Marcella Sembrich (1858-1935). La soprano coloratura que cautivó al mundo

Marcella Sembrich. La soprano coloratura que cautivó al mundo

Marcella Sembrich (1858-1935) es una
figura emblemática de la música clásica, reconocida como una de las
mejores sopranos coloratura de su época. Su impresionante habilidad
vocal, su técnica impecable y su dominio del repertorio operístico la
convirtieron en una de las artistas más aclamadas en los teatros más
prestigiosos del mundo. A lo largo de su carrera, Sembrich dejó una
huella indeleble en la ópera, tanto por sus interpretaciones como por
su legado como pedagoga musical.

Orígenes y contexto histórico

Marcella Sembrich nació el 15 de
febrero de 1858 en Wisniewiczyk, una localidad situada en lo que hoy es
Polonia. Su nombre real era Prakseda Marcelina Kochanska, pero fue bajo
el nombre artístico de Sembrich que alcanzó la fama internacional. Su
familia jugó un papel fundamental en su formación musical. Su padre,
Kasimierz Kochanski, era violinista, y desde pequeña le enseñó a tocar
el violín y el piano, lo que sentó las bases de su sólida educación
musical.

A la edad de 11 años, en 1869,
Sembrich ingresó al Conservatorio de Lemberg, donde comenzó a recibir
lecciones de piano bajo la tutela de Wilhelm Stengel, quien sería
también su futuro esposo. Durante su estancia en el conservatorio, su
voz llamó la atención de varios expertos musicales, pero fue en 1874
cuando ocurrió un evento crucial en su carrera. Franz Liszt, el famoso
compositor y pianista, la escuchó cantar y le sugirió que cultivara su
talento vocal. Este consejo marcó un antes y un después en su vida,
pues Sembrich decidió enfocarse de lleno en el canto y comenzar su
formación vocal formal.

Logros y contribuciones

Sembrich estudió con algunos de
los más prestigiosos maestros de la época. En Viena, recibió clases de
V. Rokitansky, y más tarde, en Milán, perfeccionó su técnica vocal con
el renombrado profesor G. B. Lamperti. También trabajó a fondo el
repertorio alemán con Richard Lewy, lo que le permitió ampliar su
horizonte musical. Esta formación académica y técnica de primer nivel
la preparó para afrontar los roles más desafiantes del repertorio
operístico.

El debut de Sembrich se produjo en 1877 en Atenas, donde interpretó el papel de Elvira en I puritani
de Vincenzo Bellini. Su interpretación fue tan impactante que
rápidamente se ganó la reputación de ser una de las sopranos más
talentosas de su generación. En 1880, Sembrich alcanzó un hito
importante en su carrera cuando cantó en el Covent Garden de Londres,
un teatro de renombre internacional, donde interpretó Lucia di Lammermoor
de Gaetano Donizetti, logrando un éxito rotundo. A partir de allí,
comenzó a recibir contratos regulares en los principales teatros de
Europa y América, lo que consolidó su estatus como una de las grandes
figuras de la ópera.

Entre sus grandes logros, destaca
su participación en la Metropolitan Opera de Nueva York, donde estuvo
presente desde 1883. Fue en el Metropolitan donde Sembrich se convirtió
en un nombre imprescindible, interpretando roles de gran exigencia y
ganándose el aplauso del público neoyorquino. Su repertorio en el
Metropolitan fue diverso, y comprendió roles en óperas como Rigoletto, La Traviata y El Barbero de Sevilla,
entre otras. La soprano también cantó en importantes teatros de Europa,
como el Théâtre Italien de París y el Teatro de la Ópera de Montecarlo.

Además de su brillante carrera
operística, Sembrich fue una excelente intérprete de lieder. A lo largo
de su carrera, ofreció recitales en Alemania, Austria, Francia, Rusia y
España, y se especializó en la interpretación de canciones alemanas.
Estos recitales le permitieron afianzarse como una figura internacional
en el ámbito musical, llevando su arte a diversos rincones del mundo.

Momentos clave

A lo largo de su carrera, hubo
varios momentos que marcaron un hito en la trayectoria de Sembrich.
Algunos de los más importantes incluyen:

  1. Debut en Atenas (1877): Marcella Sembrich debutó en el escenario operístico con el papel de Elvira en I puritani de Bellini, un comienzo prometedor que la catapultó a la fama.

  2. Debut en el Covent Garden de Londres (1880): Su interpretación de Lucia di Lammermoor fue tan impresionante que consolidó su lugar como una soprano de renombre internacional.

  3. Ingreso al Metropolitan Opera de Nueva York (1883):
    Sembrich se unió al Metropolitan, donde pasó años interpretando algunos
    de los papeles más emblemáticos de la ópera italiana y francesa.

  4. Gala de despedida (1909): Tras años de éxitos en el Metropolitan, Sembrich se retiró de los escenarios de ópera con una emotiva gala en su honor.

  5. Retiro y dedicación a la pedagogía (1917):
    Después de su retiro definitivo en 1917, Sembrich se dedicó a la
    enseñanza del canto en prestigiosas instituciones como el Curtis
    Institute of Music y la Juilliard School of Music.

Relevancia actual

El legado de Marcella Sembrich no
se limita solo a sus impresionantes interpretaciones en el escenario.
Tras su retiro, la soprano se dedicó a la pedagogía musical, dejando un
impacto duradero en generaciones de cantantes. A lo largo de su carrera
docente, formó a grandes cantantes como Dusolina Giannini, Hulda
Lashanska y Maria Jeritza. Su capacidad para transmitir su vasta
experiencia y técnica a sus alumnos es uno de los aspectos más
destacados de su carrera posterior.

Sembrich también dejó su huella en la historia de la música a través de sus grabaciones. Las Victor Recordings
de 1904-1919, que incluyen interpretaciones de algunas de las arias más
emblemáticas de la ópera, permiten que su voz siga siendo escuchada y
apreciada por nuevas generaciones. Además, su legado se preserva en el
museo dedicado a su memoria en el Lago George, Nueva York, un lugar que
honra su contribución a la ópera y a la música en general.

Aunque muchos la recuerdan por su
destreza vocal, Sembrich fue también una pianista destacada, y en
varias ocasiones realizó conciertos a dúo con el renombrado pianista
Paderewski. Esta faceta de su carrera resalta su versatilidad y su
profundo conocimiento de la música en todas sus formas.

Conclusión

Marcella Sembrich fue una de las
sopranos más grandes de la historia de la ópera. Su carrera, que abarcó
más de tres décadas, estuvo llena de triunfos y contribuciones
significativas al mundo de la música clásica. Su capacidad para
interpretar el repertorio más desafiante y su legado como pedagoga
musical aseguran que su influencia perdure mucho más allá de su tiempo
en los escenarios. Gracias a su arte y dedicación, Sembrich se mantiene
como una figura fundamental en la historia de la música operística.

Discografía seleccionada

  • Marcella Sembrich – The Victor Recordings (1904-08). Intérpretes: Darius Lyon, Marcela Sembrich, RCA Victor Symphony Orchestra. RCA.

  • Marcella Sembrich – The Victor Recordings (1908-19).
    Intérpretes: Marcella Sembrich, RCA Victor Symphony Orchestra,
    Metropolitan Opera Orchestra. Director: W. Damrosch, L. Mancinelli. RCA.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Marcella Sembrich (1858-1935). La soprano coloratura que cautivó al mundo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/sembrich-marcella [consulta: 5 de febrero de 2026].