculturas de El Ángel de la Ciudad y San Valero,
que adornan la puerta del Ayuntamiento de Zaragoza. Estas piezas,
cargadas de simbolismo y emoción, son una muestra de su capacidad para
dotar a las esculturas de una intensidad expresiva única.

Serrano también logró una amplia
representación de su obra en importantes museos y galerías
internacionales. Su presencia en instituciones de prestigio como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, el Museum of Modern Art de Nueva York y el Musée National D’Art Moderne de París, entre muchos otros, consolidaron su legado artístico. Además, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, que recibió en 1982, es un testimonio más de su relevancia en el mundo del arte.

Obras representativas

A lo largo de su carrera, Pablo
Serrano creó una gran cantidad de obras que hoy se consideran
fundamentales en la historia de la escultura contemporánea. Algunas de
sus piezas más destacadas incluyen:

  • Hombres con puerta:
    Una serie de esculturas que exploran la relación entre el ser humano y
    su entorno, utilizando la puerta como símbolo de acceso y
    transformación.

  • Unidad yunta:
    Escultura que se caracteriza por su pureza y equilibrio, en la que las
    masas de piedra se complementan a la perfección gracias al trabajo
    minucioso del escultor.

  • Comunicanda: Esta obra encarna la idea de la escultura como elemento de comunicación y vínculo entre las personas.

  • El Ángel de la Ciudad y San Valero:
    Dos figuras monumentales que decoran el Ayuntamiento de Zaragoza,
    representando figuras de gran carga simbólica en la historia cultural
    española.

Reconocimientos

La importancia de Pablo Serrano en
el ámbito de la escultura fue reconocida no solo en España, sino a
nivel internacional. En 1982, recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes,
uno de los galardones más prestigiosos en el ámbito cultural. Este
reconocimiento subraya la trascendencia de su obra y su aporte al arte
del siglo XX.

Su legado sigue vivo en las
diversas exposiciones que continúan rindiendo homenaje a su vida y
obra, y su influencia es palpable en las nuevas generaciones de
artistas que se inspiran en su búsqueda constante de la conexión entre
la materia, el vacío y el espacio.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Pablo Serrano (1910-1985). El escultor español que transformó la materia en arte". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/serrano-pablo [consulta: 28 de febrero de 2026].