Laila Ripoll (1964-VVVV). Una dramaturga imprescindible en la renovación del teatro español contemporáneo

La trayectoria de Laila Ripoll constituye un pilar fundamental en la evolución del teatro español de finales del siglo XX y principios del XXI. Dramaturga, directora e intérprete, esta creadora madrileña ha sabido aunar la herencia del teatro clásico con una mirada crítica y comprometida hacia los acontecimientos históricos y sociales del país. Fundadora de la influyente compañía Micomicón, Ripoll se ha consolidado como una de las voces más potentes e innovadoras del panorama escénico español, capaz de revivir los textos del Siglo de Oro con una sensibilidad contemporánea y de proponer obras propias que confrontan la memoria histórica y la identidad colectiva.

Orígenes y contexto histórico

Nacida en Madrid en 1964, Laila Ripoll mostró desde temprana edad una intensa inclinación por el mundo del teatro. Su vocación la llevó a formarse en la prestigiosa Real Escuela Superior de Arte Dramático, donde cimentó su conocimiento técnico y artístico en las artes escénicas. Este periodo formativo, marcado por la recuperación de la democracia en España y el resurgir cultural de la Movida Madrileña, fue clave para forjar su compromiso con un teatro que dialogara con la historia, la política y la sociedad.

A comienzos de los años noventa, fundó junto a otros colaboradores la compañía Micomicón, con un enfoque claro en la recuperación y reinterpretación del teatro clásico español. Esta compañía, lejos de limitarse a una visión académica del repertorio, buscaba dotar a los textos de una vitalidad renovada y acercarlos a los espectadores contemporáneos.

Logros y contribuciones

La aportación de Laila Ripoll al teatro español es múltiple. Como directora, actriz y adaptadora, ha sido pieza clave en la revitalización de obras de autores fundamentales del Siglo de Oro, entre ellos Lope de Vega, de quien ha versionado con éxito títulos como La dama boba, El acero de Madrid y El bastardo Mudarra. Estas adaptaciones no solo han tenido una excelente acogida por parte del público, sino que también han sido valoradas por la crítica especializada por su habilidad para conservar la esencia poética y estructural del original mientras incorporan una lectura fresca y relevante.

Asimismo, destaca su trabajo con textos de Pedro Calderón de la Barca, del cual realizó una brillante adaptación de Los cabellos de Absalón. Estas puestas en escena han permitido a nuevas generaciones reencontrarse con el legado dramatúrgico del Siglo de Oro desde una perspectiva contemporánea, combatiendo la idea de que estos textos son ininteligibles o ajenos a las problemáticas actuales.

Pero si por algo sobresale Ripoll es por su propia producción dramatúrgica, en la que expresa con firmeza y sensibilidad una conciencia histórica aguda. Obras como La ciudad sitiada o Los niños perdidos ponen en primer plano los traumas colectivos del pasado reciente de España, especialmente en relación con la Guerra Civil y sus consecuencias.

Principales obras y adaptaciones

A lo largo de su carrera, Laila Ripoll ha llevado a escena tanto obras propias como versiones de grandes autores clásicos. Entre sus principales trabajos destacan:

  • La dama boba, adaptación de Lope de Vega

  • El acero de Madrid, de Lope de Vega

  • El bastardo Mudarra, de Lope de Vega

  • Los cabellos de Absalón, de Pedro Calderón de la Barca

  • La ciudad sitiada, obra propia galardonada con el Primer Premio del Certamen Literario de Caja España (1996)

  • Los niños perdidos (2005), un drama profundamente comprometido con la memoria histórica

Este listado evidencia su versatilidad, su capacidad para transitar con soltura entre el pasado clásico y la creación original contemporánea, y su permanente preocupación por ofrecer un teatro vivo, reflexivo y comprometido.

Momentos clave

Existen hitos claros en la carrera de Laila Ripoll que marcan su consolidación como figura de referencia en el teatro español actual:

Fundación de Micomicón (década de 1990)

La creación de esta compañía supone un antes y un después en su carrera. Desde entonces, se convirtió en el vehículo principal de su propuesta artística, orientada a fusionar el respeto por los clásicos con una sensibilidad moderna.

La ciudad sitiada (1996)

Esta obra, escrita y dirigida por ella, obtiene el Primer Premio del Certamen Literario de Caja España, lo que la posiciona como una dramaturga de talento indiscutible. En ella se percibe ya el compromiso ético y político que caracterizará su producción posterior.

Los niños perdidos (2005)

Una de sus obras más significativas, estrenada en Madrid, que denuncia la situación de los niños huérfanos republicanos acogidos por la Obra Nacional de Auxilio Social tras el conflicto civil. La puesta en escena, minimalista e intensa, refuerza el carácter simbólico de los personajes y de sus circunstancias, en un claro ejercicio de teatro de la memoria.

Relevancia actual

La figura de Laila Ripoll sigue siendo un referente imprescindible dentro del panorama teatral español actual. Su teatro, lejos de quedar anclado en el pasado, continúa dialogando con los desafíos del presente. A través de su trabajo, Ripoll plantea una profunda reflexión sobre la identidad cultural, la recuperación de la memoria histórica y el papel del arte como herramienta de transformación social.

La directora y dramaturga madrileña forma parte de una generación de creadores que no han temido usar el escenario como un espacio político, donde se entrecruzan las voces silenciadas de la historia y las inquietudes del mundo contemporáneo. Su influencia se extiende también al ámbito pedagógico, pues su ejemplo ha inspirado a nuevas generaciones de actores, directores y escritores teatrales.

En el contexto actual, donde el interés por la recuperación de la memoria histórica es creciente, el teatro de Laila Ripoll cobra aún más fuerza. Su compromiso con los olvidados, con los vencidos, con los relatos silenciados por el franquismo y por décadas de olvido institucional, la convierten en una figura clave para entender cómo el arte puede servir como reparación simbólica.

Además, su abordaje del teatro clásico como un corpus vivo y mutable ha renovado el interés por autores fundamentales como Lope de Vega y Pedro Calderón de la Barca, reivindicando su vigencia estética y política.

Legado y proyección futura

A lo largo de más de tres décadas de actividad escénica, Laila Ripoll ha construido un legado sólido y coherente que la sitúa entre los grandes nombres del teatro español contemporáneo. Con su compañía Micomicón, ha dejado una huella profunda en la manera de concebir las adaptaciones de textos clásicos y en la producción de un teatro socialmente comprometido.

Su capacidad para entrelazar la tradición y la innovación, lo poético y lo político, lo íntimo y lo colectivo, asegura que su trabajo continúe influyendo en la escena teatral durante muchos años más. A medida que nuevas generaciones descubren y reinterpretan su obra, el nombre de Laila Ripoll seguirá siendo sinónimo de un teatro valiente, lúcido y transformador.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Laila Ripoll (1964-VVVV). Una dramaturga imprescindible en la renovación del teatro español contemporáneo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/ripoll-laila [consulta: 4 de febrero de 2026].