Salvador Carmona (1734-1820): El Maestro del Grabado Español

Salvador Carmona, nacido en Nava del Rey, Valladolid, el 10 de mayo de 1734 y fallecido en Madrid el 15 de octubre de 1820, es considerado una de las figuras más destacadas del arte de su época. Grabador de láminas y primer grabador de cámara del rey, dejó un legado que ha sido fundamental en el desarrollo del grabado en España y Europa. A lo largo de su vida, Carmona se distinguió no solo por su dominio de las técnicas de grabado, sino también por su contribución al renacimiento del arte gráfico en España, en un momento en el que la influencia extranjera dominaba este campo.

Orígenes y Contexto Histórico

Salvador Carmona nació en una familia relacionada con las artes. Su padre, Pedro Salvador y Carmona, y su madre, María García Gómez, fueron los primeros en acercarlo al mundo de la creación artística. Fue en la Academia de San Fernando donde comenzó a formarse como artista. Además, tuvo la oportunidad de trabajar bajo la tutela de su tío, Luis de Salvador y Carmona, quien fue escultor y le ofreció una valiosa orientación en los primeros años de su carrera.

En 1752, Carmona decidió viajar a París para perfeccionar su arte en el grabado en dulce y el uso del aguafuerte, técnicas revolucionarias en ese momento. Allí tuvo la oportunidad de estudiar en la Academia de Bellas Artes de París, donde fue alumno de Nicolás Doupins. Su talento fue tan evidente que rápidamente fue nombrado académico de la institución. En 1761, su obra alcanzó un nivel de reconocimiento tan alto que fue nombrado grabador del Rey de Francia, lo que le permitió afianzar su posición en el panorama artístico europeo.

Durante su estancia en París, Salvador Carmona también entabló una relación personal importante con Margarita Legrand, con quien contrajo matrimonio poco después. Su tiempo en Francia, especialmente en París, le permitió absorber influencias de la cultura artística de la época y desarrollar un estilo único que más tarde lo distinguiría en España.

Logros y Contribuciones

En 1763, Salvador Carmona regresó a España, donde su misión era restaurar y fortalecer la tradición del grabado español. Durante estos años, dedicó sus esfuerzos a mejorar los procesos de grabado, restaurando los tórculos para estampar, innovando en la fabricación del papel y componiendo las tontas, lo que le permitió liberar a España de la dependencia extranjera en cuanto a estampas y grabados. Esta labor fue crucial para revitalizar el arte del grabado en el país.

Su habilidad y dedicación le valieron el ingreso a la Academia de San Fernando el 20 de enero de 1764. A lo largo de su carrera, también fue miembro de varias otras instituciones prestigiosas, como las academias de Toulouse, Roma, San Luis de Zaragoza y San Carlos de Valencia, consolidando su reputación internacional.

Uno de los aspectos más destacados de la obra de Salvador Carmona fue su versatilidad y capacidad para abordar diversos géneros artísticos. Entre sus trabajos más relevantes se incluyen grabados de figuras históricas y literarias, como los retratos de Carlos III, Guzmán el Bueno, Quevedo y Góngora. Su maestría no se limitó solo a la creación de retratos, sino que también desarrolló obras que reflejaban escenas de devoción religiosa, mitología y fábulas.

El grabado de Carmona también fue notable por su habilidad para captar las emociones y las características de sus sujetos con una gran precisión, algo que le permitió ser considerado uno de los mejores grabadores de su tiempo. Entre sus obras más célebres se encuentran San Pedro Alcántara, San Bruno, San Juan y la Magdalena, y San Antonio. Su capacidad para mezclar la tradición clásica con las influencias contemporáneas le permitió innovar mientras mantenía una conexión con la estética y los valores del pasado.

Momentos Clave en su Carrera

A lo largo de su vida, Salvador Carmona vivió una serie de momentos claves que definieron tanto su carrera como su legado artístico:

  1. 1752: Viaje a París para estudiar en la Academia de Bellas Artes.

  2. 1761: Nombramiento como grabador del Rey de Francia.

  3. 1763: Regreso a España y contribución a la restauración del grabado en el país.

  4. 1764: Ingreso en la Academia de San Fernando.

  5. 1783: Designación como grabador de cámara del rey.

  6. 1814: La Real Calcografía adquiere su lámina «El Charlatán Sacamuelas» por 9.000 reales.

Estos momentos fueron cruciales en su carrera y marcaron su ascenso a la cima del arte del grabado, no solo en España, sino en Europa.

Relevancia Actual

La relevancia de Salvador Carmona se extiende más allá de su época. Hoy en día, es considerado uno de los más grandes maestros del grabado español y europeo del siglo XVIII y XIX. Su obra sigue siendo estudiada y apreciada tanto por su calidad técnica como por su riqueza en contenido histórico, social y literario.

Aunque los últimos años de su vida fueron difíciles, con problemas económicos que afectaron su bienestar, su legado artístico perdura a través de sus grabados y las numerosas instituciones que lo reconocieron. La Real Calcografía y otras instituciones adquirieron algunas de sus obras, lo que permitió que su influencia continuara durante generaciones.

El impacto de Carmona es visible no solo en el mundo del arte, sino también en la evolución del grabado como medio de expresión en España. Su trabajo ayudó a consolidar un estilo único que se desvinculaba de las influencias extranjeras, lo que permitió a los artistas españoles desarrollar una identidad propia en el campo del grabado.

Últimos Años y Muerte

A pesar de los logros alcanzados en su carrera, los últimos años de Salvador Carmona estuvieron marcados por la pobreza. A pesar de ser un artista apreciado, las dificultades económicas le impidieron disfrutar del éxito que había alcanzado. En 1790, la Imprenta Nacional le retiró la pensión que le otorgaba por la realización de portadas para la Guía de Forasteros, y no pudo mantenerse en la misma posición que ocupó en sus años más prósperos. Su situación empeoró a medida que pasaron los años, hasta que en 1820, a causa de un accidente, falleció en Madrid.

Aunque la muerte de Salvador Carmona marcó el fin de una era para el grabado español, su obra sigue siendo una referencia en el estudio del arte gráfico y su influencia sigue viva en muchos de los artistas contemporáneos.

Bibliografía

  1. OSSORIO y BERNARD, M.: Galería biográfica de artistas españoles del siglo XIX (Madrid, 1975).

  2. PÁEZ RÍOS, Elena: Iconografía hispana (Madrid, 1966).

  3. SHERMAN FONT, Eleanor: «A biography of Manuel Salvador y Carmona in the Hispanic Society of America», en Homenaje al Profesor Rodríguez Moñino, II, pág. 199-211. (Madrid, 1966).

  4. VIÑAZA, Conde de la: Adiciones al Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España (Madrid, 1889).

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Salvador Carmona (1734-1820): El Maestro del Grabado Español". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/salvador-carmona-manuel [consulta: 24 de enero de 2026].