Juan Sainz Martínez, «Saleri II» (1891-1958). El torero valiente y esteta que marcó una época
Juan Sainz Martínez, más conocido en el mundo del toreo como «Saleri II», fue uno de los matadores más completos y respetados del primer tercio del siglo XX. Su historia es la de un aficionado que, desde los festejos populares de su tierra natal en Romanones (Guadalajara), llegó a pisar las plazas más importantes de España y América Latina, dejando huella por su estilo valiente, estético y su dominio en las distintas suertes del toreo.
Orígenes y contexto histórico
Nacido el 19 de junio de 1891 en Romanones, una pequeña localidad de la provincia de Guadalajara, Juan Sainz Martínez creció rodeado del ambiente rural y festivo que caracteriza a la Alcarria. Desde temprana edad, se mostró atraído por las capeas y los festejos taurinos populares, participando con entusiasmo en la lidia de becerros. Sin embargo, no fue hasta los veinte años cuando su destino como torero comenzó a definirse.
En 1912, mientras visitaba un pueblo salmantino, se le ofreció la oportunidad de estoquear un toro del hierro de Angoso. La valentía y destreza que demostró en aquella ocasión sorprendieron tanto al público como a los entendidos del lugar. Fue ese momento decisivo el que lo motivó a tomarse en serio la carrera taurina, comenzando así un camino que lo llevaría desde la humildad de las capeas hasta las plazas más exigentes del mundo taurino.
Logros y contribuciones
A lo largo de su trayectoria, Saleri II consolidó una reputación sólida basada en la técnica, el valor y la elegancia. Comenzó cobrando pequeñas sumas por torear en provincias como Ávila, Salamanca y Zamora, donde fue perfeccionando sus habilidades con el capote y la muleta. Su progreso fue tan notable que a finales de 1912 ya había sido contratado como banderillero por la empresa de la plaza de toros de Madrid.
Aunque su desempeño como banderillero no fue especialmente brillante, logró captar la atención de la afición madrileña. Su gran oportunidad llegó en 1913, cuando toreó en la plaza de Tetuán de las Victorias. El 2 de mayo de ese mismo año, debutó en la plaza de toros de Madrid junto a los novilleros «Limeño» y «Alcalareño». Aunque su lote no permitió un gran lucimiento, fue suficiente para que se le ofrecieran más oportunidades.
El 15 de agosto de 1913 consiguió su primer gran triunfo en Madrid, lo que le abrió las puertas a una exitosa carrera tanto en España como en Hispanoamérica.
Su alternativa
El 13 de septiembre de 1914, Saleri II tomó la alternativa en la plaza de toros de Madrid, uno de los momentos más importantes en la carrera de cualquier torero. Fue apadrinado por el célebre diestro Vicente Pastor y Durán, conocido como «El Chico de la Blusa», y acompañado por Francisco Martín Gómez, «Curro Vázquez». El toro que marcó su doctorado se llamaba Manguero, de la ganadería de Pérez Tabernero. La lidia fue impecable, destacando la templanza y lucimiento del matador.
Momentos clave
El periodo entre 1916 y 1918 marcó el apogeo de la carrera de Saleri II. Estos años estuvieron llenos de éxitos y actuaciones memorables:
-
1916: Firmó 50 contratos, consolidándose como una figura habitual en los carteles importantes.
-
1917: Superó su récord anterior con 62 festejos.
-
1918: Logró su temporada más intensa con 72 contratos, incluyendo su mítica actuación en Bilbao el 18 de agosto, donde toreó con gran maestría a un toro de Parladé, ejecutando la suerte suprema al recibir.
Esta progresión lo situó como uno de los toreros más completos y cotizados de su tiempo. Su estilo era una mezcla de técnica refinada, valor y expresividad artística, cualidades que lo distinguieron entre sus contemporáneos.
Diversificación como empresario taurino
A partir de 1922, debido a ciertos problemas de salud que mermaron sus condiciones físicas, Saleri II comenzó a enfocarse en América Latina, donde encontró un ambiente más favorable por la menor exigencia del público y la docilidad del ganado. Esta etapa fue clave no solo por su continuidad en los ruedos, sino por su incursión en el mundo empresarial taurino. En estas tierras desarrolló una segunda carrera como empresario de espectáculos taurinos, organizando festejos y promoviendo la tauromaquia en nuevas plazas.
Últimos años en los ruedos
En 1923 y 1924 toreó en 30 festejos cada año, un ritmo que ya mostraba una reducción con respecto a sus años de gloria. Su implicación en Hispanoamérica lo mantuvo alejado de los ruedos españoles hasta 1934, cuando regresó brevemente para cumplir dos compromisos. En 1935 toreó por última vez en Almagro (Ciudad Real), el 25 de agosto, marcando el final de una trayectoria brillante y extensa.
Relevancia actual
Juan Sainz Martínez, «Saleri II», es recordado por los aficionados como un torero largo en su repertorio, capaz de dominar todas las suertes con maestría. Fue un valiente y esteta a partes iguales, características que definen a los grandes nombres de la historia taurina. Supo muletear con soberbia, banderillear con soltura y riesgo, y ejecutar la suerte de matar recibiendo con gran eficacia.
Su vida y carrera representan una época en la que el toreo era un espectáculo de masas con un profundo arraigo cultural en España y América. En un contexto donde la figura del torero era símbolo de heroísmo y arte, Saleri II destacó no solo por sus dotes técnicas, sino también por su capacidad para conectar con el público y construir una trayectoria coherente, ascendente y memorable.
Hoy, el nombre de Saleri II figura con respeto en los anales de la tauromaquia. Su legado continúa siendo estudiado por los aficionados y entendidos del toreo, que reconocen en él a uno de los grandes exponentes de una época dorada del arte de la lidia.
Aportes destacados de Saleri II
-
Dominio técnico del capote, la muleta y las banderillas.
-
Participación en más de 70 festejos anuales en su mejor momento.
-
Ejecución brillante de la suerte suprema recibiendo.
-
Expansión del toreo en Hispanoamérica como torero y empresario.
-
Alternativa en Madrid con dos grandes del toreo como padrino y testigo.
La figura de Juan Sainz Martínez es hoy sinónimo de constancia, entrega y arte en los ruedos. Su historia inspira a nuevas generaciones de toreros y recuerda a los aficionados el esplendor de una época en la que el ruedo era el escenario de leyendas vivas.
MCN Biografías, 2025. "Juan Sainz Martínez, «Saleri II» (1891-1958). El torero valiente y esteta que marcó una época". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/sainz-martinez-juan [consulta: 7 de febrero de 2026].
