Perpetua y Felicidad (s. III). Mártires cristianas en la persecución de Septimio Severo

Perpetua y Felicidad, dos mujeres jóvenes y madres, son recordadas como mártires ejemplares del cristianismo primitivo, víctimas de la feroz persecución impulsada por el emperador Septimio Severo en el año 202 en la ciudad de Cartago, actual Túnez. Su historia, profundamente emotiva y simbólica, ha perdurado como uno de los testimonios más impactantes de la fe inquebrantable en los inicios del cristianismo. Su martirio, conmemorado cada 7 de marzo, ha sido fuente de inspiración para generaciones de creyentes.

Orígenes y contexto histórico

El escenario donde se desarrolló el drama de Perpetua y Felicidad fue la ciudad de Cartago, en África del Norte, durante una de las etapas más intensas de represión contra los cristianos. Bajo el reinado de Septimio Severo (193-211), el cristianismo se encontraba en franca expansión, desafiando las estructuras religiosas y sociales del Imperio Romano. El edicto de persecución promulgado en el año 202 prohibía las conversiones tanto al judaísmo como al cristianismo, y perseguía especialmente a los catecúmenos, es decir, a quienes se preparaban para recibir el bautismo.

En ese contexto, cinco catecúmenos fueron arrestados en Cartago: Perpetua, Felicidad, Revocato, Saturo y Secúndulo. De todos ellos, las figuras de Perpetua y Felicidad destacan no solo por su juventud y condición de madres, sino también por la intensidad espiritual con la que vivieron su encarcelamiento y martirio.

Logros y contribuciones

Aunque no dejaron una obra escrita como tal, el legado espiritual de Perpetua y Felicidad ha sido inmenso. Gracias a un texto conocido como la Pasión de Santa Perpetua, Santa Felicidad y sus compañeros, se conoce con detalle el desarrollo de su encarcelamiento, sus visiones y su testimonio de fe. Este relato es uno de los documentos más antiguos del cristianismo, y ha sido considerado por muchos estudiosos como una joya de la literatura cristiana primitiva.

El documento, escrito en parte por la misma Perpetua y completado por un narrador contemporáneo, revela una profunda convicción religiosa, una valentía inquebrantable y un misticismo conmovedor. En él, se describe cómo Perpetua, noble cartaginesa de unos veintidós años, con un hijo lactante, y Felicidad, esclava embarazada que dio a luz en prisión, enfrentaron con fe y firmeza los tormentos de su captura, juicio y ejecución.

Entre las contribuciones más destacadas de su martirio se encuentran:

  • Fortalecimiento del cristianismo africano, al ofrecer modelos de fe y resistencia admirados por las comunidades locales.

  • Inspiración para las generaciones cristianas, especialmente mujeres, por su papel activo y valiente en la defensa de su fe.

  • Legado literario, con la creación de uno de los primeros diarios espirituales cristianos.

  • Canonización popular temprana, al ser reconocidas como santas prácticamente desde el momento de su muerte.

  • Establecimiento del 7 de marzo como día de su conmemoración, incluido posteriormente en numerosos calendarios litúrgicos.

Momentos clave

La historia de estas mártires se articula en torno a varios episodios de profunda carga emocional y espiritual. A continuación, se destacan los momentos más relevantes:

1. Arresto y encarcelamiento

Perpetua y Felicidad, junto a tres compañeros catecúmenos, fueron arrestadas en plena etapa de preparación para el bautismo. Desde el inicio, su fe fue puesta a prueba. Perpetua, de familia noble, sufrió la oposición de su propio padre, quien le rogaba que renunciara al cristianismo para salvar su vida y la de su hijo. Ella se negó rotundamente, afirmando su identidad cristiana con firmeza:
«¿Ves ese vaso? ¿Puede dársele otro nombre que el de vaso? Yo tampoco puedo decir sino que soy cristiana.»

2. Dolor maternal

En prisión, a Perpetua le fue arrebatado su hijo de pecho, aunque posteriormente los cristianos lograron que se lo devolvieran mediante sobornos. Felicidad, por su parte, estaba embarazada al momento del arresto. Dado que la ley prohibía ejecutar a mujeres embarazadas, esperó el parto en condiciones inhumanas. Dio a luz en la cárcel antes del día del martirio, demostrando una entereza sobrehumana ante el sufrimiento.

3. Visiones y preparación espiritual

Durante su encarcelamiento, Perpetua relató varias visiones de tipo místico que la preparaban para el martirio. En una de ellas, vio una escalera custodiada por dragones que conducía al cielo, y en otra, luchaba contra un gladiador, símbolo de su enfrentamiento final. Estas visiones fortalecieron su decisión de no renunciar a su fe, pese a las amenazas.

4. Martirio en el anfiteatro

El clímax de su historia llegó en el anfiteatro de Cartago, donde, junto con sus compañeros, fueron expuestos a animales salvajes y luego ejecutados con la espada. Se dice que, tras ser atacada por una vaca brava, Perpetua ayudó a guiar la espada del verdugo hacia su propio cuello, mostrando una serenidad que estremeció incluso a sus ejecutores. Felicidad murió junto a ella, tras haber enfrentado el parto y la tortura con una fe igualmente firme.

Relevancia actual

La historia de Perpetua y Felicidad sigue siendo enormemente significativa en la actualidad, tanto desde el punto de vista religioso como social. En el ámbito católico, ambas son veneradas como santas y mártires, con festividades litúrgicas en su honor el 7 de marzo. Su valentía y fe han sido exaltadas por papas, teólogos y creyentes como ejemplo supremo de testimonio cristiano.

En un plano más amplio, su memoria resalta temas de gran actualidad, como:

  • La dignidad de la mujer en contextos opresivos.

  • La libertad religiosa frente a la persecución.

  • La maternidad como símbolo de fortaleza, no de debilidad.

  • El papel activo de la mujer en la historia de las religiones.

Además, su historia ha sido estudiada en universidades y seminarios como caso emblemático de martirio y resistencia espiritual, y figura en el santoral de diversas confesiones cristianas, desde la Iglesia Católica hasta iglesias ortodoxas y protestantes.

Un legado eterno

La historia de Perpetua y Felicidad no solo sobrevive en textos antiguos o en liturgias anuales. Vive también en la conciencia de millones de creyentes que ven en estas dos mujeres el modelo perfecto de fidelidad, valentía y amor divino. En ellas convergen los ideales más altos del cristianismo primitivo: entrega total, amor incondicional y fortaleza en la adversidad.

En un mundo donde la fe y la dignidad humana continúan siendo puestas a prueba, su testimonio sigue siendo faro y ejemplo. Perpetua y Felicidad, madres, jóvenes, mártires, mujeres libres en su decisión de amar a Dios hasta el final, permanecerán como símbolos eternos del cristianismo heroico.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Perpetua y Felicidad (s. III). Mártires cristianas en la persecución de Septimio Severo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/perpetua-y-felicidad-santas [consulta: 26 de marzo de 2026].