Juan Oncina (1921-VVVV). El tenor español que conquistó los escenarios internacionales

Juan Oncina, nacido en Barcelona el 15 de abril de 1921, fue uno de los tenores más destacados de la ópera internacional del siglo XX. Su carrera lo llevó a conquistar escenarios prestigiosos de todo el mundo, especialmente en Italia, donde se destacó en obras de compositores italianos, pero también en las de Mozart y Rossini. Reconocido por su impresionante evolución vocal, Oncina se convirtió en una de las figuras más representativas de la lírica spinto, un cambio que marcó un antes y un después en su carrera.

Orígenes y contexto histórico

Juan Oncina nació en el seno de una familia de origen alicantino, pero fue en Orán, Argelia, donde pasó su infancia. A los nueve años, su familia se trasladó a esta ciudad, y fue allí donde Oncina comenzó a forjar su amor por la ópera. Su precoz pasión por la música lo llevó a estudiar canto durante tres años en el Conservatorio de París. Durante este período, el joven tenor perfeccionó su técnica y desarrolló una carrera que le permitió convertirse en un destacado intérprete en el mundo de la ópera.

Tras sus estudios en París, Oncina regresó a Barcelona, donde comenzó a recibir lecciones de la famosa soprano Mercedes Capsir. Fue esta maestra quien impulsó su carrera y le permitió debutar en 1945 en el Teatro Municipal de Gerona con la ópera Manon, de Jules Massenet. Este debut marcó el inicio de una carrera internacional que lo llevaría a escenarios de renombre, como los de París, Milán, y otros grandes centros operísticos de Europa.

Logros y contribuciones

A lo largo de su carrera, Oncina interpretó una amplia gama de papeles en obras de compositores italianos, pero también destacó en la obra de Mozart y Rossini, cuyos repertorios se adaptaban perfectamente a su evolución vocal. En sus primeros años de carrera, Oncina se presentó con una voz lírico-ligera, pero con el paso del tiempo su voz evolucionó hacia la de un tenor lírico spinto. Este cambio le permitió abordar papeles más dramáticos y pesados, lo que consolidó su reputación en la ópera mundial.

Uno de los momentos más destacados de su carrera fue su debut en París en 1949, donde interpretó El matrimonio secreto de Jules Massenet. Durante ese mismo verano, Oncina cantó en Trieste, donde recibió una cálida acogida tanto del público como de la crítica con su interpretación en L’elisir d’amore. En esta ciudad italiana, Oncina también cantó junto a la soprano Tatiana Menotti, quien se convertiría más tarde en su esposa.

En 1951, Oncina participó en el homenaje a Giuseppe Verdi organizado por la RAI con motivo del cincuentenario de su muerte, donde interpretó Un giorno da regno. Este evento fue solo uno de los muchos momentos en los que Oncina mostró su versatilidad y su capacidad para asumir papeles en diferentes estilos dentro de la ópera.

A lo largo de su carrera, Oncina trabajó con algunos de los directores más prestigiosos de la época, como Claudio Abbado, quien fue uno de los grandes maestros que dirigió sus interpretaciones. Además, Oncina también tuvo la oportunidad de cantar bajo la batuta de otros grandes como Bernstein, Serafín, Molinari Pradelli y Simonetto, entre muchos otros.

Momentos clave

La carrera de Oncina estuvo llena de momentos clave que marcaron su crecimiento como tenor y consolidaron su fama internacional. Entre los eventos más significativos de su carrera se destacan los siguientes:

  • 1945: Su debut en el Teatro Municipal de Gerona con Manon, de Jules Massenet, marcó el inicio de su carrera profesional.

  • 1949: Oncina debutó en París con El matrimonio secreto y alcanzó gran éxito con L’elisir d’amore en Trieste, donde cantó junto a su futura esposa, Tatiana Menotti.

  • 1951: Participación en el homenaje a Verdi en la RAI, donde interpretó Un giorno da regno.

  • 1953: Su aparición en el Liceo de Barcelona con la ópera Werther y su participación en una gira por Japón con la Ópera de Roma.

  • Década de los 60: Oncina evolucionó a un tenor lírico spinto y comenzó a interpretar papeles más dramáticos en óperas como Don Giovanni, Mefistófeles, Tosca y Adriana Lecouvreur.

  • 1977: Puso fin a su carrera en el prestigioso escenario de la Staatsoper de Viena con Un ballo in maschera.

Relevancia actual

A pesar de haberse retirado de los escenarios en 1977, la figura de Juan Oncina sigue siendo una referencia en el mundo de la ópera. Su legado perdura no solo por sus destacadas interpretaciones, sino también por su contribución a la evolución de la voz lírica spinto, una categoría vocal que exigía una mayor potencia y dramatismo en los papeles. Su capacidad para adaptarse a los cambios de su voz y para seguir interpretando papeles más complejos a lo largo de su carrera lo consolidaron como uno de los grandes tenores de su generación.

Tras su retiro, Oncina pasó varios años residenciado en Italia, donde vivió junto a su esposa. En 1985, decidió regresar a Barcelona, su ciudad natal, aunque su influencia en la ópera mundial sigue viva en las grabaciones de sus interpretaciones y en los recuerdos de aquellos que tuvieron la oportunidad de escucharle en vivo.

El impacto de Oncina en la ópera no solo se mide por la calidad de sus actuaciones, sino también por su dedicación y pasión por este arte, algo que sigue siendo una inspiración para cantantes y amantes de la ópera hoy en día.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Juan Oncina (1921-VVVV). El tenor español que conquistó los escenarios internacionales". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/oncina-juan [consulta: 29 de enero de 2026].