Familia Olives: (S. XVI) Los cartógrafos mallorquines que marcaron la historia de la cartografía

La familia Olives
destaca como una de las más relevantes dentro de la historia de la
cartografía, no solo en su época, sino también por su trascendencia en
el desarrollo de la cartografía náutica. Originarios de Mallorca, los
miembros de esta familia, asentados en Sicilia, fueron responsables de
crear numerosas obras cartográficas que han sido consideradas
fundamentales en su campo. Portulanos, cartas náuticas, mapas y atlas
fueron algunos de sus productos más notables. La familia Olives jugó un
papel crucial en la evolución de la cartografía durante los siglos XVI
y XVII.

Orígenes y contexto histórico de la familia Olives

Los Olives nacieron en un contexto
histórico y geográfico marcado por la expansión del Imperio Español y
el auge de la navegación. Mallorca, en el siglo XVI, formaba parte de
la Corona de Aragón, un territorio profundamente influenciado por la
cultura mediterránea. En este escenario, la familia Olives se dedicó a
la creación de mapas y cartas que ayudaron a los navegantes a explorar
y entender mejor las rutas marítimas del Mediterráneo y el Atlántico.

Los cartógrafos Olives, a lo largo
de generaciones, hicieron una importante contribución a la ciencia de
la cartografía, desarrollando métodos y estilos que fueron adoptados
por sus contemporáneos y generaciones posteriores. A través de su
trabajo, la familia no solo contribuyó a la mejora de la cartografía
náutica, sino que también permitió una mejor comprensión de la
geografía del mundo conocido en ese momento.

Logros y contribuciones de la familia Olives

Entre las más destacadas contribuciones de la familia Olives se encuentran sus portulanos y cartas náuticas,
que fueron utilizados por navegantes y exploradores de la época. A lo
largo de varias generaciones, los miembros de la familia se dedicaron a
la creación de mapas que incorporaban información precisa sobre las
costas del Mediterráneo, el Atlántico y otras regiones importantes para
la navegación.

Bartomeu Olives (1532-1585)

Uno de los miembros más relevantes de la familia fue Bartomeu Olives,
quien llevó a cabo dieciséis mapas o atlas entre 1532 y 1585 en
ciudades como Mesina, Palermo, Venecia y Mallorca. En uno de sus
portulanos, realizado poco después de 1550, Bartomeu introdujo una
innovación significativa al usar escalas diferentes para el Atlántico y el Mediterráneo.
Además, los grados de latitud en este mapa estaban marcados sobre un
meridiano situado a 5º oeste de la costa española. Este mapa representó
un avance técnico, especialmente por sus detalles estilísticos, los
cuales se repitieron en el mapa de Lisboa de 1568, realizado por su
sobrino Doménec Olives.

Doménec Olives (1563-1566)

Doménec Olives, hijo de Jaume Olives,
fue otro de los miembros destacados de la familia. En 1563, realizó un
atlas compuesto por seis mapas, los cuales estaban fechados en Nápoles. Este atlas incluía topónimos tanto en italiano como en catalán, lo que reflejaba la herencia cultural de la familia. Además, Doménec produjo un portulano en 1566 en Marsella, en el que se detallaban las costas del Mediterráneo, el mar Rojo y las costas de España y África, desde el cabo de Finisterre hasta el cabo Blanco.

Joan Olives (1597-1614)

La siguiente generación de cartógrafos continuó con la labor de sus antecesores. Joan Olives, hijo de Doménec, realizó entre 1597 y 1614
seis atlas o mapas, que continuaron con la tradición de la familia. Su
obra reflejaba la consolidación de la cartografía moderna en el
contexto de la navegación.

Francesc Olives (1607)

Otro miembro destacado de la familia fue Francesc Olives, quien colaboró con Joan Olives
en la realización de cartas náuticas, entre las cuales se destaca una
carta de 1607. Esta colaboración familiar fortaleció la reputación de
los Olives como uno de los clanes cartográficos más importantes de su
tiempo.

Salvador Olives (1635)

Salvador Olives, otro miembro de la familia, dejó una huella con su mapa de Europa Occidental (1635) y con un atlas del Mediterráneo
del que se conservan tres hojas. Aunque no tan prolífico como otros
miembros, su trabajo también contribuyó a la evolución de la
cartografía.

Placido Caloiro y Oliva (1631)

Placido Caloiro y Oliva, aunque parte de la familia, no alcanzó la misma notoriedad que sus antecesores. Dejó una carta náutica fechada en 1631, que, a pesar de ser mediocre e inexacta, representa el intento de seguir la tradición cartográfica familiar.

Momentos clave de la familia Olives

  • 1532-1585:
    Bartomeu Olives realiza dieciséis mapas o atlas, destacándose el uso de
    diferentes escalas para el Atlántico y el Mediterráneo.

  • 1563:
    Doménec Olives elabora un atlas compuesto por seis mapas, con toponimia
    en italiano y catalán, reflejando su herencia cultural.

  • 1566: En Marsella, Doménec Olives crea un portulano que cubre el Mediterráneo, el mar Rojo y las costas de España y África.

  • 1597-1614: Joan Olives crea seis atlas o mapas, consolidando la tradición familiar.

  • 1607: Francesc Olives y Joan Olives colaboran en la realización de cartas náuticas.

  • 1635: Salvador Olives realiza un mapa de Europa Occidental y un atlas del Mediterráneo.

  • 1631: Placido Caloiro y Oliva, miembro menor de la familia, realiza una carta náutica.

Relevancia actual de la familia Olives

La familia Olives sigue siendo un referente en el campo de la cartografía histórica.
Sus trabajos han sido estudiados por diversos investigadores y siguen
siendo fuente de inspiración para el análisis y la comprensión de los
mapas antiguos. La precisión y el estilo único de los mapas Olives
reflejan no solo el contexto geográfico y político de su tiempo, sino
también los avances técnicos en la ciencia de la cartografía.

En el ámbito de la cartografía náutica,
los Olives marcaron un antes y un después. Sus portulanos y cartas
fueron utilizados en las grandes expediciones de la época,
proporcionando a los navegantes una herramienta indispensable para la
exploración de nuevos mundos. El impacto de su trabajo puede rastrearse
hasta la actualidad, siendo sus mapas piezas clave en las colecciones
de museos e instituciones científicas dedicadas a la historia de la
navegación.

La obra de los Olives también
tiene un valor incalculable para los estudios históricos y geográficos,
ya que sus mapas no solo reflejan la geografía de su tiempo, sino
también las relaciones culturales entre los territorios que abarcaron.
Desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, los mapas Olives han servido
como testigos de la evolución de los conocimientos sobre la tierra y el
mar.

Bibliografía

Fuentes

REY PASTOR, Julio: Ernesto García Camarero, La Cartografía mallorquina,
pp. 119-163, (Madrid, C.S.I.C., 1960). Ofrece una relación de la
producción cartográfica de los Olives y sus continuadores, con
detallada descripción de su contenido.

Estudios

LUTHER STEVENSON, Edward; Portolan Charts (New York, Hispanic Society, 1911).

REPARAZ, Gonçal de: Els mapes catalans de la Bibliothèque Nationale de París, Nº 13, pp. 218-234 (Estudis Universitaris Catalans, 1928).

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Familia Olives: (S. XVI) Los cartógrafos mallorquines que marcaron la historia de la cartografía". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/olives-familia [consulta: 7 de abril de 2026].