Romano I Lecapeno, Emperador de Bizancio (870-948). El ascenso y caída de un líder militar

Romano I Lecapeno, nacido en 870 en la localidad de Lakapei, en la provincia de Frigia, se destacó como uno de los emperadores más complejos y fascinantes del Imperio Bizantino. Su vida, marcada por una carrera militar brillante, ambiciones políticas y una caída estrepitosa, se sitúa entre los momentos clave de la historia bizantina. Desde sus orígenes humildes hasta convertirse en el líder absoluto del Imperio Bizantino, Romano I dejó un legado que, aunque manchado por la traición familiar, influyó notablemente en el curso de la historia de Bizancio.

Orígenes y contexto histórico

Romano I Lecapeno nació en una familia de origen armenio, hijo de un campesino que le dio la oportunidad de forjar su destino en la milicia. Desde joven, se unió a la flota bizantina, donde su astucia y valentía le permitieron ascender rápidamente. La era en la que vivió estuvo marcada por las luchas internas del Imperio Bizantino, que se encontraba en un periodo de estabilidad relativa tras el fin de las grandes amenazas externas. La regencia de la emperatriz Zoe a finales del siglo IX ofreció un entorno propicio para que personajes como Romano I ascendieran al poder.

Su gran momento de fama se produjo cuando se le atribuyó una épica pelea con un león, un acontecimiento que marcó su reputación y le permitió ganarse la admiración del ejército. Este tipo de relatos contribuyó a la creación de la figura heroica de Romano I, que combinaba tanto el coraje físico como el talento estratégico. Fue durante la regencia de Zoe, que Romano I ascendió en la jerarquía imperial, aprovechando su alianza matrimonial con la emperatriz para forjar su camino hacia el poder.

Logros y contribuciones

El ascenso de Romano I al trono imperial se dio en un contexto de inestabilidad interna, en el que se vio obligado a desplazar a rivales poderosos, como el general León Focas. Su posición se consolidó al casar a su hija, Elena, con el joven emperador Constantino VII Porfirogéneta, lo que le permitió ejercer una influencia directa en el gobierno del Imperio Bizantino.

En 920, Romano I se proclamó emperador absoluto, después de haber sido nombrado tutor de Constantino VII. Durante su reinado, se dedicó a reformar el Imperio en varios frentes. Uno de sus logros más significativos fue la promulgación de una serie de leyes orientadas a proteger a los pequeños propietarios agrícolas, que estaban siendo explotados por los grandes terratenientes. Estas reformas, conocidas como las novelas, fueron un intento por equilibrar las cargas fiscales y garantizar que la carga tributaria no recayera únicamente sobre las clases más desfavorecidas.

En el ámbito militar, Romano I consiguió frenar una serie de revueltas en el sur de Italia y el Peloponeso entre 922 y 924. Su mayor desafío militar fue la constante amenaza de los búlgaros, que, bajo el liderazgo de Pedro, invadieron las fronteras del norte del Imperio Bizantino. Romano I, sin embargo, logró firmar un tratado de paz con Pedro, lo que permitió aliviar las tensiones con el reino búlgaro y fortalecer sus fronteras.

Otra de sus importantes victorias fue contra el zar Igor de Rusia en 941, cuando destruyó su flota. Esto no solo reforzó la posición de Bizancio en el norte, sino que también permitió a Romano I firmar un tratado de no agresión con el Imperio ruso, lo que añadió otra capa de estabilidad a sus dominios.

Uno de los logros más destacados de Romano I fue el fin de la lucha interna en la Iglesia Bizantina sobre la cuestión de las imágenes. A través del Tomo de la Unión, promulgado en 920, instauró de forma definitiva el rito iconodulio, lo que resolvió el conflicto que había dividido al Imperio durante dos siglos. De este modo, Romano I consolidó la autoridad imperial sobre la Iglesia y elevó a su hijo Teófilo al patriarcado de Constantinopla, creando una red de poder que consolidaba la familia Lecapeno como los líderes de la iglesia bizantina.

Momentos clave

  1. 920: Romano I es proclamado emperador absoluto tras la muerte de su predecesor y la destitución temporal de Constantino VII Porfirogéneta.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Romano I Lecapeno, Emperador de Bizancio (870-948). El ascenso y caída de un líder militar". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/romano-i-lecapeno-emperador-de-bizancio [consulta: 5 de febrero de 2026].