Javier Pérez de Cuéllar (1920-2020): El diplomático peruano que dejó una huella en la ONU

Javier Pérez de Cuéllar, nacido en Lima el 19 de enero de 1920 y fallecido en la misma ciudad el 4 de marzo de 2020, fue uno de los diplomáticos más destacados de la historia reciente. Su legado, marcado por su destacada carrera en la diplomacia y su labor al frente de la Secretaría General de las Naciones Unidas, lo posiciona como un referente de la política internacional. A lo largo de su carrera, Pérez de Cuéllar jugó un papel clave en la mediación de conflictos y en el fortalecimiento de la cooperación entre naciones. A continuación, exploramos los aspectos más relevantes de su vida, sus logros y su trascendencia en el ámbito global.

Orígenes y contexto histórico

Javier Pérez de Cuéllar nació en el seno de una familia peruana en Lima, la capital de Perú, en 1920. Desde joven, mostró un gran interés por el mundo de las relaciones internacionales, lo que lo llevó a estudiar Derecho en la Universidad Católica de su ciudad natal. No solo fue un abogado destacado, sino que también se formó como profesor de Derecho Internacional en 1944, lo que marcó el inicio de su brillante carrera diplomática. Su vocación por la diplomacia lo llevó a ingresar a la carrera diplomática peruana, un campo en el que pronto destacó gracias a su gran capacidad de negociación y resolución de conflictos.

A lo largo de su carrera, Pérez de Cuéllar representó a Perú ante gobiernos y organizaciones internacionales clave. Entre sus primeros destinos diplomáticos se encuentran Suiza, la Unión Soviética y Polonia, países en los que desempeñó funciones como embajador de Perú, entre 1964 y 1971. Además, su labor en las Naciones Unidas fue fundamental para consolidar su perfil como un líder mundial en la diplomacia.

Logros y contribuciones

Pérez de Cuéllar es ampliamente reconocido por su papel como Secretario General de las Naciones Unidas (ONU) desde 1982 hasta 1991. Durante su mandato, la ONU enfrentó una serie de retos globales, entre los que destacan la invasión de Irak a Kuwait en 1990. Aunque su intervención en este conflicto no logró evitar la Guerra del Golfo Pérsico, su figura como mediador internacional fue clave en los esfuerzos de diplomacia durante una época de tensión mundial.

A lo largo de su carrera en la ONU, Pérez de Cuéllar también desempeñó otros roles importantes. En 1975, fue designado representante de la ONU en Chipre, donde trabajó durante dos años en un esfuerzo por resolver el conflicto en la isla. Además, ocupó el cargo de subsecretario general para cuestiones políticas especiales, interviniendo en situaciones delicadas en países como Zambia, Afganistán e Indochina.

Otro de sus logros más destacados fue su reelección como Secretario General en 1986, un reconocimiento a su labor y compromiso con los ideales de paz y cooperación internacional. En 1987, Pérez de Cuéllar recibió el Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación Iberoamericana, un galardón que destacó su trabajo en la promoción de la cooperación entre los países de América Latina y España.

Momentos clave

A lo largo de su vida, Pérez de Cuéllar vivió numerosos momentos clave que marcaron su carrera y la historia de la diplomacia mundial:

  1. Embajador en diversas naciones: Entre 1964 y 1971, Pérez de Cuéllar representó a Perú como embajador en varios países, incluyendo Suiza, la Unión Soviética y Polonia.

  2. Representante de la ONU en Chipre (1975-1977): Durante su mandato como representante especial de la ONU en Chipre, Pérez de Cuéllar jugó un papel importante en los esfuerzos de mediación en el conflicto chipriota.

  3. Secretario General de la ONU (1982-1991): Su mandato al frente de la ONU estuvo marcado por importantes desafíos internacionales, como la Guerra del Golfo Pérsico y los esfuerzos de pacificación en diversas regiones del mundo.

  4. Premio Príncipe de Asturias (1987): En reconocimiento a su trabajo en la cooperación internacional, Pérez de Cuéllar recibió este prestigioso galardón, consolidando su figura como uno de los diplomáticos más influyentes de su tiempo.

  5. Postulación a la presidencia del Perú (1994): A finales de la década de 1990, Pérez de Cuéllar fue candidato a la presidencia de Perú, respaldado por la oposición a Alberto Fujimori. Aunque no logró el triunfo en las elecciones de 1995, su candidatura reflejó su continuo interés por la política nacional.

Relevancia actual

La figura de Javier Pérez de Cuéllar sigue siendo relevante hoy en día, tanto en el ámbito diplomático como en la historia de las Naciones Unidas. Su enfoque centrado en la paz y la cooperación internacional sigue siendo un ejemplo para los diplomáticos y líderes políticos actuales. A pesar de los avances en la diplomacia y la política internacional, el trabajo de Pérez de Cuéllar resalta como un modelo de mediación y compromiso con la resolución pacífica de los conflictos.

En el ámbito nacional, su influencia sigue siendo notable. En 2010, con motivo de su nonagésimo cumpleaños, Pérez de Cuéllar recibió un homenaje en Lima, en el nuevo complejo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que lleva su nombre. Además, en ese mismo año, el diplomático donó todas sus condecoraciones para su exposición en el Centro Cultural Inca Garcilaso, como un gesto de retribución a su país y a la comunidad internacional que tanto lo apoyó durante su carrera.

Su legado como escritor también sigue vivo. Pérez de Cuéllar fue autor de varios libros y manuales sobre diplomacia, entre ellos, el Manual de Derecho Diplomático (1964) y Peregrinaje por la Paz (1987), una obra en la que relata sus experiencias y reflexiones sobre su trabajo en las Naciones Unidas.

Premios y distinciones

A lo largo de su vida, Javier Pérez de Cuéllar recibió numerosos premios y distinciones en reconocimiento a su trabajo en la diplomacia y su contribución a la paz mundial. Algunos de los más destacados son:

  • Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación Iberoamericana (1987): Este galardón fue otorgado por su labor en la promoción de la cooperación entre los países de Iberoamérica.

  • Premio Athina Onassis (1991): En reconocimiento a su papel como mediador internacional.

  • Four Freedom Award (1992): Un prestigioso premio otorgado por su contribución a la paz y la libertad.

  • Doctor Honoris Causa: Varias universidades le otorgaron este título en reconocimiento a su trabajo académico y diplomático.

  • Miembro de la Academia Francesa de Ciencias Morales y Políticas: Un honor que reflejó su reconocimiento en el ámbito intelectual y académico internacional.

Conclusión

Javier Pérez de Cuéllar fue mucho más que un diplomático peruano destacado. Su legado en la historia de la diplomacia internacional es incuestionable. A través de su labor como Secretario General de la ONU, su capacidad para mediar en conflictos internacionales y su promoción de la cooperación global, dejó una marca imborrable en la historia. Hoy, su figura sigue siendo un referente para aquellos que buscan trabajar por la paz y la cooperación en el mundo.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Javier Pérez de Cuéllar (1920-2020): El diplomático peruano que dejó una huella en la ONU". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/perez-de-cuellar-javier [consulta: 5 de febrero de 2026].