Pereda y Sangalo, Antonio de (1600-1678). El virtuoso pintor de la escuela madrileña
Antonio de Pereda y Sangalo (1600-1678) fue un pintor español que destacó por su extraordinario dominio técnico y por su habilidad para representar las calidades de las cosas. Nacido en Valladolid, su carrera lo llevó a ser uno de los artistas más representativos de la escuela madrileña del siglo XVII. Con una obra que abarcó desde la pintura religiosa hasta el bodegón, Pereda se distinguió especialmente por su maestría en las vanitas, un género que lo catapultó como el mejor pintor de este tipo dentro de la escuela madrileña. Su estilo se caracteriza por una gama cromática rica y una atención al detalle que lo convirtió en uno de los pintores más importantes de su época.
Orígenes y contexto histórico
Antonio de Pereda y Sangalo nació en Valladolid en 1600, una ciudad que, por aquel entonces, se encontraba en el centro de la vida cultural de España. Desde joven mostró un interés por la pintura, lo que lo llevó a trasladarse a Madrid para formarse como artista. En la capital, tuvo la oportunidad de estudiar en el taller de Pedro de las Cuevas, quien, junto con el apoyo del pintor Juan Bautista Crescenzi, le abrió las puertas de la Corte y del panorama artístico del momento.
La escuela madrileña de pintura, en la que Pereda desarrolló gran parte de su carrera, era contemporánea de pintores como Diego de Velázquez, lo que le permitió estar inmerso en un ambiente artístico muy competitivo. Si bien su obra no alcanzó la misma notoriedad que la de Velázquez, la habilidad técnica de Pereda y su estilo único le ganaron un lugar destacado entre los pintores de su tiempo. Su carrera estuvo marcada por una mezcla de influencias, que iban desde la pintura veneciana hasta el realismo de la escuela madrileña.
Logros y contribuciones
A lo largo de su carrera, Antonio de Pereda y Sangalo llevó a cabo una importante producción artística que incluye tanto obras de temática religiosa como bodegones. A continuación, se destacan algunos de sus logros más significativos:
Obras religiosas
En su primera etapa, Pereda colaboró en el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, donde realizó importantes obras, como El Socorro de Génova por el segundo marqués de Santa Cruz (1635) y El rey águila (1635). Estas pinturas muestran su habilidad para capturar la complejidad de los personajes y los detalles dramáticos, influenciado por la pintura de Carducho.
A partir de 1640, su producción se centró en una serie de cuadros de temática religiosa. Entre sus obras más destacadas de este período se encuentran:
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San Agustín y Santa Teresa ofrendando sus corazones
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San Jerónimo
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Varón de los dolores
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San Pedro liberado por el ángel
En estas obras, Pereda mostró su maestría en el dibujo y su capacidad para utilizar una gama cromática propia de la escuela veneciana, lo que otorga a sus composiciones una profundidad y un realismo inconfundibles. Su habilidad para retratar figuras alargadas y esbeltas es particularmente evidente en pinturas como La curación de Tobias y El Salvador, donde las figuras se destacan por su elegancia.
Bodegones y vanitas
Una de las contribuciones más importantes de Pereda a la pintura española fue su destacada producción en el género del bodegón. Aunque en sus primeros años de carrera se dedicó principalmente a temas religiosos, su incursión en los bodegones fue una de sus más grandes innovaciones. Su técnica y visión artística le permitieron crear bodegones que representaban no solo la naturaleza muerta, sino también profundos mensajes simbólicos.
Entre las obras más emblemáticas de este género se encuentran:
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El desengaño de la vida
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Bodegón con ángel (de clara alusión simbólica)
En estos cuadros, Pereda no solo logró capturar la riqueza de los objetos y las texturas, sino que también introdujo una reflexión filosófica sobre la fugacidad de la vida, una característica fundamental de los vanitas. Este tipo de obras se caracteriza por el uso de objetos como relojes, calaveras y flores marchitas, que sirven como símbolos de la transitoriedad de la existencia humana.
Otras obras de interés
La vasta producción de Pereda incluye una serie de obras de diversa temática, tanto religiosa como alegórica. Algunas de las más conocidas son:
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Concepción
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La Virgen y San Juan
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Santo Domingo
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San José
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La Santísima Trinidad
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San Pablo
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San Elías
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San Eliseo
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La adoración de los reyes
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El nacimiento del Señor
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El Salvador
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El fratricidio de Caín
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El sacrificio de Isaac
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San Bartolomé
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San Antonio de Padua
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San Ignacio mártir
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La Anunciación de Nuestra Señora
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El tránsito de San José
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Los desposorios de la Virgen
Estas obras muestran la diversidad y profundidad de su arte, así como su habilidad para adaptarse a diferentes estilos y géneros dentro del ámbito religioso y alegórico.
Momentos clave en su carrera
A lo largo de su vida, Antonio de Pereda y Sangalo vivió y trabajó en una época de grandes cambios sociales y artísticos. A continuación, se detallan algunos de los momentos más relevantes de su carrera:
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1635: Realización de importantes obras para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, como El Socorro de Génova por el segundo marqués de Santa Cruz y El rey águila.
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1640: Comienza a enfocarse en la pintura religiosa, realizando obras como San Agustín y Santa Teresa ofrendando sus corazones y San Jerónimo.
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Década de 1650: Se destaca en el género de bodegón, creando obras como El desengaño de la vida y Bodegón con ángel, donde muestra su habilidad para crear complejos simbolismos visuales.
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1678: Muere en Madrid, dejando un legado artístico que sigue siendo apreciado en el estudio de la pintura barroca española.
Relevancia actual
Hoy en día, Antonio de Pereda y Sangalo es considerado uno de los pintores más importantes de la escuela madrileña del siglo XVII. Su trabajo en el campo de los bodegones y las vanitas lo ha colocado como una figura clave en el estudio de los géneros de la naturaleza muerta en España. Su técnica refinada y su habilidad para representar con realismo las texturas y las calidades de los objetos siguen siendo una fuente de admiración para los estudiosos y los amantes del arte.
Además, su influencia en otros pintores de la época y su presencia en importantes colecciones de arte aseguran que su legado perdure en la historia del arte occidental. La obra de Pereda sigue siendo un referente en la pintura barroca española y continúa siendo objeto de exposiciones y estudios en todo el mundo.
MCN Biografías, 2025. "Pereda y Sangalo, Antonio de (1600-1678). El virtuoso pintor de la escuela madrileña". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/pereda-y-sangalo-antonio-de [consulta: 26 de febrero de 2026].
